La baja de homicidios durante el Mundial 2026 no significa que México sea menos violento, advierte estudio

La reducción de asesinatos podría coexistir con otras expresiones de violencia como las desapariciones o la extorsión, sostiene un análisis de la Universidad Iberoamericana

Guardar
Google icon
El estudio "Menos homicidios, más preguntas: Hipótesis y evidencia sobre la disminución de la violencia homicida en México" propone contrastar distintas hipótesis con la evidencia disponible. (Imagen ilustrativa | Infobae México)
El estudio "Menos homicidios, más preguntas: Hipótesis y evidencia sobre la disminución de la violencia homicida en México" propone contrastar distintas hipótesis con la evidencia disponible. (Imagen ilustrativa | Infobae México)

La reducción de homicidios registrada en México durante el Mundial 2026 fue una de las noticias más positivas en materia de seguridad de los últimos años. Sin embargo, especialistas advierten que el descenso de este delito, por sí solo, no permite concluir que el país atraviese una etapa de menor violencia.

La advertencia proviene del estudio Menos homicidios, más preguntas: Hipótesis y evidencia sobre la disminución de la violencia homicida en México, elaborado por el Programa de Seguridad Ciudadana de la Universidad Iberoamericana y publicado en abril de este año, semanas antes del inicio de la Copa del Mundo. Aunque el documento antecede a los resultados observados durante el torneo, sus planteamientos han cobrado relevancia tras la jornada con menos homicidios registrada en más de una década.

PUBLICIDAD

Entre el 11 de junio y el 5 de julio, periodo en que México fue una de las sedes del Mundial 2026, el país acumuló mil siete homicidios dolosos, un promedio de 40 asesinatos diarios, la cifra más baja registrada en lo que va del año. El 16 de junio se contabilizaron únicamente 27 víctimas, el menor registro diario en más de diez años, mientras que el 3 de julio se reportaron 28 casos.

Las cifras fueron interpretadas por el Gobierno federal como un reflejo de los avances de la Estrategia Nacional de Seguridad. No obstante, el estudio sostiene que una disminución de esa magnitud requiere un análisis más amplio antes de atribuirla a una sola causa.

PUBLICIDAD

Los datos reportados por el Gabinete de Seguridad

De acuerdo con el reporte diario del Gabinete de Seguridad federal, el lunes 6 de julio de 2026 se convirtió en la jornada con menor número de homicidios dolosos registrados en México en al menos ocho años. Ese día se contabilizaron 25 asesinatos, la cifra diaria más baja desde que existen registros comparables con la administración anterior.

La información, elaborada con datos proporcionados por las fiscalías de las 32 entidades federativas, establece un nuevo mínimo para el actual sexenio y supera el registro previo de 28 homicidios dolosos, alcanzado en dos jornadas distintas de junio y julio de 2026, lo que consolida un descenso sin precedentes recientes en los indicadores diarios de violencia letal.

Gráfico de barras naranja sobre fondo blanco que detalla los ocho estados de México con más homicidios de enero a mayo de 2026, mostrando porcentajes y cifras
Un gráfico de barras muestra los ocho estados con mayor número de homicidios en México de enero a mayo de 2026, destacando que estas entidades suman el 54% del total de casos de homicidios dolosos en el país. (Jovani Pérez | Infobae México)

Seis hipótesis para explicar la baja de homicidios

El documento parte de otro dato que considera inédito: entre septiembre de 2024 y febrero de 2026 el promedio diario de homicidios dolosos pasó de 86.9 a 48.8 víctimas, una reducción cercana al 44% en año y medio.

Para los investigadores, la discusión no debe centrarse únicamente en celebrar la caída de los homicidios, sino en comprender qué factores la están produciendo.

“La pregunta relevante ya no es únicamente si bajaron los homicidios, sino qué mecanismos están produciendo ese descenso, señala el estudio.

El análisis también cuestiona dos posturas recurrentes en el debate público: asumir que la reducción confirma automáticamente el éxito de la estrategia de seguridad o, en sentido contrario, afirmar sin evidencia que responde a una manipulación de las cifras oficiales.

En lugar de ello, propone contrastar distintas hipótesis con la evidencia disponible.

Entre las posibles explicaciones identifica seis factores que podrían actuar de simultaneamente:

  • Procesos estructurales de largo plazo, como una mayor expansión educativa.
  • Cambios en el control territorial ejercido por organizaciones criminales.
  • Nuevos equilibrios o pactos entre grupos delictivos.
  • Efectos de la estrategia federal de seguridad.
  • Sustitución de homicidios por otras formas de violencia, como las desapariciones y la extorsión.
  • Limitaciones o errores en los sistemas de medición estadística.

Los autores subrayan que ninguna de estas hipótesis excluye a las demás y que el fenómeno podría responder a una combinación de varios elementos.

Menos homicidios no implica necesariamente menos violencia

Uno de los principales planteamientos del estudio es que la reducción de homicidios no siempre refleja una disminución de la violencia en términos generales.

Desde la perspectiva del control territorial del crimen organizado, los investigadores explican que cuando un grupo criminal consolida su dominio sobre una región pueden disminuir los enfrentamientos entre organizaciones rivales y, con ello, los asesinatos. Sin embargo, esa aparente estabilidad puede coexistir con otras formas de violencia, como el cobro de derecho de piso, las extorsiones, el reclutamiento forzado o las desapariciones de personas.

El documento también plantea que, si una parte de la violencia letal se oculta mediante desapariciones, una reducción en los registros de homicidio no necesariamente implica una disminución equivalente en la victimización. Por ello, recomienda analizar ambos fenómenos de manera conjunta antes de sacar conclusiones.

Aunque reconoce que la estrategia de seguridad del Gobierno federal podría estar contribuyendo al descenso de los homicidios, el Programa de Seguridad Ciudadana sostiene que aún hacen falta evaluaciones independientes que permitan determinar cuánto del resultado puede atribuirse a las políticas públicas y cuánto responde a cambios en las dinámicas del crimen organizado u otros factores.

Para los investigadores, la disminución de los homicidios representa una noticia positiva, pero también una oportunidad para profundizar en el análisis de la violencia en México y comprender con mayor precisión qué está cambiando detrás de las cifras.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD