En su aniversario luctuoso, Frida Kahlo “revive” en una escultura que denuncia la precarización laboral de los artistas

Una intervención en Paseo de la Reforma convirtió la imagen de Frida Kahlo en un reclamo contra el trabajo artístico sin remuneración

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Una estatua que representa a Frida Kahlo lleva un mensaje escrito en su falda sobre la falta de pago a los artistas desde Cultura, sobre Paseo de la Reforma
La instalación pretende abrir una conversación sobre el valor económico y social del trabajo creativo, así como sobre las condiciones laborales de quienes participan en proyectos culturales públicos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En el marco del aniversario luctuoso de Frida Kahlo, una de las esculturas monumentales dedicadas a la pintora mexicana y exhibidas sobre Paseo de la Reforma se convirtió en una protesta pública contra la precarización laboral que enfrentan numerosos artistas visuales en la Ciudad de México.

De acuerdo con una entrevista concedida por la artista María Magdalena, conocida como Amastiqué Papel Maché, a La Razón, la intervención busca evidenciar las condiciones en las que participan decenas de creadores en convocatorias impulsadas por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, donde, afirma, se les invita a colaborar sin recibir remuneración económica ni apoyo para cubrir los materiales empleados en sus obras.

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La pieza muestra a Frida Kahlo con lágrimas pintadas y un mensaje que cuestiona qué pensaría la artista si supiera que quienes intervienen esculturas con su imagen no reciben pago por su trabajo. La instalación pretende abrir una conversación sobre el valor económico y social del trabajo creativo, así como sobre las condiciones laborales de quienes participan en proyectos culturales públicos.

Una escultura de Frida Kahlo convertida en protesta artística

La creadora explicó a La Razón que su inconformidad no surgió con esta intervención, sino que se remonta a su participación en el proyecto Nopalera en el Corazón, una exposición instalada en junio de 2025 sobre Paseo de la Reforma y posteriormente exhibida en enero de 2026 en el Zócalo de la Ciudad de México.

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En aquel proyecto participaron alrededor de 200 artistas, quienes intervinieron esculturas con forma de nopal. Según relató la artista, desde el inicio se les informó que no recibirían remuneración económica. A cambio, se les ofreció difusión, un reconocimiento y la posibilidad de conservar posteriormente las piezas para comercializarlas.

Sin embargo, aseguró que varios participantes aún desconocen el paradero de las esculturas, por lo que no han podido recuperarlas ni obtener algún beneficio económico derivado de su trabajo.

La artista también señaló que la realización de su obra implicó una inversión cercana a 3 mil pesos, recursos que cubrió con dinero propio para adquirir materiales, sin recibir apoyo institucional.

Denuncian convocatorias sin pago para artistas

De acuerdo con la entrevista publicada por La Razón, Amastiqué Papel Maché considera que este tipo de convocatorias terminan aprovechándose de la necesidad que tienen muchos creadores de obtener visibilidad y reconocimiento dentro del ámbito cultural.

La artista explicó que aceptó nuevamente participar en la intervención de las esculturas de Frida Kahlo, pese a sus experiencias anteriores, porque encontró en este proyecto una oportunidad para expresar públicamente una problemática que, asegura, comparten numerosos artistas.

Antes de iniciar la intervención, comentó a la coordinación del proyecto que no contaba con recursos para adquirir materiales y preguntó si existía algún apoyo para cubrir esos gastos. Según explicó, la respuesta fue que no había presupuesto destinado para ello.

Ante ese panorama decidió convertir la escultura en una denuncia visual, utilizando la propia imagen de Frida Kahlo para llamar la atención sobre la falta de remuneración que, afirma, enfrentan diversos artistas en proyectos impulsados desde instituciones públicas.

La precarización también alcanza otros espacios culturales

La creadora comentó a La Razón que esta situación no se limita a las convocatorias para intervenir esculturas urbanas.

Recordó que anteriormente colaboró como tallerista de cartonería dentro del programa Pilares, donde, señaló, el esquema laboral tampoco le garantizaba prestaciones ni acceso a seguridad social.

Desde su perspectiva, el problema refleja una desvalorización constante del trabajo artístico, incluso dentro de instituciones cuya función es promover y fortalecer la cultura.

Asimismo, cuestionó que frecuentemente se argumente falta de presupuesto para apoyar económicamente a los artistas, mientras existen recursos para otros proyectos públicos de imagen urbana, situación que considera contradictoria.

La invitación es que otros artistas también intervengan la obra

Más allá de la denuncia personal, Amastiqué Papel Maché busca que la escultura se convierta en un espacio colectivo de expresión.

Según explicó a La Razón, dejó parte de la pieza sin intervenir para que otros artistas o personas creadoras que hayan vivido experiencias similares puedan plasmar en ella sus propias inconformidades.

La intención es que quienes diariamente recorren Paseo de la Reforma comprendan las condiciones bajo las cuales se producen muchas de las obras que adornan el espacio público y que suelen disfrutarse sin conocer el esfuerzo económico y laboral que existe detrás de ellas.

La intervención también busca abrir el debate sobre la importancia de que el trabajo creativo sea reconocido no sólo mediante difusión o visibilidad, sino a través de una remuneración justa que permita dignificar la labor de quienes participan en la vida cultural del país.

Con esta escultura, la figura de Frida Kahlo trasciende nuevamente el ámbito artístico para convertirse en un símbolo de protesta. En el aniversario luctuoso de la pintora mexicana, su imagen vuelve a ocupar un espacio central en la conversación pública, esta vez para visibilizar las condiciones laborales que, según denuncian diversos creadores, siguen afectando a quienes hacen posible gran parte de la oferta cultural que se exhibe en la capital del país.

Frida Kahlo, icono cultural a 71 años de su muerte

Frida Kahlo falleció el 13 de julio de 1954 en la Casa Azul, ubicada en Coyoacán, Ciudad de México, a los 47 años de edad. Aunque en vida obtuvo reconocimiento principalmente dentro de los círculos artísticos, con el paso de las décadas se convirtió en una de las figuras más influyentes del arte mexicano y en un ícono de alcance internacional.

Su obra, integrada por alrededor de 150 pinturas, en su mayoría autorretratos, abordó temas como la identidad, el dolor físico, la maternidad, la discapacidad, el amor y la cultura mexicana. Además de su legado pictórico, Frida Kahlo es considerada un referente del feminismo, la resiliencia y la libertad creativa, lo que ha hecho que su imagen trascienda los museos para formar parte de movimientos sociales, publicaciones académicas y expresiones de la cultura popular.

Cada 13 de julio, instituciones culturales, museos y admiradores de todo el mundo recuerdan su legado con exposiciones, actividades especiales y homenajes. En ese contexto, la intervención artística instalada sobre Paseo de la Reforma cobra un significado adicional: utiliza la imagen de una de las artistas más reconocidas de México para abrir un debate vigente sobre la dignificación del trabajo creativo y las condiciones laborales que enfrentan quienes hoy mantienen viva la producción cultural del país.

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