
La patrulla arrancó con Joaquín Guzmán Loera adentro. Dos policías federales se lo llevaban del motel donde lo habían escondido tras su detención en una carretera de Los Mochis, Sinaloa, el 8 de enero de 2016. Desde la azotea del mismo hotel, un compañero suyo los vio partir, sacó su arma y les apuntó. “Qué están haciendo... regrésense, no vayan a hacer una pendejada”, narró. No sabía si iba a disparar. Tampoco sabía si iban a detenerse.
La escena, desconocida hasta ahora, pertenece a las dos horas que faltaban en la historia oficial de la última captura de “El Chapo”. Es el testimonio de un agente de la Policía Federal cuya identidad permanece bajo reserva en la docuserie Operación Cisne Negro, estrenada el 27 de octubre en la plataforma ViX y producida por N+ Docs.
PUBLICIDAD
El documental, dirigido por Héctor Lazo e investigado por Samuel Adams, recoge más de 40 minutos de material inédito y entrevistas con más de 60 personas vinculadas a la fuga y recaptura de Guzmán Loera.
Lo que este agente describe no es una operación de élite ni un acto de heroísmo. Es un grupo de policías federales enfrentados a una situación para la que no tenían respaldo institucional, con el narcotraficante más buscado del mundo sentado en la parte trasera de una patrulla, ofreciéndoles dinero y amenazándolos con lo que vendría si no lo soltaban.
“Dale 16”: la detención que nadie planeó

Esa mañana, Joaquín Guzmán y su jefe de sicarios, Iván Archivaldo Gastelum, alias el Cholo Iván, llevaban casi cinco horas escondidos en el sistema de drenaje pluvial de Los Mochis. Habían escapado por un túnel construido debajo de la casa de seguridad donde la Secretaría de Marina lanzó un operativo a las cuatro de la madrugada.
PUBLICIDAD
La Marina sabía que la casa tenía una conexión al drenaje. Colocó vigilancia en dos coladeras, la del norte y la del sur. Pero cuando los sicarios del Chapo empezaron a saltar de techo en techo por las casas vecinas, los elementos que cuidaban las coladeras fueron a perseguirlos. Y por ahí se fueron Guzmán y el Cholo.
La lluvia que cayó sobre Los Mochis esa mañana empezó a inundar el drenaje. A las 8:54 salieron por una coladera, robaron un Jetta blanco a una mujer, avanzaron dos cuadras y el auto se descompuso. Robaron entonces un Ford Focus rojo. Le dejaron la bolsa a la dueña.
PUBLICIDAD
La mujer del Jetta reportó el robo al C4. Un policía federal que estaba en un destacamento sobre la carretera Los Mochis-Culiacán recibió la alerta por radio.
Llevaba ocho horas de servicio. Estaba solo en su patrulla cuando vio pasar el Focus rojo y lo detuvo. El Cholo Iván se bajó del auto y le dijo: “Aquí viene el patrón”.
El agente que da testimonio en el documental no estaba ahí en ese momento. Recibió una llamada de ese compañero: “Apóyame, apoyo, apoyo. Venga, se lo ruego, se lo pido”. Sin preguntar quién era el detenido, respondió con la clave policíaca: “Dale 16”, que significa arrestar.
PUBLICIDAD
Cuando llegaron otras dos patrullas, los policías esposaron al Cholo y tiraron al Chapo al piso. No sabían quién era hasta que lo levantaron. Un policía municipal intentó llevárselos. Los federales se negaron. Los subieron a dos patrullas distintas y se dirigieron a un punto sobre la carretera conocido como el Trébol, donde el agente que narra la historia pudo acercarse a ver. Cuando intentó asomarse a la patrulla donde iba Guzmán, el vehículo arrancó.
“Pídeme lo que quieras”: el Chapo intenta comprar su libertad en un motel de carretera

Los policías llevaron a los detenidos al Hotel Doux, sobre la carretera a las afueras de Los Mochis. Los metieron en una habitación al fondo, detrás de una cortina. Ahí el agente tomó una decisión que, según él mismo reconoce, le salvó la integridad: subirse al techo del motel con un compañero.
PUBLICIDAD
“Si me quedo con él, me va a pasar lo mismo que a ellos”, relató. No quería exponerse al contacto directo con Guzmán. No quería escuchar la oferta. No quería que nadie escuchara lo que él reportaba por radio.
Desde la azotea hizo dos llamadas. La primera no fue a sus mandos de la Policía Federal. Fue al almirante Miranda, de la Marina, que estaba en Los Mochis. “Mi almirante, tenemos al que andan buscando allá en la ciudad. Aquí está”. La segunda fue a su superior, al que llama “jefe Perrín” (Nicolás González Perrín, coordinador de la Policía Federal en Sinaloa). Le dijo: “Tenemos al más buscado”.
PUBLICIDAD
Mientras tanto, abajo, el Chapo hablaba con los policías que lo custodiaban. Pidió un teléfono. Se lo negaron. Entonces empezó a negociar.
“¿Qué está pasando, comandante? Ya me voy”, le dijo al agente cuando este bajó brevemente. “Tanto que he batallado, tanto que batallé para salir. No sabe lo que batallé para salir de allá, lo que invertí, lo que he sufrido. ¿Y para quedar con ustedes?”.

El agente respondió que se iba a quedar. Guzmán insistió: “¿Seguro lo que vas a hacer? Pídeme lo que quieras. No vas a volver a trabajar en toda tu vida”.
“No, no es por dinero. Y usted se va a quedar”, le contestó.
Pero no todos los policías respondieron igual. Minutos después, la patrulla con el Chapo adentro arrancó hacia la salida del motel. El agente, desde el techo, les apuntó. Uno de los compañeros se bajó y le dijo: “Todo está bien, todo está bien”. El agente respondió: “Todo está bien, pero regrésense, no vayan a hacer una pendejada”.
PUBLICIDAD
La patrulla se detuvo. Metió reversa.
“Si se hubieran arrancado no sé cómo hubiera reaccionado. La verdad, no hubiera permitido que se fueran”, relató.
Pasaron minutos que el agente describe como eternos. Un helicóptero sobrevoló el hotel. Nadie llegaba. Diez, 15 minutos. Después vio acercarse un convoy del Ejército. Corrió desde la azotea hacia los soldados para indicarles dónde estaban los detenidos. Después llegó la Marina.
Para ese momento, Joaquín Guzmán no tenía esposas puestas porque, según el agente, los policías nunca tuvieron certeza de que lo fueran a entregar.
“Misión cumplida” con el Cholo olvidado en el hotel
El líder táctico de la Unidad de Operaciones Especiales de la Marina, identificado como “Águila” en el documental, llegó al motel y se llevó al Chapo a una habitación para verificar su identidad. Era la segunda vez que lo capturaba. “Nos volvimos a encontrar, Joaquín”, le dijo. Guzmán respondió: “Sí, jefe”.
PUBLICIDAD

La prioridad era sacarlo del motel y llegar al aeropuerto. Pero ahí comenzó otra disputa. La Policía Federal quería subir a un agente al avión. La Marina se negó. Era un Learjet de seis plazas: Guzmán y Águila ya ocupaban dos. “No veía caso que tuviera que venir alguien que no tenía nada que ver en la operación”, dijo Águila.
Desde un autobús, el comisionado general de la Policía Federal daba instrucciones por teléfono a su gente: “Por nada del mundo vaya a cederlo. Es nuestro detenido”. Finalmente negociaron que un federal subiera al avión.
Mientras instituciones peleaban a 10 metros del Chapo, el secretario de Gobernación Osorio Chong ya había avisado al presidente Enrique Peña Nieto, quien tuiteó: “Misión cumplida. Lo tenemos”. La noticia se anunció al público ante una reunión del cuerpo diplomático. El Cholo Iván seguía en el Hotel Dios. Nadie se lo había llevado.
“Llegamos al aeropuerto y me bajo. Veo que venía el Chapo, pero no veía al Cholo”, narró el agente. “Le pregunto al comandante: ‘¿Y el Cholo?’ Me dice: ‘¿Que no lo traen ustedes?’ ‘No’, le digo. ‘Se quedó en el hotel’”.
En la lista oficial de los 122 objetivos prioritarios del gobierno de Peña Nieto, la captura de Joaquín Guzmán Loera quedó registrada como obra de la Secretaría de Marina. Cuando le preguntan a Águila quién recapturó al Chapo en 2016, responde: “La Secretaría de Marina, la Armada de México, la UNOPES”. Cuando le hacen la misma pregunta al agente de la Policía Federal, responde otra cosa: “Terminamos agarrando al Chapo y no nos dieron nuestra escultura de bronce”.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Más Noticias
Contratos millonarios del INE se negociaban en casa del empresario José Alfredo Hernández, destacan en investigación periodística
La investigación de la periodista Yohali Reséndiz señala presuntas negociaciones de nombramientos electorales y adjudicaciones millonarias

Precio de la gasolina en Jalisco hoy martes 27 de octubre: ¿Cuánto cuesta el litro de Magna y Premium?
El precio de los carburantes en el país puede cambiar debido a diversos factores como el valor del dólar en el tipo de cambio, impuestos y la logística para el traslado

Ciudad de México: así quedó el precio de la gasolina hoy martes 27 de octubre
La Comisión Nacional de Energía es la entidad responsable de informar todos los días el precio de las gasolinas en México

Día de Muertos 2026 en Ciudad de México: inicia operativo de seguridad en 120 panteones
Un millón 500 mil personas visitarán los 120 cementerios de las 16 alcaldías entre el 30 de octubre y el 2 de noviembre

Cierres y alternativas viales por celebración de San Judas Tadeo en CDMX hoy 28 de octubre
Automovilistas enfrentan dos cierres simultáneos en el corredor de Paseo de la Reforma: la peregrinación a San Hipólito y el Show Run de la escudería Cadillac



