Advierten sobre una posible crisis de gas en México

Expertos advierten que la seguridad nacional del país está en riesgo debido a la falta de autosuficiencia en la producción y almacenamiento de gas natural

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El reciente conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán disparó el precio del petróleo y generó temores de escasez y alzas en los precios de la energía.| REUTERS/Brian Snyder
El reciente conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán disparó el precio del petróleo y generó temores de escasez y alzas en los precios de la energía.| REUTERS/Brian Snyder

La reciente escalada de tensiones geopolíticas a nivel internacional ha encendido las alarmas sobre la estabilidad energética de México.

Expertos advierten que la alta dependencia del exterior pone en riesgo no solo la economía, sino el funcionamiento de los sectores más esenciales del país.

El reciente choque bélico que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán ha desestabilizado severamente los mercados energéticos globales. El bloqueo del Estrecho de Ormuz —un corredor clave por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo del mundo— provocó que el costo del barril se disparara de los 60 a más de 100 dólares, desatando temores de escasez y aumentos generalizados.

Aunque México tiene producción propia de crudo y el gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo ha impulsado acuerdos recientes con empresarios gasolineros para intentar contener el impacto en los consumidores (fijando precios alrededor de los 24 pesos por litro), la economía nacional sigue sujeta a los vaivenes y presiones del mercado internacional de hidrocarburos.

El gas natural: el pilar energético del país

Más allá de las gasolinas, el verdadero foco rojo para el país se encuentra en el gas. La doctora Aleida Azamar Alonso, investigadora de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Unidad Xochimilco, explica que este recurso se ha convertido en la columna vertebral del sistema eléctrico mexicano.

En la actualidad, más del 60% de la matriz energética de México depende del gas natural. Este predominio se debe a la apuesta histórica por las centrales eléctricas de ciclo combinado, las cuales sustituyeron al petróleo con la intención de producir electricidad de forma más barata y con un menor daño al medioambiente.

El principal problema de este modelo es que la demanda de gas en México supera por mucho la capacidad de producción interna. Como resultado, el país se ve obligado a importar volúmenes masivos de este hidrocarburo de manera directa desde Estados Unidos.

Esta fuga constante de capitales profundiza la dependencia energética y coloca a México en una situación de extrema vulnerabilidad. La investigadora de la UAM enfatiza que el gas dejó de ser un mero insumo económico para convertirse en un tema de máxima seguridad nacional. Ante un posible corte de suministro extranjero o un alza desmedida en los precios, el país corre el riesgo de parar sus servicios básicos, colapsando áreas críticas como los hospitales, las escuelas y la industria manufacturera.

La encrucijada de la soberanía

Durante la presentación de su libro México en la Encrucijada Gasífera: Seguridad Energética contra la ambición de convertirse en Hub exportador, Azamar Alonso subrayó el dilema actual del país.

A fuel nozzle for gasoline is used at a fuel station in Berlin, Germany, April 4, 2026. REUTERS/Lisi Niesner
A fuel nozzle for gasoline is used at a fuel station in Berlin, Germany, April 4, 2026. REUTERS/Lisi Niesner

La académica advierte sobre los peligros de priorizar una estrategia donde el país busque actuar como un puente de exportación para mercados extranjeros, descuidando el almacenamiento y la capacidad de producción local que garanticen, antes que nada, el consumo y la supervivencia de los mexicanos.