Mitos y realidades sobre los remedios más populares para la resaca que utilizan los mexicanos después de las fiestas patrias

La hidratación con electrolitos, el consomé, la comida blanda y el sueño pueden ayudar a sentirse mejor, aunque no acortan el proceso metabólico que elimina el alcohol del cuerpo

Un hombre con la mano en la sien y expresión de malestar está sentado junto a una mesa con vasos, botellas y una bandera de México.
El fenómeno conocido popularmente como “cruda” tiene nombre médico: veisalgia. Se trata de un conjunto de síntomas —dolor de cabeza, náuseas, fatiga, sed intensa (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Científicos y médicos han desmentido los remedios más populares que los mexicanos usan contra la resaca, desde la “cura de caballo” hasta el limón con sal. La evidencia disponible confirma que no existe una cura milagrosa: solo el tiempo permite que el cuerpo elimine por completo los efectos del alcohol.

El fenómeno conocido popularmente como “cruda” tiene nombre médico: veisalgia. Se trata de un conjunto de síntomas —dolor de cabeza, náuseas, fatiga, sed intensa— que aparecen tras el consumo excesivo de alcohol y que varían en intensidad según cada organismo.

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Video informativo de UNAM Global sobre los efectos del consumo de bebidas alcohólicas en el cuerpo humano. (youtube)

Qué provoca la resaca según la ciencia

Nayeli Ortiz Olvera, académica de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), explicó en un artículo para UNAM Global que la resaca es en realidad una intoxicación etílica que inflama y daña distintos órganos del cuerpo.

Cuando el alcohol llega al estómago, el organismo lo procesa mediante la enzima deshidrogenasa alcohólica. Ese proceso genera acetaldehído, la sustancia que Ortiz Olvera identifica como la verdadera responsable de los malestares de la cruda.

El acetaldehído llega después al sistema nervioso central, donde provoca cambios en los vasos sanguíneos del cerebro. Ese mecanismo explica el dolor de cabeza y la intensificación de las náuseas cuando los niveles de alcohol en sangre comienzan a bajar.

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A esto se suma la deshidratación: el alcohol aumenta la producción de orina, lo que provoca pérdida de líquidos y electrolitos. La irritación gástrica y el aumento de ácido estomacal completan el cuadro de síntomas.

La intensidad de la resaca depende de la cantidad y velocidad con la que se bebe, además de factores propios de cada cuerpo. La doctora María de los Ángeles Rosario Sánchez Ríos, egresada del Instituto Politécnico Nacional (IPN), explicó a medios que el hígado es el órgano más afectado, porque es el encargado de metabolizar todo lo ingerido. Según la especialista, las mujeres suelen experimentar resacas más intensas debido a que tienen el hígado más pequeño y menor cantidad de enzimas metabolizadoras.

Los mitos más populares en México, uno por uno

Refrigerador encadenado con botellas y señal de prohibición de alcohol frente a una calle concurrida y decorada por la noche
Un refrigerador con bebidas alcohólicas permanece encadenado y con una señal de prohibición en una calle decorada de la Ciudad de México.

Mito 1: la “cura de caballo” o beber más alcohol al día siguiente quita la cruda.

Es falso. Ortiz Olvera advirtió que, aunque existe la costumbre de curar la cruda con otra bebida alcohólica, esa práctica no es efectiva. El Instituto Nacional sobre el Abuso de Alcohol y Alcoholismo (NIAAA) de Estados Unidos coincide: beber por la mañana puede minimizar temporalmente algunos síntomas, pero prolonga y agrava el malestar general. Además, repetir este hábito con frecuencia puede derivar en dependencia alcohólica.

Mito 2: el café reanima y ayuda a eliminar el alcohol del cuerpo.

Infusión de elote, bebida natural, pelos de maíz, té tradicional, remedio casero. - (Imagen Ilustrativa Infobae)
El NIAAA es igual de directo: tomar café no previene ni cura un episodio de resaca, y en algunas personas incluso empeora las molestias digestivas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Tampoco es cierto. La cafeína puede reducir la fatiga de forma temporal, pero no existe evidencia científica de que tenga efectos benéficos sobre la resaca, según especialistas del Hospital Houston Methodist. El NIAAA es igual de directo: tomar café no previene ni cura un episodio de resaca, y en algunas personas incluso empeora las molestias digestivas.

Mito 3: los baños fríos aceleran la recuperación.

No existe mecanismo biológico que respalde esta creencia. Un baño frío no acelera el metabolismo del alcohol ni reduce la inflamación; en casos extremos, puede hacer que la persona se sienta peor o se maree.

Mito 4: el limón con sal “alcalinizante la sangre” y cura la cruda.

De acuerdo con un análisis publicado por Infobae México con base en Healthline y el Instituto Nacional de Salud (NIH) de Estados Unidos, la idea de que esta mezcla alcaliniza la sangre es un mito sin sustento bioquímico, ya que el pH sanguíneo se mantiene estable por mecanismos fisiológicos independientes de lo que se ingiere. El riesgo real de este remedio es que el ácido cítrico puede agravar la gastritis alcohólica y provocar ardor o vómito, sobre todo en concentraciones altas.

Mito 5: tomar un analgésico antes de dormir evita la resaca al despertar.

Mujer sentada en sofá sujeta una pastilla, con la mano en el cuello. Sobre la mesa hay un vaso de agua y un blíster de medicamentos
Una mujer con dolor en la zona cervical y dorsal se prepara para tomar un analgésico. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Falso también. Según explicó la nutrióloga Amanda Beaver, del Hospital Houston Methodist, a El Universal, esta creencia no tiene sustento. El riesgo real está en la combinación: la Mayo Clinic advierte que mezclar acetaminofén (paracetamol) con alcohol todavía presente en el organismo puede causar daño hepático grave, mientras que el ibuprofeno y la aspirina pueden irritar más el estómago ya inflamado por el alcohol.

Realidades: el veredicto científico más contundente

La evidencia más reciente y rigurosa proviene de una revisión sistemática publicada en la revista Addiction en 2022. Investigadores del King’s College de Londres, liderados por el equipo del doctor Roberts, analizaron 21 ensayos clínicos aleatorizados con 386 participantes en total.

La conclusión fue tajante: ningún remedio evaluado mostró evidencia convincente de eficacia real contra la resaca. Todos los estudios presentaron problemas metodológicos y ninguno repitió el mismo tratamiento, lo que llevó a calificar la calidad general de la evidencia como “muy baja”.

No existe una cura efectiva y comprobada para la resaca más allá de dejar que el cuerpo procese el alcohol con el paso de las horas. Ningún alimento, bebida o suplemento acelera ese proceso metabólico, según coinciden el NIAAA, la Mayo Clinic y la revisión publicada en Addiction, aunque ciertas medidas de hidratación y alimentación sí pueden aliviar síntomas puntuales como el dolor de cabeza o la náusea.

Esto no significa que nada ayude a sentirse mejor. La distinción, según los especialistas, está entre “curar” la resaca y “reducir” sus síntomas mientras el organismo hace su trabajo.

Lo que sí respalda la evidencia disponible

Atole de coco y piña -México- 28 enero
El consomé caliente, uno de los remedios más arraigados en México, sí tiene respaldo parcial. Su alto contenido de sodio ayuda a retener líquido en el torrente sanguíneo y aliviar la hipotensión asociada a la deshidratación, según Mayo Clinic. (Gemini)

La hidratación con electrolitos ocupa el primer lugar entre las recomendaciones con mayor respaldo. El agua de coco, según explicó la dietista Lizzie Streit en Healthline, aporta sodio y potasio: una taza de 240 mililitros cubre alrededor de 11% del valor diario de sodio y 17% de potasio, minerales que el cuerpo pierde por el aumento de la micción.

El NIAAA matiza este punto: la investigación no ha encontrado una correlación directa entre la magnitud del desequilibrio de electrolitos y la gravedad de la resaca. En la mayoría de las personas, el cuerpo restablece ese equilibrio de forma natural una vez que los efectos del alcohol disminuyen.

El consomé caliente, uno de los remedios más arraigados en México, sí tiene respaldo parcial. Su alto contenido de sodio ayuda a retener líquido en el torrente sanguíneo y aliviar la hipotensión asociada a la deshidratación, según Mayo Clinic. Sin embargo, la institución aclara que el consomé no acelera la desintoxicación hepática, que sigue un ritmo fijo determinado por la capacidad enzimática del hígado.

Los alimentos blandos y de fácil digestión también cuentan con evidencia a favor. La Mayo Clinic recomienda pan tostado y galletas saladas para estabilizar el azúcar en sangre y calmar el estómago. La doctora Sánchez Ríos añadió a El Financiero que el alcohol interfiere con la producción de glucosa en el hígado, lo que puede provocar hipoglucemia, por lo que recuperar los niveles de azúcar de forma natural resulta útil.

Dormir lo suficiente es otra medida con sustento real. La Cleveland Clinic señala que el sueño no elimina el alcohol más rápido, pero permite que el cuerpo realice su proceso de reparación sin interrupciones, mientras contrarresta la fatiga acumulada.

Prevención: la única estrategia con evidencia sólida

Coma antes de beber. El NIAAA confirma que un estómago con alimento retrasa la velocidad con que el alcohol llega al intestino delgado, donde ocurre la mayor parte de la absorción. Esto reduce el pico de concentración de alcohol en sangre, que es el principal predictor de la gravedad de la resaca al día siguiente.

Alterne alcohol con agua. Aunque no elimina por completo el riesgo de deshidratación, esta práctica ayuda a moderar el ritmo de consumo, según Healthline.

Respete el ritmo de su hígado. El órgano procesa aproximadamente un trago estándar por hora. Beber más rápido que eso hace que el exceso de alcohol se acumule en el torrente sanguíneo.

Ortiz Olvera añadió una recomendación adicional poco conocida: evitar medicamentos como el omeprazol o la ranitidina antes de beber, ya que, contrario a la creencia popular de que “protegen el estómago”, en realidad incrementan la absorción de alcohol en el organismo.

Cuándo la resaca deja de ser resaca

Foto de jóvenes consumiendo alcohol de manera irresponsable, enfatizando los peligros del alcoholismo y la adicción, así como la importancia de la prevención en la salud. (Imagen ilustrativa Infobae)
Los especialistas coinciden en una señal de alarma: si los síntomas incluyen vómito persistente, confusión severa, dificultad para mantenerse consciente o convulsiones, no se trata de una resaca común (Imagen ilustrativa Infobae)

Los especialistas coinciden en una señal de alarma: si los síntomas incluyen vómito persistente, confusión severa, dificultad para mantenerse consciente o convulsiones, no se trata de una resaca común. Ortiz Olvera advirtió que concentraciones de alcohol entre 150 y 200 gramos por decilitro en el organismo pueden provocar que la persona caiga en coma o sufra convulsiones, un cuadro que requiere atención médica inmediata y ya no corresponde a los síntomas típicos de la veisalgia.

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