Concamin prevé acuerdo arancelario entre México y EEUU después de las elecciones

Las tensiones comerciales por la falta de acuerdos afectan al acero, aluminio y sector automotriz

Para la Concamin, prevé acuerdo arancelario entre México y EEUU después de las elecciones (REUTERS/Jose Luis Gonzalez     TPX IMAGES OF THE DAY)
Para la Concamin, prevé acuerdo arancelario entre México y EEUU después de las elecciones (REUTERS/Jose Luis Gonzalez TPX IMAGES OF THE DAY)
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México y Estados Unidos podrían alcanzar acuerdos sobre los aranceles que afectan a sectores estratégicos de la industria mexicana hasta después de las elecciones en el país vecino, estimó Alejandro Malagón Barragán, presidente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), quien confió en que las diferencias comerciales no impedirán avanzar en la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

El dirigente empresarial reconoció que las negociaciones podrían prolongarse más de lo esperado debido a la agenda política interna de Estados Unidos y al proceso electoral. No obstante, sostuvo que la posibilidad de alcanzar acuerdos comerciales permanece abierta, pese a la incertidumbre que enfrentan las empresas mexicanas por las medidas arancelarias impuestas por Washington.

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En entrevista con medios de comunicación, después de participar en el 58 Foro Nacional de la Industria Química, Malagón Barragán señaló que la cuarta ronda bilateral de la revisión del T-MEC no ha sido cancelada, aunque todavía no existe una fecha definida para el encuentro entre los equipos negociadores de ambos países en Washington.

La falta de un calendario concreto mantiene la expectativa entre los sectores productivos, que buscan certidumbre sobre las condiciones en las que podrán exportar sus mercancías al mercado estadounidense.

Aranceles al acero, aluminio y automóviles, prioridad para la industria

Carrocerías de automóviles metálicas cuelgan de rieles superiores junto a brazos robóticos de soldadura en una nave industrial.
Sector automotriz como uno de los ejes centrales en los aranceles del T-MEC (Imagen Ilustrativa Infobae)

Malagón Barragán destacó que uno de los principales asuntos que deben atender México y Estados Unidos son los aranceles contemplados en la Sección 232 de la legislación comercial estadounidense, que permite imponer medidas a las importaciones cuando se consideran una amenaza para la seguridad nacional.

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Esta disposición ha sido utilizada para aplicar gravámenes a productos como el acero, el aluminio y los automóviles, lo que representa un desafío para las empresas mexicanas que mantienen vínculos comerciales con Estados Unidos.

Por ello, el presidente de Concamin consideró que la atención debe concentrarse en encontrar alternativas que permitan resolver las diferencias y evitar que las barreras comerciales continúen afectando a las cadenas productivas de América del Norte.

La industria automotriz tiene especial relevancia en esta discusión debido a la integración de sus procesos de fabricación entre México, Estados Unidos y Canadá. Las plantas, los proveedores de autopartes y los fabricantes de componentes dependen de una red regional de producción en la que los bienes cruzan las fronteras durante distintas etapas de elaboración.

En consecuencia, los cambios en las condiciones arancelarias pueden elevar los costos de producción, modificar las decisiones de inversión y generar presiones adicionales para las compañías que participan en estas cadenas.

En los sectores del acero y el aluminio, las medidas comerciales también representan un factor de incertidumbre para las empresas que abastecen al mercado estadounidense, por lo que un acuerdo bilateral podría contribuir a establecer condiciones más previsibles para sus operaciones.

Revisión del T-MEC, en medio de la incertidumbre comercial

Cajas con el logo del T-MEC y banderas de México, EE. UU. y Canadá en una cinta transportadora industrial, con siluetas de trabajadores desenfocados en segundo plano.
Cajas de exportación con el logo del T-MEC y banderas de México, EE. UU. y Canadá se desplazan en una cinta transportadora industrial, con trabajadores difuminados al fondo, simbolizando el dinamismo del comercio regional. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La revisión del T-MEC constituye otro elemento central para las perspectivas económicas de México, debido a la importancia del acuerdo para el intercambio comercial y la atracción de inversiones en la región.

Aunque la cuarta ronda bilateral continúa sin una fecha confirmada, la expectativa de Concamin es que las conversaciones permitan avanzar hacia soluciones que favorezcan a la industria mexicana y reduzcan las tensiones con su principal socio comercial.

Sin embargo, el calendario político estadounidense podría influir en el ritmo de las negociaciones. De acuerdo con Malagón Barragán, las elecciones y los asuntos internos de ese país podrían retrasar la posibilidad de concretar acuerdos, por lo que el sector industrial deberá mantener la cautela mientras se definen las siguientes etapas del diálogo.

El dirigente no descartó un entendimiento, pero reconoció que los resultados podrían tardar más de lo que espera el sector empresarial. Su postura refleja la expectativa de que las diferencias comerciales puedan resolverse mediante la negociación, aunque sin anticipar una fecha precisa para alcanzar resultados.

Para la industria mexicana, el objetivo inmediato es obtener mayor certidumbre sobre los aranceles que afectan sus exportaciones y sobre las condiciones que regirán el comercio regional.

Mientras se define la fecha de la próxima ronda de conversaciones, el sector empresarial seguirá atento a las decisiones de Washington y a la evolución de las negociaciones con el Gobierno mexicano.

La prioridad, de acuerdo con el presidente de Concamin, será avanzar en los temas relacionados con el acero, el aluminio y los automóviles ligeros, sectores que enfrentan los efectos de las medidas comerciales estadounidenses y que serán determinantes para el futuro de la relación económica bilateral.

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