Semana Mundial del Espacio: ¿Qué pasó con el Proyecto Colmena, la ambiciosa misión de la UNAM que quería llegar a la Luna?

El proyecto de minería espacial reunió a universitarios de diversas carreras durante ocho años para construir pequeños robots capaces de funcionar sobre el terreno hostil de la Luna

Un vehículo robótico con un panel solar sobre un terreno lunar lleno de cráteres y rocas.
La Luna se encuentra a una distancia promedio de 384,400 kilómetros de la Tierra, la ruta que debía recorrer la misión mexicana. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

El Proyecto Colmena, la misión con la que la UNAM intentó colocar microrrobots mexicanos en la superficie lunar en 2024, no logró completar el alunizaje por una falla en la nave que lo transportaba.

El proyecto, desarrollado durante ocho años en el Laboratorio de Instrumentación Espacial (LINX) del Instituto de Ciencias Nucleares, representa la primera misión lunar de Latinoamérica.

PUBLICIDAD

El interés por esta historia creció este 6 de octubre, cuando “semana mundial del espacio 2026” se convirtió en una de las búsquedas con mayor crecimiento en Google México, con más de 100,000 consultas y un aumento de 1,000% en las últimas horas, según datos de Google Trends.

La Semana Mundial del Espacio se celebra cada año del 4 al 10 de octubre para conmemorar los avances en la exploración espacial.
(Captura de Pantalla)
La Semana Mundial del Espacio se celebra cada año del 4 al 10 de octubre para conmemorar los avances en la exploración espacial. (Captura de Pantalla)

La carga útil mexicana validó hasta el 75% de sus objetivos tecnológicos en el espacio profundo, pese a quedarse sin alunizar.

El dato lo confirma el propio LINX, que detalla que la nave alcanzó los 400,000 kilómetros de distancia respecto a la Tierra antes del fallo que impidió el descenso controlado.

PUBLICIDAD

El Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM, ubicado en Ciudad Universitaria, alberga el Laboratorio de Instrumentación Espacial donde se diseñó la misión. (YouTube/ Agencia Espacial Mexicana)

Un desarrollo de ocho años con 250 estudiantes

El proyecto nació en el LINX, bajo la dirección del investigador Gustavo Medina Tanco, con la participación de aproximadamente 250 estudiantes de ingeniería, física, actuaría, matemáticas, geología y diseño.

El objetivo: desarrollar microrrobótica de enjambre para operaciones lunares y asteroidales en tareas de prospección y minería espacial.

México se sumó a la carrera de exploración lunar con un desarrollo construido  universitarios.
(Gaceta UNAM)
México se sumó a la carrera de exploración lunar con un desarrollo construido universitarios. (Gaceta UNAM)

La misión contó con la colaboración de la Secretaría de Relaciones Exteriores, el gobierno de Hidalgo y la Agencia Espacial Mexicana, de acuerdo con el comunicado oficial de la cancillería mexicana.

Así eran los cinco robots que debían pisar la Luna

Colmena-1 consistió en cinco micro robots de 12 centímetros de diámetro y menos de 60 gramos de peso cada uno, equipados con computadoras, sensores, sistemas de telecomunicaciones y motores independientes.

La carga total, incluido el módulo de despliegue, sumó 608 gramos.

Cada unidad medía 12 centímetros de diámetro, un tamaño comparable al de una taza de café. (LINX)
Cada unidad medía 12 centímetros de diámetro, un tamaño comparable al de una taza de café. (LINX)

Los robots viajaron protegidos dentro del TTDM, un dispositivo que combina tres funciones: sirve de contenedor durante el vuelo, opera como catapulta para desplegarlos sobre la superficie lunar y actúa como enlace de comunicación entre los robots y el módulo de aterrizaje.

El mismo dispositivo funcionaría como enlace de comunicación entre los robots y el módulo de alunizaje.

El diseño reversible de los robots exploradores, conocidos como rovers, garantizaba que, sin importar la posición en que cayeran sobre el suelo lunar, pudieran orientar sus paneles solares y comenzar a operar de inmediato.

El módulo completo, incluido el sistema de despliegue, pesó 608 gramos en total.
(LINX)
El módulo completo, incluido el sistema de despliegue, pesó 608 gramos en total. (LINX)

La fuga de combustible que impidió llegar a la superficie lunar

El 8 de enero de 2024, a las 2:18 de la madrugada, el módulo de aterrizaje Peregrine despegó desde Cabo Cañaveral, en Florida, Estados Unidos, a bordo del cohete Vulcan Centaur de United Launch Alliance con Colmena-1 integrada como carga carga útil.

El 11 de enero se energizaron los sistemas, lo que permitió comprobar que las soluciones mecánicas resistieron el estrés del lanzamiento.

La fuga detectada en el tanque de oxidante ocurrió horas después del despegue, antes de que la nave completara su trayectoria.
(LINX)
La fuga detectada en el tanque de oxidante ocurrió horas después del despegue, antes de que la nave completara su trayectoria. (LINX)

La nave también cruzó los cinturones de Van Allen, una zona de alta radiación en la magnetosfera terrestre, validando las técnicas pasivas y de bajo costo usadas para proteger la electrónica mexicana.

Sin embargo, una falla en una válvula del Peregrine provocó una fuga en un tanque de oxidante que imposibilitó el alunizaje controlado.

El problema fue de la nave, no de los microrrobots desarrollados por la UNAM, según el reporte del LINX.

Qué logró la UNAM aunque el robot nunca tocó la Luna

Aunque el descenso a la superficie nunca ocurrió, el Peregrine ya se dirigía hacia la órbita lunar cuando se detectó la fuga.

Eso permitió al equipo de Colmena aprovechar la trayectoria para validar buena parte de sus metas tecnológicas a cientos de miles de kilómetros de distancia.

El equipo de la UNAM mantuvo comunicación constante con los robots pese a la imposibilidad de alunizar.
(Gaceta UNAM)
El equipo de la UNAM mantuvo comunicación constante con los robots pese a la imposibilidad de alunizar. (Gaceta UNAM)

“Se logró generar el conocimiento tecnocientífico necesario, la formación de recursos humanos altamente especializados y la vinculación con empresas e instituciones nacionales e internacionales”, informó el Instituto de Ciencias Nucleares de la UNAM tras conocerse el desenlace de la misión.

La UNAM prepara una segunda misión para 2027 con Colmena-2

El proyecto contempla al menos tres misiones lunares. Colmena-2, programada para 2027 con fecha de lanzamiento aún por definir, incluirá el despliegue de al menos tres prototipos de rovers para prospección mineral y un nuevo sistema de suministro de energía.

Esta segunda etapa sumará posicionamiento espacial, navegación fuera del horizonte, operación diurna y capacidad de supervivencia durante una noche lunar mediante hibernación.

Gran Luna llena de color anaranjado sobre una silueta oscura de árboles en la base, bajo un cielo con degradado azul y naranja.
Según LINX, el nuevo diseño incorporará un sistema de energía distinto al utilizado en la primera generación de robots. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El equipo también instalará instrumentos de análisis como un espectrómetro que mide la luz reflejada por el suelo lunar para identificar minerales, además de un espectrómetro de masas que detecta los elementos químicos presentes en el terreno.

A esto se suma un detector de neutrones, capaz de ubicar agua congelada o hidrógeno bajo la superficie lunar.

Colmena-3 planea recolectar muestras del suelo lunar en 2031

La tercera misión del proyecto está prevista para 2031. Según el LINX, Colmena-3 buscará incorporar una plataforma de navegación con interfaces para cargas útiles genéricas, lo que permitirá adaptar el sistema a distintos instrumentos científicos.

Megacohete de SpaceX despegando desde una plataforma costera. Grandes llamas y humo blanco se elevan al atardecer con el sol reflejado en el mar.
El proyecto completo contempla tres misiones lunares como parte de una misma línea de investigación. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esta fase contempla además la capacidad de recolectar y transportar muestras del suelo lunar durante varios ciclos de día y noche, un paso necesario para misiones de mayor duración en la superficie.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD