Nacidos en Michoacán y un inicio criminal en EEUU: los paralelismos que unen a ‘El Mencho’ y ‘El Jardinero’ del CJNG

La reciente detención de Audias Flores Silva reavivó las coincidencias en su trayectoria criminal con la de Nemesio Oseguera Cervantes

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Ambos perfiles comparten antecedentes documentados que van desde su paso por Estados Unidos hasta su integración en estructuras criminales en México, donde asumieron funciones clave en operaciones y control territorial. (DEA/Gabinete de seguridad)
Ambos perfiles comparten antecedentes documentados que van desde su paso por Estados Unidos hasta su integración en estructuras criminales en México, donde asumieron funciones clave en operaciones y control territorial. (DEA/Gabinete de seguridad)

Un liderazgo criminal marcado por la migración, la violencia, la disciplina interna y la autonomía operativa: la historia de Nemesio Oseguera Cervantes (El Mencho) y Audias Flores Silva (El Jardinero) es la de dos hombres que pasaron de la marginación rural y el anonimato fronterizo a la cúpula de uno de los cárteles más poderosos del mundo.

Dentro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes se consolidó como líder de la organización, mientras que Audias Flores Silva operó como uno de sus mandos de confianza. Desde esa posición, coordinó estructuras armadas, rutas de trasiego y operaciones logísticas en distintos estados, con responsabilidad directa en actividades vinculadas al tráfico de drogas y otras economías ilícitas.

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De Michoacán a Estados Unidos

Fotografía de 'El Mencho' cuando fue detenido en EEUU. (World of Crime)
Fotografía de 'El Mencho' cuando fue detenido en EEUU. (World of Crime)

Nemesio Oseguera Cervantes nació en Aguililla, Michoacán, en 1966; El Jardinero, en Huetamo, Michoacán, en 1980. Ambos crecieron en la región de Tierra Caliente, donde la pobreza y la migración forman parte del entorno familiar. La coincidencia más rotunda entre sus historias fue la decisión de sus familias de buscar una vida al norte del río Bravo.

Durante su adolescencia, tanto El Mencho como El Jardinero cruzaron la frontera de forma ilegal junto a sus padres y hermanos. Las trayectorias se bifurcaron apenas en el mapa: Oseguera y su familia se establecieron en California; los Flores Silva optaron por Carolina del Norte y Atlanta. En ambos casos, la clandestinidad fue la norma: aprender a moverse sin ser vistos.

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Primeros pasos criminales

La vida en EEUU no fue la promesa de bienestar. Desde muy joven, El Mencho fue arrestado por delitos menores y luego por tráfico de drogas. Las fichas policiales de San Francisco y Sacramento muestran a un migrante que alternaba trabajos legales con la venta de narcóticos, hasta que fue finalmente deportado.

El Jardinero siguió un camino similar: a los 20 años fue detenido por la patrulla fronteriza en el condado de Hidalgo, Texas, tras cruzar nadando el Río Grande. Tras pasar solo cinco días en prisión, recibió una sentencia de tres años de libertad condicional sin supervisión, pero reincidió. En 2002 fue arrestado de nuevo, ahora en Carolina del Norte, sorprendido con un cargamento de cocaína junto a su hermano Aurelio y otros cómplices. Pasó casi seis años en prisión, hasta su liberación en 2007.

Otra de las similitudes es que ambos regresaron deportados a México para integrarse como sicarios de base: El Mencho en el Cartel del Milenio, El Jardinero ya en el establecido CJNG. En ambos casos, la ferocidad y el apego a la disciplina criminal los hicieron ascender rápidamente.

Autonomía y poder

Hombre esposado con camiseta blanca, flanqueado por dos marinos armados en uniforme de camuflaje, sobrepuesto en una vista aérea de un rancho rural.
Audias Flores Silva, alias "El Jardinero", es mostrado esposado y escoltado por marinos armados, integrando la escena de su detención con una vista aérea del Rancho El Mirador. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La capacidad de ambos para construir redes de sicarios, rutas logísticas y laboratorios de drogas es central en su poder. El Mencho y El Jardinero han sido identificados por la DEA y la FGR como responsables de laboratorios de metanfetamina, pistas clandestinas, rutas de tráfico de cocaína, heroína y fentanilo, y de supervisar operaciones en Michoacán, Jalisco, Nayarit, Zacatecas y Colima.

Según información de la periodista Anabel Hernández en su podcast Narcosistema, Flores Silva controlaba una red operativa tan grande que fuentes de inteligencia sostenían que podía crear su propio cártel independiente, igual que El Mencho lo hizo en su momentos al separarse del Cartel del Milenio.

Su autonomía llega al punto de tener infraestructura propia en Texas: bodegas, red de transportistas y capacidad para enviar al menos dos cargamentos de droga al mes, utilizando la frontera como corredor privilegiado. En 2025, la DEA desarticuló una red de lavado en Houston que operaba bajo el mando de su lugarteniente, El Serio. El decomiso incluyó 85 kilos de metanfetamina, 10 de cocaína, armas, casi medio millón de dólares en cuentas y más de medio millón en efectivo.

Bajo perfil

Ilustración en blanco y negro de dos hombres; uno con bigote a la izquierda y otro con una barra negra sobre los ojos a la derecha, con el logo 'CJNG' en el centro.
Retratos de alto contraste en blanco y negro de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", y Audias Flores Silva, "El Jardinero", figuras clave del Cártel Jalisco Nueva Generación, con el logo del CJNG al centro. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En contraste con otros capos, tanto El Mencho como El Jardinero preferían mantener un perfil bajo y evitar la ostentación pública. Flores Silva es descrito como reservado, distante del prototipo de narco ostentoso.

Por su parte, El Mencho se mantuvo alejado de los reflectores a lo largo de su carrera. A diferencia de figuras como El Chapo Guzmán, que alimentaron su mito con fugas espectaculares y presencia mediática, de Oseguera Cervantes casi no existen fotografías públicas, ni videos, ni entrevistas filtradas. El grueso de las imágenes que circulan de él corresponden a fichas policiales de los años ochenta y noventa

Sus caídas

Versiones distintas sobre enfrentamientos, evidencia y desarrollo del operativo marcan el caso Tapalpa tras la muerte de “El Mencho”. (Anayeli Tapia/Infobae)
Versiones distintas sobre enfrentamientos, evidencia y desarrollo del operativo marcan el caso Tapalpa tras la muerte de “El Mencho”. (Anayeli Tapia/Infobae)

El destino de El Jardinero se selló el 27 de abril de 2026 en la sierra de Nayarit, tras 380 operaciones de inteligencia, 100 horas de ensayo, 48 horas de seguimiento aéreo y un operativo quirúrgico de dos horas. Cuatro helicópteros de apoyo, dos de transporte de tropas y cuatro aeronaves de ala fija movilizaron a 120 efectivos de acción directa y 400 navales en funciones de apoyo. El cerco desarticuló una red de 30 camionetas y más de 60 hombres armados que custodiaban el rancho donde Flores Silva intentó ocultarse en un desagüe. La operación terminó sin disparos.

Dos meses antes, el 22 de febrero de 2026, El Mencho cayó en circunstancias notablemente similares: fue localizado en una cabaña en Tapalpa, Jalisco, también en un entorno rural y apartado, tras un operativo militar mexicano que contó con apoyo de inteligencia estadounidense. El despliegue incluyó fuerzas terrestres y aéreas, y terminó con Oseguera Cervantes herido de bala. Murió durante el traslado aéreo a Ciudad de México.

Ambos operativos provocaron bloqueos, incendios y represalias en varias regiones, aunque no en el mismo grado.

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