Así es el Proyecto Oasis, con el que CFE busca abastecer de energía solar a la península de Baja California

El plan busca reducir la dependencia de combustibles fósiles y fortalecer la autosuficiencia energética en la región; también integrará baterías e hidrógeno verde para dotar de electricidad limpia al sistema aislado de Mulegé

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El miércoles, durante la conferencia matutina, Emilia Esther Calleja, directora general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), detalló el funcionamiento y los alcances del Proyecto Oasis. Este desarrollo se ubicará en Mulegé, una zona de la península de Baja California que, por sus condiciones geográficas, opera de manera aislada del sistema eléctrico nacional. La central combinará una planta fotovoltaica de setenta y dos megawatts, un sistema de almacenamiento en baterías de veinte megawatts y un innovador módulo de producción de hidrógeno verde.

La funcionaria explicó que Mulegé depende actualmente de la generación local basada en combustibles fósiles, lo que implica retos logísticos y ambientales. El Proyecto Oasis permitirá sustituir parte de esa oferta por energía renovable, usando los altos niveles de radiación solar de la región y tecnologías de almacenamiento para asegurar un suministro estable. Calleja afirmó que la electricidad producida equivaldrá al consumo de alrededor de cuarenta mil hogares y que el proyecto evitará la emisión de más de noventa y cuatro mil toneladas de CO2.

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El anuncio se realizó en el marco de la presentación de los avances del plan nacional de energías renovables, con el que el Gobierno federal busca incrementar la generación limpia y reducir la dependencia de combustibles fósiles en el país.

Mulegé, primer sistema aislado con energía solar, baterías e hidrógeno verde

La directora de la CFE informó que el Proyecto Oasis se compone de tres elementos clave: una central fotovoltaica, un sistema de baterías y una planta de hidrógeno verde. La planta solar captará la radiación para generar electricidad durante el día. Parte de esa energía se almacenará en baterías, que pueden entregar energía cuando aumente la demanda o durante la noche. Además, se aprovechará el excedente solar para alimentar electrolizadores que separan el hidrógeno del agua. Ese hidrógeno se almacenará y, más tarde, se usará en celdas de combustible para generar electricidad adicional, lo que permite un suministro continuo aun en ausencia de sol.

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Calleja explicó: “La electricidad generada por el sol en los paneles alimenta los equipos llamados electrolizadores, que separan el hidrógeno contenido en el agua. Este hidrógeno lo vamos a almacenar en celdas, donde vamos a producir electricidad para poder inyectarlo a la red”.

El proyecto también incluye la producción de ciento veinte metros cúbicos de agua para abastecimiento local, y está diseñado para disminuir el consumo de diésel y otros combustibles fósiles en la zona. De acuerdo con la titular de la CFE, la operación del Oasis representa un avance en la reducción de emisiones y el fortalecimiento de la autosuficiencia energética de Mulegé, que históricamente ha estado desconectada del resto de la red nacional.

Proyectos renovables y expansión de la CFE para 2030

Durante la conferencia, Emilia Esther Calleja expuso que el Proyecto Oasis forma parte de una estrategia nacional más amplia para transformar la matriz energética mexicana. La meta trazada es que, hacia 2030, el setenta por ciento de la nueva capacidad de generación eléctrica provenga de fuentes renovables. Esto implica incorporar veintidós mil megawatts de nueva capacidad renovable en la red, a través de tecnologías fotovoltaicas, eólicas, geotérmicas y de almacenamiento.

El plan de la CFE también contempla la modernización y el mantenimiento de plantas hidroeléctricas para aumentar su eficiencia y capacidad. Según Calleja, la participación del sector público en la generación eléctrica nacional pasará de cuarenta y tres por ciento en 2023 a sesenta y un por ciento en 2030, fortaleciendo la soberanía energética y asegurando la cobertura del servicio a toda la población.

En el norte del país, proyectos como la central fotovoltaica Rafael Galván Maldonado (Puerto Peñasco) han avanzado en su construcción. Esta planta, una vez concluida, será la más grande de América, con capacidad para mil megawatts y sistemas de almacenamiento mediante baterías que aportarán estabilidad y confiabilidad a la red. Actualmente, las dos primeras etapas de este desarrollo ya están en operación, entregando cuatrocientos megawatts al sistema.

Reducción de emisiones y autosuficiencia energética

La introducción de sistemas de almacenamiento y producción de hidrógeno verde, como en el Proyecto Oasis, es parte de la apuesta de la CFE por tecnologías limpias y flexibles que permitan un suministro seguro y continuo, incluso en regiones aisladas o con demanda variable. Calleja señaló que gracias a la incorporación de fuentes renovables y la mejora de la infraestructura, el consumo de gas natural para generación eléctrica disminuirá y México podrá dejar de depender en mayor medida de la importación de este insumo.

La funcionaria subrayó que la inversión total en el plan nacional de transición energética supera los setecientos treinta y nueve mil millones de pesos, de los cuales el setenta y nueve por ciento corresponde a proyectos ejecutados o liderados por la CFE. Estas inversiones buscan, además de reducir la huella ambiental, generar empleos y fortalecer la economía local.

Avances en transmisión, distribución y atención ciudadana

Además de la generación renovable, la CFE ha puesto en marcha inversiones para fortalecer la transmisión y distribución de electricidad en todo el país. Calleja precisó que se han modernizado redes, sustituido transformadores y adoptado sistemas inteligentes para monitorear y gestionar la red. Esto ha permitido mejorar la atención a reportes de fallas y reducir el tiempo de recuperación del servicio en caso de interrupciones.

La directora general de la CFE destacó que la capacidad instalada nacional ya supera los setenta mil megawatts, frente a una demanda máxima estimada de cincuenta y cinco mil, lo que garantiza energía suficiente para cubrir el consumo proyectado y atender el crecimiento de la demanda en regiones como Baja California, donde se han presentado incrementos de temperatura y consumo por el uso de aires acondicionados.

El Proyecto Oasis y la estrategia nacional de renovables buscan transformar la matriz energética del país, reducir las emisiones contaminantes y asegurar el acceso a la electricidad en todas las regiones, con prioridad en aquellas históricamente aisladas o desatendidas.

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