César Vásquez cuestiona a Rafael López Aliaga por propuesta de masificar Hospitales de la Solidaridad: “No tiene idea de lo que habla”

El exministro de Salud y candidato al Senado Nacional por APP advierte que modelo es un“negocio escondido bajo una aparente labor social”, al buscar la rentabilidad ordenando exámenes innecesarios a los pacientes

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Exministro cuestionó propuestas del exalcalde
Exministro cuestionó propuestas del exalcalde de Lima en materia de salud. | Minsa/ MML

César Vásquez, exministro de Salud y postulante al Senado por Alianza para el Progreso (APP), criticó duramente al candidato presidencial Rafael López Aliaga por su propuesta de expandir el modelo de los Hospitales de la Solidaridad a escala nacional. Según Vásquez, la iniciativa representa en realidad un riesgo de privatización disfrazado de ayuda social y abre la puerta a prácticas que, en su opinión, priorizan el lucro sobre el bienestar del paciente.

“Para mí, los Hospitales de la Solidaridad son un negocio escondido bajo una aparente labor social. Ven a la salud como un negocio. Si bien la consulta tiene un costo mínimo, la rentabilidad está en la cantidad de exámenes que ordenan asustando a los pacientes”, afirmó en entrevista a Diario Uno.

Aseguró que el sistema promovido por López Aliaga responde a una lógica comercial agresiva, donde la eficiencia aparente se traduce en la realización de procedimientos costosos y, muchas veces, innecesarios. Para ilustrar este punto, citó el caso de pacientes con dolencias menores que, bajo este esquema, son sometidos a estudios de alto costo sin justificación clínica. 

“A un paciente que llega con una gripe, que solo necesita paracetamol, le terminan tomando una tomografía o resonancia porque ahí está el negocio. Eso, incluso, termina dañando la salud del usuario por la radiación innecesaria”, mencionó.

Ministro de Salud brindó declaraciones
Ministro de Salud brindó declaraciones para Infobae Perú. | Minsa

La polémica se intensifica ante la idea de López Aliaga de transferir la administración de los hospitales y centros de salud del Ministerio de Salud (Minsa) a las municipalidades. Vásquez considera que esta medida carece de sustento técnico y subestima la complejidad de la gestión hospitalaria pública. “Rafael López Aliaga no tiene idea de lo que habla ni de gestión pública. Piensa que manejar un hospital público es como manejar un establecimiento de la solidaridad en ambientes improvisados. Hay un mundo de distancia”, reprochó.

A juicio de Vásquez, el Ministerio de Salud debe conservar la rectoría del sector, ya que las municipalidades no cuentan con la capacidad técnica ni logística para gestionar servicios de salud de alta complejidad. Advirtió que la implementación de la propuesta de López Aliaga conduciría a una mayor fragmentación del sistema y a un deterioro en la calidad de la atención.

El uso político de Sisol y la marca Hospitales de la Solidaridad

En los últimos tres años de su gestión como alcalde, Rafael López Aliaga impulsó la expansión de la marca Sisol y los Hospitales de la Solidaridad como eje de su gestión y plataforma política, de acuerdo a un reportaje de Salud con lupa. Bajo su administración, el sistema sumó sedes en nueve regiones del país, en ceremonias que combinaron actos municipales con actividades proselitistas, reforzando su imagen y del partido Renovación Popular.

Sisol, creado en 2004 por la Municipalidad de Lima durante la gestión de Luis Castañeda Lossio, nació como una red de consultorios móviles y evolucionó hacia establecimientos fijos bajo la modalidad de asociaciones con clínicas privadas y empresas del sector salud. Aunque su estatuto permite la expansión a regiones, la aceleración de este proceso bajo la gestión de López Aliaga estuvo marcada por la opacidad y la falta de transparencia sobre contratos, beneficiarios y distribución de ingresos.

López Aliaga propuso cambiar el
López Aliaga propuso cambiar el nombres de los hospitales solidarios. (Composición Infobae/Andina)

Según reportes de la Contraloría General de la República, existen contratos de alquiler de locales que no iniciaron operaciones, pagos adelantados por servicios no prestados, y relaciones contractuales con personas y empresas vinculadas a Renovación Popular y otras agrupaciones políticas. En Lima y otras ciudades, se detectaron deficiencias en infraestructura, equipos inoperativos y falta de mantenimiento en plantas de oxígeno, así como la promoción de servicios inexistentes en la oferta de Sisol.

En este contexto, especialistas como la expresidenta del Consejo Directivo de Sisol, Virginia Baffigo, y el exministro de Salud Óscar Ugarte advirtieron que el modelo requiere mayor fiscalización, rendición de cuentas y concentración de esfuerzos en fortalecer la infraestructura y servicios en Lima, antes de priorizar la expansión.