Cómo se ve el cáncer de piel: los cuatro signos que indican que debes consultar a un médico

Reconocer los signos de alerta y consultar a un especialista ante cualquier anomalía favorece el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado

Guardar
Google icon
Primer plano de un brazo con cuatro lunares de aspecto irregular siendo examinados por un médico con un dermatoscopio, sobre un fondo blanco.
Un médico examina detenidamente el brazo de un paciente con un dermatoscopio, mostrando visualmente cuatro signos que podrían indicar cáncer de piel. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Los cambios en la piel pueden pasar desapercibidos, pero identificar ciertas señales ayuda a detectar el cáncer de piel en etapas tempranas y mejorar el pronóstico.

El cáncer de piel afecta a millones de personas en países como Estados Unidos y, de acuerdo con el Hospital Houston Methodist, hasta 1 de cada 5 estadounidenses puede desarrollarlo en algún momento de su vida.

PUBLICIDAD

Reconocer los signos de alerta y consultar a un especialista ante cualquier anomalía favorece el diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado.

El Dr. Kelvin Allenson, oncólogo del Hospital Houston Methodist, explica que la mayoría de los cánceres de piel “no duelen y, por lo general, no provocan síntomas llamativos”. Por eso, la autoexploración regular es fundamental. El especialista recomienda conocer el aspecto habitual de la piel y prestar atención a cualquier cambio, aunque no cause molestias.

PUBLICIDAD

Primer plano de la espalda de una persona con piel clara, girándose para observar un lunar grande e irregular de color oscuro en su omóplato derecho
Una persona revisa un lunar oscuro e irregular en su espalda, destacando la importancia del autoexamen para la detección temprana de posibles melanomas. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Un cambio en la piel que no desaparece

La señal más clara de alarma es la aparición de una nueva lesión o el cambio en un lunar preexistente. Una llaga que no cicatriza, que sangra, supura o forma costras merece atención médica. El Hospital Houston Methodist destaca que una mancha que cambia de color o una zona de piel que se oscurece pueden ser indicios iniciales de cáncer.

Otra manifestación frecuente es una mancha plana de color rosado, rojo o café, con aspecto similar a una cicatriz. En personas con piel más oscura, el cáncer puede presentarse en áreas poco expuestas al sol, como palmas, plantas o debajo de las uñas, y suele manifestarse como manchas oscuras y brillantes o bandas pigmentadas bajo las uñas.

El Dr. Allenson advierte: “Si notas que algo en tu piel simplemente no se ve o no se siente normal, aunque no cause dolor, vale la pena revisarlo”. Los cambios pueden ocurrir en cualquier parte del cuerpo, incluidos los genitales, entre los dedos de los pies o dentro de la boca.

Los cuatro signos que requieren valoración médica

Primer plano de un lunar irregular y oscuro en la piel de una persona, siendo examinado con una lupa por una mano enguantada de azul
Un médico examina un lunar sospechoso en la piel de un paciente con una lupa, destacando la importancia de la detección temprana del melanoma.

Los especialistas recomiendan consultar a un dermatólogo si se presenta alguna de las siguientes situaciones: una mancha que cambia, provoca comezón o sangra; la aparición de un crecimiento nuevo; una zona que cicatriza y luego reaparece; o cualquier lesión que no sana. “Una lesión que sangra por sí sola o una zona que comienza a provocar comezón merece atención médica”, enfatiza el oncólogo.

El diagnóstico temprano es clave. Las áreas de difícil acceso, como el cuero cabelludo o la parte posterior de las piernas, deben ser revisadas con ayuda de otra persona. El Hospital Houston Methodist sugiere revisiones anuales de cuerpo completo en quienes tienen más de cincuenta lunares, un sistema inmunológico debilitado o antecedentes de cáncer de piel.

Tipos de cáncer de piel y cómo reconocerlos

El carcinoma basocelular es el tipo más común. Se presenta como un bulto brillante, redondeado, con apariencia perlada, cerosa o translúcida. El carcinoma de células escamosas, el segundo más frecuente, suele verse como un bulto rojo y firme, una lesión elevada de tono rojo opaco o una zona escamosa que puede sangrar, causar comezón o formar costras.

El melanoma es menos común, pero más grave, ya que puede propagarse fuera de la piel. Suele parecerse a un lunar irregular y multicolor o a una nueva mancha oscura. En personas con piel oscura puede presentarse como melanoma lentiginoso acral, que aparece en palmas, plantas o debajo de las uñas y no siempre está relacionado con la exposición al sol.

Los expertos señalan que la exposición acumulada a los rayos UV, tanto de la luz solar como de fuentes artificiales como camas de bronceado, es el principal factor de riesgo para el desarrollo de cáncer de piel.

La regla ABCDE para identificar el melanoma

El Dr. Allenson recomienda seguir la regla ABCDE para vigilar los lunares:

A: Asimetría, cuando una mitad no coincide con la otra. B: Bordes irregulares, difusos o desiguales. C: Color no uniforme, con tonos negros, cafés, marrones claros, blancos, rojos o azules. D: Diámetro mayor a 6 milímetros, aproximadamente el tamaño de la goma de un lápiz. E: Evolución, el cambio en tamaño, forma, color o textura.

“La regla ABCDE debe utilizarse como una herramienta de detección. Si tú o tu médico de atención primaria observan un lunar y la respuesta es sí a cualquiera de estas preguntas, eso debe llevar a una valoración con un dermatólogo”, señala el Dr. Allenson.

Diagnóstico y tratamiento: procedimientos y alternativas

El diagnóstico del cáncer de piel comienza con una revisión clínica detallada, a veces utilizando un dermatoscopio para ampliar la imagen. Si la lesión es sospechosa, el siguiente paso es una biopsia. El especialista puede realizar una biopsia por raspado, con una herramienta similar a una navaja de afeitar, o una biopsia con sacabocados, que extrae una muestra cilíndrica de tejido. Ambos procedimientos se efectúan en consultorio y con anestesia local.

El tratamiento depende del tipo de cáncer, la etapa y la ubicación. En la mayoría de los casos, la cirugía es la opción principal. La cirugía de Mohs, que retira capas delgadas de piel hasta eliminar por completo el tumor, y la escisión simple son los métodos más usados. Los carcinomas basocelulares, los de células escamosas y el melanoma en etapas iniciales suelen curarse con cirugía menor.

Cinco tipos de lunares o manchas en la piel que podrían darte una detección temprana de cáncer de piel 
(RS)
Cinco tipos de lunares o manchas en la piel que podrían darte una detección temprana de cáncer de piel (RS)

Otras alternativas incluyen crioterapia, curetaje y electrodesecación, quimioterapia tópica, inmunoterapia y en casos avanzados, quimioterapia sistémica o radioterapia. “La mayoría de los cánceres de piel, incluidos los carcinomas basocelulares, los carcinomas de células escamosas y el melanoma, se cura mediante cirugía”, explica el Dr. Allenson.

El melanoma requiere una evaluación más precisa de la etapa y vigilancia posterior a la cirugía. Algunos pacientes con tumores gruesos o diseminación a ganglios linfáticos recibirán inmunoterapia, lo que ha mejorado la supervivencia en casos avanzados.

Conocer tu piel y acudir a revisión

El Hospital Houston Methodist aconseja revisar la piel de forma periódica, familiarizarse con la regla ABCDE y consultar ante cualquier cambio, por pequeño que sea. “No entres en pánico por cada lunar o peca. Lo importante es conocer bien tu piel, protegerte del sol y acudir a revisión cuando algo no luzca normal”, concluye el Dr. Allenson. Las visitas periódicas con un dermatólogo deben formar parte del cuidado de la salud y de la atención médica preventiva.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD