Proponen reconocer el silencio como un derecho en la CDMX: buscan aumentar sanciones por generar ruido

Los conflictos vecinales por ruidos altos ha ido en aumento en la capital entre personas que viven en departamentos

Una mujer se tapa los oídos en una calle con personas, vehículos, un obrero con martillo neumático y un letrero de la Ciudad de México.
Una mujer se cubre los oídos ante el ruido del tráfico y las obras de construcción en una calle concurrida de la Ciudad de México. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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La Ciudad de México enfrenta niveles de ruido que superan los 65 decibeles recomendables para proteger la salud auditiva y el descanso. Entre enero y el 1 de octubre de 2026, la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT) recibió mil 18 denuncias por esta causa, mientras que 44% de las personas que viven en zonas urbanas ha enfrentado conflictos vecinales relacionados con sonidos molestos.

En ese contexto, Leonor Gómez Otegui, diputada de Morena, propuso reconocer el silencio como un derecho en la Ciudad de México y aumentar las sanciones contra quienes generaron ruido deliberado, reiterado y notorio que afectó el descanso, la tranquilidad o la salud de las personas.

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La diputada presentó una iniciativa para modificar los artículos 27 y 32 de la Ley de Cultura Cívica de la Ciudad de México. La propuesta fue turnada a la Comisión de Justicia Cívica y Defensoría Pública para su análisis y posible dictaminación.

La propuesta busca sancionar ruidos deliberados y reiterados

La iniciativa plantea establecer como infracción producir, provocar u ocasionar ruidos por medio de dispositivos, aparatos o actividades que atentaran de forma deliberada, reiterada y notoria contra la tranquilidad de las personas.

El texto también incluye los casos en que el ruido representa un riesgo evidente para la salud. La reforma puso atención en los grupos de atención prioritaria, como niñas, niños, adultos mayores y personas que requirieron reposo por motivos de salud.

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Gómez Otegui planteó que la modificación a la Ley de Cultura Cívica busca respaldar el derecho de la población a vivir con tranquilidad, descansar y preservar su salud dentro de una ciudad con altos niveles de contaminación acústica.

La diputada afirmó que la intención no es restringir las actividades cotidianas, las celebraciones ni el comercio. “No queremos prohibir la vida, las fiestas o el comercio, sino recordar que nuestra libertad termina donde comienza el derecho al descanso y la salud del otro”, señaló.

La Ciudad de México superó los 65 decibeles recomendables

La legisladora recordó que el 23 de septiembre de 2025 presentó una iniciativa para expedir la Ley de Control del Ruido de la Ciudad de México. Esa propuesta contó con acompañamiento de vecinos, integrantes de la academia y personas expertas.

A más de un año de esa presentación, Gómez Otegui sostuvo que la capital continúa por encima de los 65 decibeles recomendables para proteger el oído y la salud de la población.

La exposición al ruido no ocurrió de la misma forma en toda la ciudad. Quienes habitaron cerca de vialidades con tránsito intenso, zonas industriales o corredores comerciales enfrentaron una mayor carga de sonidos durante el día y la noche.

La diputada agregó que esas zonas solían tener menos acceso a áreas verdes, que podían funcionar como barreras naturales frente al ruido. El problema, dijo, trascendió la molestia individual y se relacionó con las condiciones de vida en distintos puntos de la capital.

Los conflictos vecinales por ruido han escalado

La Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana 2024 indicó que 44% de las personas que vivían en zonas urbanas enfrentó conflictos por ruido. El dato formó parte de los argumentos expuestos para promover cambios a la legislación capitalina.

De acuerdo con la información citada durante la sesión, las personas que vivían en departamentos tuvieron una probabilidad de 60% de enfrentar problemas vecinales derivados de ruidos molestos. Estas disputas pudieron avanzar desde reclamos entre vecinos hasta agresiones físicas.

Gómez Otegui sostuvo que la tranquilidad debe ser un derecho garantizado en una ciudad habitable, conforme a la Constitución Política de la Ciudad de México. También planteó una corresponsabilidad entre autoridades, empresas y ciudadanía.

La propuesta no se limitó a las sanciones. La diputada llamó a la población a adoptar medidas cotidianas, como bajar el volumen de la televisión o la radio y reducir durante la noche el uso de electrodomésticos que generaran molestias.

“El ruido no afecta a todos por igual. Quienes viven cerca de vialidades con tráfico intenso, zonas industriales o corredores comerciales soportan una exposición mayor”, expuso la legisladora ante el Pleno del Congreso de la Ciudad de México.

La iniciativa fue enviada a la Comisión de Justicia Cívica

La reforma contempló cambios a la fracción III del artículo 27 y al artículo 32 de la Ley de Cultura Cívica. El objetivo fue que las autoridades contaran con una definición más precisa para sancionar conductas que alteraran de manera persistente la vida de otras personas.

Gómez Otegui afirmó que el planteamiento buscó dejar claro que el silencio también debía entenderse como un derecho. “Un derecho de las niñas y niños que necesitan dormir para aprender; un derecho de los adultos mayores que necesitan reposo para sanar, y un derecho de las familias que necesitan paz para convivir”, dijo.

Al concluir la presentación, la Mesa Directiva informó que el proyecto fue enviado a la Comisión de Justicia Cívica y Defensoría Pública, cuyos integrantes deberán analizar el contenido de la iniciativa y determinar si procede su dictaminación.

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