Ocho días atrapado: perrita Halley de la Cruz Roja mexicana fue quien localizó a Hernán Gil de los escombros en Venezuela

Los binomios mexicanos han localizado a cuatro muertos de los edificios colapsados tras los dos sismos del 24 de junio

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Equipos de rescate trasladan al superviviente Hernán Alberto Gil, que permaneció atrapado durante más de una semana en un centro comercial derrumbado tras los terremotos del 24 de junio, en La Guaira, Venezuela, el 2 de julio de 2026. REUTERS/Maxwell Briceno
Equipos de rescate trasladan al superviviente Hernán Alberto Gil, que permaneció atrapado durante más de una semana en un centro comercial derrumbado tras los terremotos del 24 de junio, en La Guaira, Venezuela, el 2 de julio de 2026. REUTERS/Maxwell Briceno

Hernán Gil fue rescatado con vida en La Guaira tras pasar más de 180 horas atrapado bajo toneladas de concreto en el Centro Comercial Galerías Playa Grande, en una operación internacional que convirtió un único indicio de supervivencia en un rescate urbano de alta complejidad y permitió su traslado a un hospital para recibir atención médica especializada.

El operativo reunió a equipos USAR de Cruz Roja Mexicana, Florida, Los Ángeles, Bomberos de Chile, Cruz Roja Costarricense, personal especializado de El Salvador, Protección Civil de Venezuela y otros cuerpos de emergencia. Todos trabajaron bajo protocolos internacionales de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas con un objetivo común: salvar vidas.

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Desde su llegada a la zona, al equipo mexicano de nivel pesado le asignaron cinco escenarios de trabajo en el sector operacional C-153C. Ahí realizó evaluaciones técnicas con metodología INSARAG, que incluyeron binomios caninos, revisión estructural y tecnología especializada para detectar posibles personas atrapadas.

Cuatro cuerpos hallados y el milagro del quinto con vida

Un rescatista de la Cruz Roja Mexicana opera entre los escombros de una estructura colapsada. La operación se desarrolla en Venezuela, tras un sismo que provocó el derrumbe de un edificio. Los equipos buscan a un hombre de 47 años identificado como Hernán, un vigilante de centro comercial encontrado con vida. Esta secuencia de imágenes documenta el esfuerzo por extraerlo de los restos del colapso. Es una cobertura de evento.

Los primeros cuatro escenarios confirmaron víctimas sin vida y fueron clasificados con la letra “D”, de acuerdo con los protocolos USAR. El quinto cambió el rumbo de la operación cuando el binomio canino formado por Halley y su manejador Gonzalo Granados marcó un punto específico entre los escombros.

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Sobre el plano operativo se asentó una sola letra: “V”. Después, los especialistas confirmaron el indicio con una SearchCam 360 y establecieron contacto visual con Hernán, que permanecía atrapado dentro de la estructura colapsada.

Mientras ese punto se convertía en la prioridad del rescate, los binomios Orly, Balam y Kenai, junto con su manejador Edgar Martínez, continuaron las evaluaciones técnicas y las labores de búsqueda en los otros escenarios asignados. Esa distribución permitió sostener la operación general mientras el quinto sitio concentraba los esfuerzos más delicados.

Leslie López Padilla, rescatista del equipo USAR de nivel pesado de Cruz Roja Mexicana, es vista en una zona con estructuras colapsadas. La rescatista, equipada con casco y uniforme rojo con amarillo, manipula un dispositivo con una pantalla. Se observa el uso de una cámara especializada para el ingreso a espacios confinados entre los escombros. Estas herramientas son empleadas para evaluar las condiciones de las estructuras. El metraje corresponde a una demostración del equipo de rescate. Estas operaciones apoyan la búsqueda y rescate en áreas de desastre.

Aunque Hernán estaba a unos 20 metros del punto donde comenzaron las maniobras, el trayecto era un laberinto de concreto colapsado, acero retorcido, losas comprimidas y elementos inestables. La dificultad no era solo la distancia, sino el riesgo de provocar un colapso secundario durante cada avance.

Durante más de 100 horas ininterrumpidas, los rescatistas realizaron búsqueda tecnológica, apuntalamientos, corte y penetración controlada de estructuras, apertura progresiva de accesos y evaluaciones permanentes. Los relevos entre equipos internacionales fueron constantes para mantener a cada especialista en condiciones físicas y mentales aptas para maniobras donde una decisión podía definir el resultado.

Más de 14 intentos de acceso precedieron la extracción

La atención a Hernán no se limitó a abrir un paso entre el concreto. Un médico de los equipos internacionales evaluó de forma permanente su estado con los medios disponibles, mientras un paramédico de Cruz Roja Mexicana mantuvo comunicación constante con él y rescatistas especializados le proporcionaron hidratación y cuidados básicos para preservar sus condiciones físicas.

Elementos de la Cruz Roja Mexicana lograron encontrar con vida a Hernán, un hombre de 47 años que quedó atrapado entre los escombros de un centro comercial donde trabajaba cuidando los autos Foto: Cruz Roja mexicana
Elementos de la Cruz Roja Mexicana lograron encontrar con vida a Hernán, un hombre de 47 años que quedó atrapado entre los escombros de un centro comercial donde trabajaba cuidando los autos Foto: Cruz Roja mexicana

Después de más de 14 intentos de acceso por distintos puntos de la estructura, los especialistas mexicanos lograron ingresar al espacio reducido donde se encontraba. Ahí comenzó la fase de mayor complejidad: liberar una pierna atrapada sin mover el concreto que la aprisionaba ni comprometer la estabilidad de toda la zona.

El espacio apenas permitía el ingreso de un rescatista. Cada fragmento de concreto debía retirarse uno por uno, con maniobras de precisión milimétrica y con Hernán a muy corta distancia de quienes trabajaban sobre su cuerpo.

En medio de esa fase, fragmentos de concreto comenzaron a desprenderse sobre la zona de trabajo y cayeron tanto sobre la víctima como sobre los rescatistas mexicanos. La extracción se detuvo de inmediato para realizar una nueva evaluación estructural, reforzar los apuntalamientos y verificar otra vez el comportamiento de la estructura.

Solo cuando el equipo confirmó que podía continuar sin aumentar el riesgo, las maniobras se reanudaron. Centímetro a centímetro, los especialistas liberaron primero una pierna y después la otra hasta completar la extracción.

Tras más de 120 horas, en un operativo inédito que incluyó a más de 100 rescatistas de 5 países, se logró rescatar con vida a Hernán Gil, un venezolano que quedó atrapado bajo los escombros en La Guaira luego del doble terremoto en Venezuela.

Tras más de siete días atrapado, Hernán salió del espacio confinado y fue entregado a los demás cuerpos de emergencia que participaron en el protocolo conjunto de evacuación, atención prehospitalaria y traslado a un hospital. Durante toda la operación recibió monitoreo de signos vitales, hidratación y atención médica inicial.

El subcoordinador nacional de Socorros de Cruz Roja Mexicana, Marco Antonio Franco, resumió así el sentido del operativo: “El protagonista nunca fuimos nosotros. El protagonista siempre fue Hernán. Nuestra misión era una sola: sacarlo con vida”.

La operación también representó el despliegue de 15 especialistas mexicanos preparados para intervenir en escenarios de alta complejidad. Desde el marcaje de vida realizado por Halley hasta la estabilización estructural y la extracción final, cada decisión respondió al mismo propósito: reunir a Hernán con su familia.

  • Hernán fue rescatado con vida en La Guaira después de pasar más de 180 horas bajo los escombros del Centro Comercial Galerías Playa Grande.
  • El quinto de cinco escenarios asignados al equipo mexicano fue el único con señal de vida, detectada por Halley y confirmada con una SearchCam 360.
  • La extracción requirió más de 100 horas de trabajo, más de 14 intentos de acceso y una fase final de liberación manual en un espacio donde apenas cabía un rescatista.

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