Ana Serradilla confesó que estuvo a punto de ser chica Bond, pero la pasó mal: “Casi me da una parálisis facial”

La actriz estuvo entre las finalistas para unirse al reparto de la cinta del agente 007

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En 2014, la mexicana Ana Serradilla actuó como la famosa narcotraficante en "La viuda negra". (Créditos: RTI Producciones)
La mexicana Ana Serradilla casi se une a la producción de James Bond (Créditos: RTI Producciones)

Ana Serradilla reveló durante la conferencia de prensa de la obra El método Grönholm que estuvo entre las finalistas para convertirse en chica Bond, pero renunció a buscar una carrera en Hollywood porque el proceso de selección le provocó un nivel de presión que afectó su salud mental y física.

La actriz dijo que ese casting fue el que más sufrió de todos los que hizo en Estados Unidos. La experiencia la llevó a decidir que no tenía interés en seguir persiguiendo papeles en producciones estadounidenses.

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“Casteé bastante años para ‘la chica Bond’, estaba entre las finalistas”, contó Serradilla. La actriz no precisó para qué película de la saga de James Bond audición.

El casting para la saga del 007 la hizo abandonar sus intentos en Estados Unidos

Ana Serradilla presenta “El método Grönholm”
Ana Serradilla presenta “El método Grönholm”, una obra que explora los límites a los que una persona puede llegar para conseguir un objetivo profesional. (Captura de pantalla: Instagram/la_serradilla)

Ana Serradilla explicó que el desgaste no se limitó a la competencia por el papel, sino a la dinámica misma de las pruebas. “Sufrí muchísimo y decidí, justamente, después de hacer ese casting que no tenía el menor interés de trabajar en Estados Unidos, porque me estresaba mucho, fue el casting que más sufrí porque era eterno, fueron muchísimas pruebas y en otro idioma”, dijo al diario.

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También detalló cómo suelen ser esos procesos de selección fuera de México. “Para mí es muy duro castear en Estados Unidos porque te mandan ocho escenas, que son todas las que vas a tener en la película y es mucho estrés”, afirmó.

Ese fue el motivo por el que no hizo carrera en Hollywood: la exigencia de los castings, sumada al trabajo en una lengua distinta a la suya, la llevó a poner por delante su bienestar emocional. La propia actriz planteó que, después de esa experiencia, dejó de buscar ese tipo de proyectos.

Ana Serradilla renunció a su carrera en Hollywood: “La pasé muy mal”

Ana Serradilla - Griselda Blanco
La actriz mexicana se sometió a un estrés intenso por conseguir el papel - crédito Televisa

La intérprete añadió que su reserva no pasa solo por la presión del proceso, sino por lo que considera una limitación en pantalla. Aunque reconoció que domina otros idiomas y que tiene facilidad con los acentos, sostuvo que actuar fuera de su lengua materna le impide alcanzar la misma naturalidad.

Casi me da una parálisis facial, yo dije ‘qué horror’, la pasé muy mal; soy muy buena con los acentos, pero trabajar en un idioma que no es el mío, siento que no puedo aportar la misma naturalidad, no le puedo dar la misma organicidad a mis personajes, actuar en un idioma que no es tu idioma, es durísimo”, explicó.

Las chicas Bond más emblemáticas de la historia del cine

Ursula Andress
Ursula Andress como Honey Ryder en 'Dr. No', 1962. (Photo by Silver Screen Collection/Getty Images)

Desde que Ursula Andress emergió del mar en bikini en 1962, las chicas Bond se convirtieron en un elemento tan definitorio de la saga como el propio agente 007. Algunas rompieron moldes; otras los reforzaron. Todas dejaron marca.

Ursula Andress como Honey Ryder en Dr. No estableció el arquetipo: belleza, presencia y una escena de presentación que el cine no ha olvidado. Honor Blackman interpretó a Pussy Galore en Goldfinger con una frialdad y autoridad inusuales para 1964. Diana Rigg fue Tracy Di Vicenzo en Al servicio secreto de Su Majestad.

Barbara Bach encarnó a la agente soviética Anya Amasova en La espía que me amó, una rival intelectual antes que un interés romántico. Carole Bouquet en Solo para sus ojos aportó sobriedad y determinación. Famke Janssen como Xenia Onatopp en GoldenEye construyó una villana de dimensiones propias.

Halle Berry repitió el homenaje a Andress en Die Another Day con una escena que recorrió el mundo. Eva Green como Vesper Lynd en Casino Royale reconfiguró el papel por completo: fue la mujer que quebró emocionalmente a Daniel Craig como Bond. Léa Seydoux continuó esa línea en Spectre y Sin tiempo para morir con una presencia que trascendió la función decorativa.

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