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La mafia de los pases médicos en Tijuana: 60 dólares para saltarse nueve horas de fila

El carril Fast Lane, creado para agilizar el cruce fronterizo, se convirtió en un mercado negro que mueve entre 60 y 90 dólares por pase

Una mano sostiene un teléfono con un código QR frente a una fila de automóviles alineados hacia una caseta de control al atardecer.
Un automovilista sostiene un teléfono celular con un código QR de pago en una fila de vehículos en un cruce fronterizo de Tijuana, México. (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Una red de venta clandestina de pases médicos para el carril Fast Lane opera a plena vista en las garitas fronterizas de Tijuana con California. La red involucra a vendedores ambulantes, presuntos médicos y, según testimonios de ciudadanos estadounidenses, a trabajadores municipales adscritos a las casetas de cruce.

El esquema cobra entre 60 y 90 dólares —entre mil y mil 500 pesos— por un documento cuyo precio oficial es de 420 pesos, según la Ley de Ingresos 2026 del Ayuntamiento de Tijuana. La demanda se disparó ante filas que alcanzan hasta nueve horas en las garitas de Otay y San Ysidro.

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Cómo opera el negocio en la garita de Otay

A mediados de julio, una ciudadana estadounidense identificada solo como Dora hizo fila en la Ready Lane de la garita de Otay. Tras dos horas de espera, se acercó a la caseta de cruce ágil para mostrar estudios de una cirugía reciente y solicitar paso prioritario, de acuerdo con la investigación de Zeta.

El personal de la caseta no aceptó su versión y llamó a una enfermera para que la evaluara. La enfermera determinó que Dora se veía en buenas condiciones y la devolvió a la fila general.

Dos personas realizan un pago con billetes de dólares frente a un teléfono celular en una calle con puestos de mercado y letreros.
Un hombre entrega billetes de dólares a una mujer que sostiene un teléfono móvil con un documento digital en un mercado popular de Tijuana, México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Al ver la desesperación de la usuaria, la misma enfermera le ofreció el contacto de un médico para que adquiriera un pase desde su teléfono celular. La transacción no requería visitar ningún consultorio.

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El presunto médico, cuya identidad se desconoce, atendió en el número (664) 374-29-58 y ofreció el pase en 80 dólares. Tras regatear, aceptó vendérselo en 60 dólares y proporcionó una cuenta bancaria a nombre de Kateleen Alemán para recibir la transferencia.

Una vez completado el pago, Dora recibió el pase médico electrónico. El costo final superó en 600 pesos el precio oficial establecido por el municipio.

Pedro Montejo Peterson, secretario de Sedeti, reconoce el problema

El secretario de Desarrollo Económico de Tijuana, Pedro Montejo Peterson, admitió que la problemática persiste dentro del gobierno municipal. Cada semana, entre 20 y 30 cuentas son dadas de baja “de manera definitiva” por incurrir en irregularidades.

Vista de una garita fronteriza con vehículos en fila a un lado, un auto en un carril despejado y un hombre de espaldas sosteniendo dólares.
Una persona con un sobre de dinero en la frontera entre México y Estados Unidos contrapone un carril congestionado frente a uno rápido. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Montejo Peterson señaló que en las casetas de Otay y San Ysidro solo debe haber personal de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeti), policías municipales, agentes de tránsito o trabajadores de la Secretaría de Movilidad. “No debería de haber ninguna enfermera en la caseta”, declaró cuando se le preguntó por la presencia de personal médico en la garita donde ocurrió el caso de Dora.

El funcionario aseguró que hasta la fecha no ha habido “ninguna denuncia de algún funcionario involucrado”. Aun así, reconoció que los pases se ofertan a través de Facebook y mediante tarjetas de presentación con números celulares que facilitan la transacción, e incluso son clonados.

Sobre el modus operandi, Montejo Peterson explicó que en muchos casos los médicos registrados en el programa “ni siquiera saben” que sus cuentas se usan para comercializar pases. Personal a cargo del médico genera la cuenta, presenta bitácoras que “todo coincide, todo está bien”, y luego un tercero los vende.

La venta frente al Mercado Hidalgo, a menos de cinco minutos

Tras conocer sobre la venta irregular en el Mercado Hidalgo, la Sedeti realizó un recorrido que derivó en la cancelación de cuentas. “Detectamos dos personas que estaban vendiendo y básicamente pudimos identificar las cuentas y las dimos de baja; son parte de estas 1,007 bajas que hemos dado en esta administración”, refirió Montejo Peterson citado por Zeta.

Ilustración de una garita fronteriza con congestión vehicular, un carril rápido y una persona entregando dinero en un sobre.
Una persona entrega un sobre con dinero junto a un carril preferencial en una garita fronteriza hacia Estados Unidos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Pese a esa operación, sobre la calle Francisco Javier Mina —a las afueras del Mercado Hidalgo— es posible comprar un pase médico en menos de cinco minutos. Comerciantes ambulantes de miel y mandiles sirven de contacto con un hombre de mediana edad que vende los pases en al menos 65 dólares o su equivalente en pesos.

El vendedor muestra un código QR en su teléfono celular que enlaza directamente a un chat de WhatsApp en el número (664) 699-20-30. El comprador recibe el pase médico electrónico tras realizar una transferencia o pagar en efectivo.

Según información recabada por Semanario Zeta, ese vendedor estaría relacionado con un funcionario público que le surte los pases a 55 dólares. La diferencia de 10 dólares representa su margen de ganancia por transacción.

El programa Fast Lane: cifras y saturación

El programa emite entre mil 500 y dos mil pases diarios, con un tope mensual de 60 mil, distribuidos entre las garitas de Otay y San Ysidro. Esa cifra representa una recaudación aproximada de 25 millones de pesos mensuales para el municipio, un alza del 32 por ciento respecto al periodo anterior.

Primer plano de dos manos en un callejón oscuro. Una mano entrega billetes a la otra que tiene la palma extendida. Paredes con grafitis borrosos de fondo.
Dos manos intercambian billetes en un callejón oscuro de una ciudad latinoamericana, con paredes envejecidas y grafitis, bajo una iluminación tenue que crea una atmósfera de clandestinidad. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El 80 por ciento de los pases mensuales corresponde a la modalidad médica. De los mil 394 usuarios activos registrados en el programa, 927 pertenecen a servicios médicos, 328 son estudiantes fronterizos, 99 son empresas y 40 son trabajadores fronterizos.

La Sedeti decidió congelar el número total de pases para evitar la saturación del carril. “Ya no vamos a aumentar la cantidad de pases, porque queremos mantener el beneficio del Fast Lane”, advirtió Montejo Peterson.

La voz del sector médico: Baja Health Clúster

El presidente de Baja Health Clúster, Fabian Walters, calificó las largas filas como un “inhibidor constante” para la llegada de turistas y pacientes a Tijuana. El pase médico fue diseñado para quienes acuden a la ciudad por un servicio de salud, “pero no como un pretexto” para evadir la espera, señaló.

Walters reconoció que “hubo abuso y sigue habiendo abuso de algunas personas”. La Sedeti ha avanzado en la depuración del padrón con mayor digitalización y vigilancia, “sin embargo, todavía hay mucho qué hacer”, afirmó.

Una mano sostiene un teléfono con un código QR en la pantalla frente a una fila de automóviles y una caseta de control al atardecer.
Una persona presenta un comprobante de pago digital en su teléfono móvil mientras espera en una fila de vehículos en el paso fronterizo de Tijuana. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El directivo también apuntó que el costo de permanecer en el programa representa una carga para los médicos, sobre todo cuando las consultas ya cuestan 50 dólares. Entre los requisitos para adherirse figuran permisos de operación, licencia médica, datos fiscales, cuenta bancaria y fotografías del establecimiento.

El tráfico en las garitas de Tijuana registra actualmente un incremento del 20 por ciento. Montejo Peterson anunció que el gobierno municipal invertirá en tecnología para evitar la clonación de pases y que las autoridades estadounidenses de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) emitirán un aviso sobre el aumento en los tiempos de espera.

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