La carrera financiera que no vale la pena correr

Comparar nuestras finanzas con las de otros puede llevar a malas decisiones. La verdadera riqueza está en construir una vida acorde con nuestras propias prioridades

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La carrera financiera que no vale la pena correr
La carrera financiera que no vale la pena correr

Hace unos días, durante una conversación, una persona me dijo algo que escucho con mucha frecuencia: “Siento que voy tarde”, y no hablaba de su carrera profesional ni de un proyecto personal: hablaba de dinero.

Me explicó que sus amigos ya habían comprado una casa, otros presumían sus inversiones tanto en reuniones como en redes sociales, mientras otros viajaban constantemente, y sin darse cuenta, había convertido su vida financiera en una competencia, en una carrera “en la que sentía que ya iba tarde”.

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Vivimos en una época en la que el dinero también se exhibe

Las redes sociales nos muestran patrimonios aparentemente exitosos, inversiones que parecen multiplicarse sin esfuerzo y estilos de vida que, vistos desde una pantalla, parecen el estándar al que todos deberíamos aspirar.

Pero le hice ver que hay algo que casi nunca vemos ni en la conversación, ni en la fotografía de las redes sociales: no vemos los años de trabajo detrás de ese negocio que hoy parece exitoso, no vemos las deudas que acompañan ese automóvil nuevo, no vemos los sacrificios que hicieron posible ese viaje, no vemos las herencias, los apoyos familiares, los privilegios o las circunstancias que también forman parte de la historia.

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Comparar el patrimonio o estilo de vida con el de otras personas puede generar ansiedad financiera y llevar a decisiones económicas que no responden a los objetivos personales
Comparar el patrimonio o estilo de vida con el de otras personas puede generar ansiedad financiera y llevar a decisiones económicas que no responden a los objetivos personales

Sin embargo, terminamos comparando nuestra realidad completa con el mejor momento de alguien más, es ahí donde estamos siendo crueles con nosotros mismos, esa comparación rara vez produce inspiración y con frecuencia produce ansiedad.

En mi estancia en las Naciones Unidas, (ONU) durante algunas ponencias entendí que la ansiedad provoca en nosotros sentimientos que suelen ir acompañados de tensión física y otros síntomas conductuales y cognitivos.

Son difíciles de controlar, causan una angustia importante y pueden durar mucho tiempo si no se tratan, interfiriendo en nuestra vida cotidiana.

Así que le dije a esa persona con la que conversaba que la ansiedad suele ser una mala consejera cuando hablamos de dinero.

Le puse mi propio ejemplo, le pedí abrir mi cuenta de Facebook y que revisará algún momento que le llamara la atención, eligió una foto en San Diego y le dije: “ves, esa foto me la tomé justo después de mi divorcio y la subí con la intención de demostrar que estaba siendo muy feliz, cuando en realidad estaba en medio de un duelo”.

Nueve personas caminando en una cinta, mirando teléfonos móviles. Flotando hay billetes de dólar, monedas, relojes de bolsillo, relojes de arena y relojes digitales.
Comparar el patrimonio o estilo de vida con el de otras personas puede generar ansiedad financiera y llevar a decisiones económicas que no responden a los objetivos personales

En la competencia de las redes sociales, es ahí donde aparecen decisiones que poco tienen que ver con nuestros objetivos y mucho con la necesidad de demostrar que también vamos avanzando.

Hacemos cosas que no son a nuestro tiempo como comprar una casa antes de estar preparados, endeudarnos para mantener un estilo de vida que no podemos sostener, invertir en algo que no entendemos por miedo a “quedarnos fuera”. Cambiamos nuestras prioridades para seguir el ritmo de personas cuya historia ni siquiera conocemos.

Las finanzas personales dejan de ser personales cuando comenzamos a vivir bajo el calendario de los demás.

Con el tiempo he aprendido que una de las preguntas más importantes no es cuánto patrimonio tiene otra persona. La verdadera pregunta es: ¿Qué tipo de vida quiero construir y cuánto dinero necesito para vivirla con tranquilidad?

Esa es la cifra que cada quien deberíamos traer en la cabeza, porque no todos soñamos con lo mismo. Para algunas personas, el éxito será viajar por el mundo, para otras, significará tener tiempo para ver crecer a sus hijos.

Habrá quien quiera emprender, quien aspire a jubilarse antes o quien simplemente busque vivir sin la preocupación constante de llegar a fin de mes. Y ninguna respuesta es mejor que otra, lo importante es que sea tuya.

La libertad financiera no consiste en alcanzar a los demás, consiste en dejar de correr una carrera que nunca elegiste, orque el dinero nunca debió servir para demostrar algo. Debió servir para darte tranquilidad, opciones y la libertad de construir una vida coherente con tus propios valores.

Y de ahí, concretamos que el mayor logro financiero no es llegar primero, es llegar a tu tiempo y y sin estar compitiendo con nadie.

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