Sin “El Mencho” y sin captura: cómo Los Chapitos son los líderes del narco más buscados de México

Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar encabezan una de las facciones del Cártel de Sinaloa que ha sufrido varias modificaciones en los últimos años, pero a pesar de eso, siguen sin ser capturados

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Con El Mencho abatido, El Jardinero detenido y la guerra interna en Sinaloa sin resolverse, los hijos del Chapo siguen siendo el objetivo de mayor valor del narco mexicano que nadie ha podido capturar. Crédito: Especial
Con El Mencho abatido, El Jardinero detenido y la guerra interna en Sinaloa sin resolverse, los hijos del Chapo siguen siendo el objetivo de mayor valor del narco mexicano que nadie ha podido capturar. Crédito: Especial

Los Chapitos, los últimos grandes capos con nombre y apellido del Cártel de Sinaloa, llevan años operando en una paradoja: son los herederos más buscados del narco mexicano y, al mismo tiempo, los arquitectos de una alianza con su peor enemigo histórico.

Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar, hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán, encabezan la facción más poderosa del Cártel de Sinaloa tras la detención de su padre en 2016. Ambos figuran en las listas de búsqueda de Estados Unidos por cargos de narcotráfico, y ninguno ha sido capturado pese a más de dos décadas de estrategia kingpin en México.

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La guerra interna que los puso en el centro del tablero

El detonante de su ascenso fue la ruptura del Cártel de Sinaloa en septiembre de 2024. Los Chapitos culparon a Ismael “El Mayo” Zambada García de haber facilitado la captura de su padre, lo que llevó a Joaquín Guzmán López a atraer al Mayo a un vuelo privado con destino a El Paso, Texas, donde ambos fueron detenidos por el FBI. Zambada alegó secuestro. Guzmán López se declaró culpable en diciembre de 2025 por ese hecho, entre otros cargos.

Desde entonces, el Cártel de Sinaloa opera dividido en dos facciones en guerra abierta: los Chapitos, respaldados por Aureliano “El Guano” Guzmán Loera, hermano de El Chapo, y la facción Mayiza, liderada por Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”, hijo del Mayo, quien también permanece prófugo.

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Los Chapitos: Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar; Joaquín y Ovidio Guzmán López. (Anayeli Tapia/Infobae)
Los Chapitos: Iván Archivaldo y Jesús Alfredo Guzmán Salazar; Joaquín y Ovidio Guzmán López. (Anayeli Tapia/Infobae)

Del secuestro al pacto: la historia con el CJNG

La relación de los Chapitos con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) tiene un origen violento. En agosto de 2016, un comando armado irrumpió en el restaurante La Leche, en Puerto Vallarta, y secuestró a Iván Archivaldo y a Alfredo junto a otros cuatro hombres. El objetivo, según reveló Dámaso López Serrano, alias “Mini Lic”, no era pedir rescate: “Los levantaron para matarlos. Esa era la consigna. No era por dinero, no era por un susto, era para matarlos”.

La operación fue atribuida a una coalición que incluía al entonces líder del CJNG, Nemesio “El Mencho” Oseguera Cervantes, y a sectores internos rivales del Cártel de Sinaloa encabezados por el propio Mini Lic y su padre, El Licenciado. La liberación llegó por presión directa de El Chapo desde prisión, quien logró que detuvieran al hijo de El Mencho, conocido como “El Menchito”, y envió un mensaje: “A como tú me entregues a mis hijos, yo te entrego al tuyo”.

Alfredillo en el rancho del enemigo

Décadas después de ese episodio, la lógica del narco mexicano produjo uno de sus giros más llamativos. Jesús Alfredo vivió durante semanas en una propiedad de El Mencho en Jalisco, sin escoltas propias y bajo resguardo de hombres del CJNG, como garantía de las negociaciones entre ambas organizaciones.

El acuerdo se selló en una reunión secreta en un rancho de Pachecos, Nayarit. Las negociaciones fueron intermediadas por enviados de Audias “El Jardinero” Flores Silva, uno de los hombres más cercanos a El Mencho, quien fue capturado por la Armada mexicana en ese mismo estado el 27 de abril de 2026. Un operativo de su captura desató barricadas y la quema de edificios en todo Nayarit.

Documentos judiciales en la Corte del Distrito Norte de Illinois muestran que los expedientes de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar fueron reasignados a la jueza Sharon Johnson Coleman, quien ya lleva otros casos ligados a Los Chapitos. (DEA)
Documentos judiciales en la Corte del Distrito Norte de Illinois muestran que los expedientes de Iván Archivaldo y Alfredo Guzmán Salazar fueron reasignados a la jueza Sharon Johnson Coleman, quien ya lleva otros casos ligados a Los Chapitos. (DEA)

¿Por qué El Mencho eligió a los Chapitos?

El exdirector de Operaciones Internacionales de la DEA, Mike Vigil, explicó a Infobae México la lógica detrás de esa alianza antes de la muerte de El Mencho. “El Mencho es un narcotraficante muy astuto, muy inteligente. Yo creo que él sí les puede brindar apoyo (a Los Chapitos), pero él piensa como un general de guerra”, afirmó Vigil, y añadió que el CJNG calculaba que “él podía tomar control de todo” si ambas facciones de Sinaloa se desgastaban mutuamente.

El pacto distribuía territorios con precisión quirúrgica: el CJNG se comprometía a desalojar a las fuerzas del Mayo de Zacatecas, Nayarit y Chiapas, mientras los Chapitos buscaban consolidar su control en Sinaloa, Durango, Sonora y Chihuahua. El secretario de Seguridad Omar García Harfuch confirmó públicamente esta alianza en junio de 2026.

La muerte de El Mencho y la sombra de una traición

El Mencho fue abatido el 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco. Tras su muerte, surgió en círculos de inteligencia la hipótesis de que fueron los propios Chapitos quienes entregaron su ubicación. El patrón que señalan esas fuentes es consistente con el historial de la familia: en 2024 entregaron al Mayo, y a cambio 17 familiares del Chapo, incluida la madre de Ovidio y Joaquín, cruzaron a territorio estadounidense bajo custodia oficial.

El documento Reporte Krame: Decodificando la caída de El Mencho, citado por Infobae México, sostiene que operaciones encubiertas y el uso estratégico de información confidencial habrían trazado la ruta que llevó al capo a su fin tras más de una década de intentos fallidos.

El colombiano contó que la oferta inicial era para desempeñarse en una empresa de seguridad privada - crédito archivo REUTERS/Stringer
El colombiano contó que la oferta inicial era para desempeñarse en una empresa de seguridad privada - crédito archivo REUTERS/Stringer

¿Quién manda ahora en el CJNG?

Con El Mencho muerto y El Jardinero detenido, el CJNG opera hoy por una combinación de jefes regionales y miembros de la familia Oseguera. El hijastro de El Mencho, Juan Carlos Valencia González, alias “El 03”, asumió un papel protagónico en la conducción del cártel. Otros objetivos de alto perfil que permanecen activos son Gonzalo Mendoza Gaytán, alias “El Sapo”; Abraham Jesús Ambriz, alias “Yogurt”; y Ricardo Ruiz Velasco, alias “Doble R”.

Los Chapitos, sin aliado y sin captura

La muerte de El Mencho deja a los Chapitos sin su principal respaldo externo en el momento en que la guerra contra Mayiza sigue sin resolverse. Las autoridades han arrestado a varios operativos y jefes de seguridad de ambas facciones desde el inicio del conflicto, pero Iván Archivaldo, Alfredo y Mayito Flaco permanecen libres.

También opera en ese tablero Fausto Isidro Meza Flores, alias “Chapo Isidro”, un narcotraficante independiente que lidera la Organización Meza Flores o Cártel Guasave en Sinaloa. Figura en la lista de los diez fugitivos más buscados del FBI y enfrenta cargos de narcotráfico en Estados Unidos, lo que añade otra variable al mapa criminal de la región.

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