
La paralización de más de 22 mil unidades de transporte público en Lima y Callao marca este miércoles 14 de enero una de las jornadas más críticas para la movilidad urbana en Perú. Gremios del transporte formal tomaron la decisión de detener sus actividades durante 24 horas, en protesta por el incremento de atentados y extorsiones contra conductores y empresas, las cuales se han reportado en los últimos días.
El paro fue acordado luego de una serie de reuniones entre los principales representantes del sector, quienes alertan sobre la falta de avances en la reglamentación de la Ley 32490. En lo que va del año, se reportaron ocho atentados en los primeros 10 días.
La decisión de adelantar el paro —originalmente previsto para el 15 de enero— fue tomada en respuesta a los recientes ataques mortales cometidos contra choferes de transporte público. Los dirigentes denunciaron que, en las últimas semanas, se ha registrado un fallecido diario en el sector, situación que supera los niveles de violencia vistos en protestas anteriores.
Entre las empresas que suspenden actividades figuran La 50, Santa Catalina, Cristo Pachacamilla, Edilberto Ramos, El Urbanito, Nueva América, Huáscar, El Rápido y Nuevo Perú, todas afiliadas a Transportes Unidos.
A ellas se suma la Corporación Nacional de Empresas de Transporte (Conet Perú), presidida por Julio Rau Rau, quien informó que su gremio opta por la suspensión total del servicio y enviará una comisión de representantes al Congreso de la República.
Líneas de transporte que acatarán el paro

El paro de transportistas en Lima y Callao convocado para este miércoles 14 de enero significa la suspensión total del servicio de más de 22.000 vehículos.

El paro de transportistas previsto para el miércoles 14 de enero impactará el funcionamiento de los principales sistemas de transporte en la capital peruana. Sin embargo, los servicios del Metropolitano, los corredores y el Metro de Lima mantendrán sus horarios habituales pese a la anunciada paralización.
En una reciente conferencia de prensa, y de manera unificada a diferencia de veces pasadas, los gremios más importantes del sector transporte anunciaron que la fecha del paro en Lima y Callao se modifica para este miércoles 14 de enero. En un inicio, se había anunciado que la medida de fuerza se acataría el jueves 15. La paralización ya promete ser total y miles de usuarios tendrán dificultades de traslado.

La ciudad de Lima Metropolitana y el Callao enfrentarán este miércoles 14 de enero el primer paro de transportistas del 2026. Gremios del sector confirmaron que más de 22.000 unidades suspenderán sus servicios desde las 00:00 horas, dejando sin transporte a miles de ciudadanos que dependen del servicio para llegar a sus centros de trabajo y actividades diarias.

Un nuevo paro de transportistas fue anunciado para este miércoles 14 de enero en Lima Metropolitana y Callao. Los gremios del sector confirmaron que más de 22.000 unidades dejarán de operar.
La suspensión del servicio de transporte público en Lima y Callao, que arranca a las 00:00 horas de este miércoles, dejará fuera de circulación a más de 22 mil vehículos y se prolongará únicamente por 24 horas, según confirmó Martín Ojeda, vocero de Transportes Unidos, en declaraciones recogidas por América Noticias.
La Corte Superior de Justicia de Lima Sur anunció que, debido al paro nacional convocado por los gremios de transportistas, todas las labores administrativas y jurisdiccionales, incluidas las audiencias, se desarrollarán de forma remota el miércoles 14 de enero de 2026. La medida busca proteger la integridad de los trabajadores y usuarios, así como garantizar la continuidad del servicio judicial.
La recepción de demandas, denuncias y otros escritos deberá efectuarse exclusivamente a través de la mesa de partes electrónica. La disposición fue comunicada por la Oficina de Imagen Institucional y Comunicaciones desde Villa María del Triunfo.

El presidente interino José Jerí mantuvo reuniones con los dirigentes del gremio, en las que reconoció el impacto de la inseguridad y admitió errores en la gestión del sector, sobre todo tras recientes cambios de mando en la PNP.
Jerí indicó que la coordinación con el sector se intensificará y remarcó: “Ellos tienen la última palabra. Yo respetaré su decisión. Y si ellos continúan, yo voy a estar con ellos”, señaló en conferencia de prensa.
El Ejecutivo sostiene que los cambios en la estructura policial buscan reducir la criminalidad, aunque enfrenta críticas por la falta de resultados tangibles.
Las autoridades del gobierno también han sostenido que existen “malos elementos” infiltrados en el sector transporte que filtran información a bandas criminales. Esta afirmación fue rechazada por los dirigentes, quienes aseguran que la protesta no responde a intereses partidarios, sino que busca visibilizar la inseguridad y la falta de respuesta estatal.




