Ley Rocky: en qué consiste y cuáles serían las nuevas sanciones por crueldad animal

La propuesta presentada en Nuevo León contempla penas más duras, un registro estatal de maltratadores y la prohibición de poseer o trabajar con animales

Guardar
Google icon
La propuesta presentada en Nuevo León contempla penas más duras, un registro estatal de maltratadores y la prohibición de poseer o trabajar con animales
La propuesta presentada en Nuevo León contempla penas más duras, un registro estatal de maltratadores y la prohibición de poseer o trabajar con animales

La denominada Ley Rocky es una propuesta de reforma al Código Penal del Estado de Nuevo León que busca endurecer las sanciones contra quienes cometan actos de crueldad animal.

La iniciativa fue presentada en julio de 2026, tras la indignación generada por el caso de Rocky, un canino que falleció a causa de las heridas provocadas por el maltrato extremo del que fue víctima.

PUBLICIDAD

Impulsada por organizaciones de la sociedad civil, activistas y autoridades estatales, la propuesta pretende cerrar vacíos legales, incorporar nuevas conductas consideradas crueles y establecer castigos proporcionales a la gravedad de las agresiones.

Aunque es conocida públicamente como Ley Rocky, se trata de una iniciativa de reforma que todavía deberá seguir el proceso legislativo correspondiente antes de que sus disposiciones puedan entrar en vigor.

PUBLICIDAD

¿En qué consiste la Ley Rocky?

Uno de los ejes principales de la iniciativa es elevar las penas de prisión por maltrato animal. La propuesta contempla sanciones de entre ocho y 12 años de cárcel cuando las agresiones provoquen la muerte del animal o sean cometidas con crueldad extrema.

Perro Gran Pirineo blanco sentado, detrás una balanza de la justicia dorada, un platillo con huella de perro y otro con mazo judicial, fondo azul.
La Ley Rocky propone penas de hasta 12 años de prisión, un registro estatal de maltratadores y la inhabilitación para poseer o trabajar con animales en Nuevo León

El planteamiento busca diferenciar los casos según el daño causado y la manera en que se cometieron. De esta forma, las conductas que impliquen sufrimiento prolongado, lesiones graves o la muerte podrían recibir una sanción mayor.

La reforma también pretende ampliar las agravantes contempladas en la legislación penal. Entre los actos que podrían castigarse con más severidad se encuentran las mutilaciones, la prolongación deliberada del dolor, el empleo de sustancias tóxicas y el abandono.

También se propone considerar como agravante la difusión del maltrato en medios de comunicación o plataformas digitales. Con ello se busca sancionar no solamente la agresión contra el animal, sino también la exhibición de la violencia mediante imágenes o videos.

Registro estatal para personas sentenciadas por maltrato animal

Otro de los puntos relevantes es la creación del Registro Estatal de Maltratadores y Abusadores de Animales (REMA). Este padrón incluiría a las personas que cuenten con una sentencia firme por delitos relacionados con el maltrato o abuso animal.

El registro funcionaría como una medida de seguimiento y prevención. Su finalidad sería evitar que quienes hayan sido declarados responsables de estas conductas puedan reincidir o volver a tener acceso sin restricciones a otros animales.

La inscripción en el REMA no se realizaría únicamente por una denuncia o investigación. De acuerdo con el planteamiento presentado, estaría dirigida a personas cuya responsabilidad haya sido determinada mediante una resolución judicial definitiva.

Inhabilitación para poseer, criar o trabajar con animales

La Ley Rocky también plantea que las personas sentenciadas sean inhabilitadas de manera temporal o permanente para realizar actividades vinculadas con animales.

Esta restricción podría impedirles poseer, criar, comercializar o alojar animales. Además, podrían quedar imposibilitadas para desempeñar trabajos que impliquen su cuidado, manejo o convivencia directa.

La duración de la inhabilitación dependería de las características del caso y de la gravedad del daño. En los hechos más severos, la prohibición podría aplicarse de por vida.

Con esta medida, la iniciativa pretende que las sanciones no se limiten a una pena de cárcel, sino que incluyan mecanismos para reducir el riesgo de nuevas agresiones.

Ilustración de silueta humana gris, barrera roja vertical, símbolo de cerebro y corazón, y grupo de perros y gatos de colores cálidos, dentro de un círculo blanco sobre fondo azul.
La Ley Rocky propone penas de hasta 12 años de prisión, un registro estatal de maltratadores y la inhabilitación para poseer o trabajar con animales en Nuevo León

Evaluación y tratamiento psicológico para los agresores

La propuesta incorpora un componente de atención y rehabilitación. Las personas sancionadas tendrían que someterse obligatoriamente a evaluaciones y, cuando sea necesario, a tratamiento psicológico o psiquiátrico.

Este punto parte del reconocimiento de que la violencia ejercida contra los animales puede estar relacionada con otras formas de agresión hacia seres vulnerables. Por ello, la reforma no solamente busca castigar, sino intervenir de manera preventiva ante comportamientos que podrían derivar en delitos de mayor gravedad.

La muerte de Rocky colocó nuevamente el maltrato animal en el centro del debate público de Nuevo León. La iniciativa que lleva su nombre pretende convertir la indignación social en modificaciones concretas al Código Penal, mediante penas más altas, nuevas agravantes, restricciones para los agresores y herramientas institucionales de seguimiento.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD