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Tostaditas de amaranto y ajonjolí: una alternativa crujiente y nutritiva

Elaboradas en comal y con pocos ingredientes, estas tostadas combinan dos semillas de gran valor alimenticio

Elaboradas en comal y con pocos ingredientes, estas tostadas combinan dos semillas de gran valor alimenticio
Elaboradas en comal y con pocos ingredientes, estas tostadas combinan dos semillas de gran valor alimenticio
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Las tostadas forman parte de la cocina cotidiana mexicana, pero también admiten ingredientes distintos al maíz. Una opción sencilla son las tostaditas de amaranto y ajonjolí, cuya preparación no requiere horno: se cocinan directamente en un comal sobre la estufa.

La receta utiliza cuatro tazas de amaranto, una taza de ajonjolí ligeramente tostado, tres cucharadas adicionales de ajonjolí, aproximadamente 200 mililitros de agua y una pequeña cantidad de sal.

Para elaborar la masa, una taza de amaranto y las tres cucharadas de ajonjolí se muelen en la licuadora. La mezcla se incorpora al amaranto restante junto con el ajonjolí tostado. Después se añade la sal y el agua poco a poco, hasta obtener una consistencia húmeda y manejable.

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La masa se divide en porciones de alrededor de 25 gramos. Cada bolita se coloca entre dos plásticos y se aplana con una prensa para tortillas. Finalmente, las piezas se cocinan en un comal hasta que pierden humedad y adquieren una textura firme y crujiente.

Con estas cantidades se obtuvieron 11 tostadas grandes y nueve pequeñas, aunque el rendimiento puede cambiar según el grosor y el tamaño de cada pieza.

Amaranto, una semilla con historia

El amaranto es un cultivo de origen antiguo y de gran importancia en México. Aunque suele utilizarse como si fuera un cereal, se clasifica como pseudocereal. Aporta carbohidratos, proteína vegetal, fibra y minerales, entre ellos hierro, magnesio y fósforo.

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Mano con pinzas gira una tostadita de amaranto y ajonjolí en un comal con seis. Hay una estufa encendida, prensa para tortillas, amaranto, ajonjolí y agua.
Tostaditas crujientes de amaranto y ajonjolí, una alternativa casera preparada en comal que combina proteína vegetal, fibra y minerales

Su proteína contiene aminoácidos esenciales y destaca por su contenido de lisina, un aminoácido que suele encontrarse en menor proporción en algunos cereales. Su fibra, además, contribuye al funcionamiento normal del sistema digestivo y puede favorecer la sensación de saciedad como parte de una alimentación equilibrada.

El amaranto no contiene gluten de manera natural. Sin embargo, las personas con enfermedad celíaca deben comprobar que el producto esté certificado, pues podría contaminarse durante su procesamiento o almacenamiento.

Ajonjolí: sabor, grasas y minerales

El ajonjolí aporta grasas, principalmente insaturadas, además de proteína vegetal y fibra. También contiene minerales como calcio, hierro, magnesio, fósforo y zinc, aunque las cantidades aprovechadas por el organismo dependen de la porción consumida, del tipo de semilla y del resto de la alimentación.

Estas semillas contienen lignanos, entre ellos sesamina y sesamolina, compuestos vegetales estudiados por su actividad antioxidante. Esto no significa que el ajonjolí prevenga o cure enfermedades, sino que puede formar parte de una dieta variada junto con frutas, verduras, leguminosas y otros alimentos.

El tostado ligero intensifica su aroma y sabor. Conviene evitar que las semillas se quemen, ya que pueden adquirir un gusto amargo.

Tostaditas de amaranto y ajonjolí apiladas sobre una tabla de madera con semillas dispersas, un cuenco de salsa, un cuenco de limones y dos gajos de lima.
Tostaditas crujientes de amaranto y ajonjolí, una alternativa casera preparada en comal que combina proteína vegetal, fibra y minerales

Una base versátil

Las tostaditas pueden servirse con huevo, mole o frijoles, así como con aguacate, verduras, pollo o preparaciones de leguminosas. El valor nutricional final dependerá tanto de la cantidad consumida como de los alimentos empleados para acompañarlas.

Aunque sus ingredientes aportan nutrientes importantes, se recomienda moderar la sal y cuidar las porciones, especialmente porque el ajonjolí tiene una elevada densidad energética. También debe considerarse que esta semilla puede provocar reacciones en personas alérgicas.

Crujientes, fáciles de preparar y adaptables a diferentes platillos, estas tostadas muestran una manera práctica de incorporar amaranto y ajonjolí a la alimentación diaria sin abandonar los sabores y métodos tradicionales de la cocina mexicana.

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