Fosa del Panteón de Dolores suma 65 adultos recuperados en tres fases: 12 personas ya fueron identificadas

Las autoridades mantienen 25 hipótesis de identidad bajo corroboración; la tercera intervención permitió recuperar otros 20 individuos y 417 fragmentos óseos

(Crédito: FGJCDMX)
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Un total de 65 individuos adultos han sido recuperados durante tres fases de intervención en una fosa del Panteón Civil de Dolores, en la Ciudad de México. De ese conjunto, 12 personas han sido plenamente identificadas y otras 25 hipótesis de identidad continúan bajo revisión, de acuerdo con el balance difundido este lunes 26 de octubre por la Fiscalía General de Justicia capitalina.

La tercera fase de los trabajos se desarrolló del 13 al 23 de octubre en la línea 2 Bis de la fosa 26, donde los equipos recuperaron 20 individuos adultos y 417 fragmentos óseos. Los restos fueron trasladados al Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses para su análisis y clasificación, con el objetivo de avanzar en su identificación.

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Las cifras corresponden al balance acumulado de las tres fases del Plan de Recuperaciones Controladas. La Fiscalía no detalló cuántos de los 65 individuos recuperados durante las intervenciones anteriores corresponden a las 12 identificaciones confirmadas ni proporcionó información sobre las identidades que siguen bajo investigación.

Una familia ya fue notificada de una identificación

Uno de los avances se concretó el 17 de agosto de 2026, cuando una familia fue notificada de la identificación de una persona mediante la colaboración con la Fiscalía General del Estado de Yucatán. Sin embargo, la restitución de los restos permanece pendiente de que concluyan los trámites administrativos correspondientes.

Las otras 25 hipótesis de identidad todavía deben corroborarse. Por ello, los resultados de los análisis forenses y los cruces de información serán determinantes para establecer a quiénes corresponden los restos recuperados y avanzar en la notificación a sus familiares.

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Un sistema de poleas permitió trabajar sin compactar la tierra de la fosa

Durante la tercera fase, el personal especializado utilizó un sistema de poleas y andamios diseñado para las características del sitio, con la colaboración de la Secretaría de Obras y Servicios de la Ciudad de México. Según la Fiscalía, el mecanismo permitió realizar las maniobras sin que los peritos tuvieran que colocarse directamente sobre las capas de tierra, con el propósito de evitar su compactación y reducir el riesgo de fragmentar los restos óseos.

(Crédito: FGJCDMX)
(Crédito: FGJCDMX)

Los trabajos incluyeron excavaciones controladas y cribado de tierra para recuperar los fragmentos. Tanto los 20 individuos adultos como los 417 fragmentos quedaron bajo análisis pericial.

Familiares de personas desaparecidas, integrantes de colectivos y especialistas independientes participaron como observadores durante las jornadas. También tuvieron acceso a la zona de triaje, donde recibieron información sobre las recuperaciones y los expedientes correspondientes.

Durante esta fase se realizaron seis talleres sobre identificación, búsqueda de familiares, memoria, verdad y justicia, con la participación de personal de la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México, la Comisión de Derechos Humanos capitalina y la Coordinación General de Atención a Víctimas de la Fiscalía.

Al cierre de los trabajos, familiares y colectivos ingresaron a la zona de intervención para colocar una ofrenda en memoria de las personas recuperadas y de quienes aún permanecen en la fosa.

Las labores forman parte de la estrategia capitalina para la búsqueda y localización de personas desaparecidas. Tras concluir esta tercera fase, las autoridades continuarán con los análisis forenses y los cruces de información para establecer nuevas identidades y, cuando corresponda, restituir los restos a sus familias.

Cómo empezó la intervención en la fosa 26

La intervención en la fosa común 26 del Panteón Civil de Dolores comenzó el 18 de noviembre de 2025, como parte del Plan de Recuperaciones Controladas impulsado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México y el Gabinete de Búsqueda. El objetivo es recuperar restos humanos de personas que fueron inhumadas sin ser identificadas o reclamadas y avanzar en el esclarecimiento de su identidad.

La apertura no respondió a un hallazgo reciente, sino a un proceso de investigación y planeación forense que se extendió durante aproximadamente siete meses. En ese periodo, las autoridades revisaron registros de inhumación y los contrastaron con reportes de personas desaparecidas en la capital, con información disponible hasta noviembre de 2024.

La fosa 26, ubicada en la línea 2 Bis, fue seleccionada porque concentraba el mayor número de coincidencias potenciales entre los registros de personas sepultadas y los datos de búsqueda. La información sobre las inhumaciones procedía del Instituto de Servicios Periciales y Ciencias Forenses, lo que permitió delimitar el área prioritaria para comenzar los trabajos.

La primera fase se desarrolló en noviembre de 2025, en el nivel 15 de la fosa, correspondiente a inhumaciones realizadas entre 2013 y 2015. Los trabajos consistieron en abrir el espacio de manera controlada, documentar los hallazgos y recuperar los restos para su traslado a las instalaciones forenses, donde podían ser analizados y comparados con información de personas desaparecidas.

La segunda fase comenzó el 17 de marzo de 2026, en la zona norte de la misma fosa, en el nivel 9. Durante la primera jornada se recuperaron 155 microfragmentos y esquirlas óseas. La tercera intervención arrancó el 13 de octubre y concluyó el día 23, en el nivel 13, con la recuperación de 20 individuos adultos y 417 fragmentos óseos, de acuerdo con el balance difundido por la Fiscalía.

El propósito de las intervenciones no se limita a recuperar restos humanos, sino a generar información que permita establecer identidades y notificar a las familias. Para ello, los hallazgos deben someterse a estudios forenses y cotejos con registros disponibles. La identificación puede requerir distintas etapas de corroboración antes de que las autoridades confirmen oficialmente una identidad y procedan a la restitución de los restos.

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