Cómo aliviar los dolorosos síntomas de la esteatohepatitis como la hinchazón abdominal, la fatiga y las náuseas

Conocida también como MASH o NASH, es una enfermedad hepática que suele pasar desapercibida en sus primeras etapas

Guardar
Cómo aliviar los dolorosos síntomas de la esteatohepatitis como la hinchazón abdominal, la fatiga y las náuseas
(Fotos: IA Infobae)
Cómo aliviar los dolorosos síntomas de la esteatohepatitis como la hinchazón abdominal, la fatiga y las náuseas (Fotos: IA Infobae)

La esteatohepatitis, conocida también como MASH o NASH, es una enfermedad hepática que suele pasar desapercibida en sus primeras etapas, pero cuando avanza puede generar síntomas incómodos y dolorosos.

Entre los más frecuentes se encuentran el dolor sordo en la parte superior derecha del abdomen, fatiga extrema, náuseas, pérdida de apetito y, en casos avanzados, hinchazón abdominal provocada por acumulación de líquido (ascitis), picazón en la piel y otros signos de daño hepático.

Identificar los síntomas y su impacto a tiempo

El dolor abdominal se percibe como una sensación de pesadez o molestia en el área donde se localiza el hígado. La fatiga crónica, el cansancio que no mejora con el descanso y las náuseas persistentes son señales de alarma, mientras que la aparición de ictericia (color amarillento en piel y ojos) o la hinchazón notoria del abdomen sugieren complicaciones.

De acuerdo a Cleveland Clinic, en etapas avanzadas pueden presentarse además edema en piernas y pies, picazón intensa y pequeños vasos sanguíneos visibles en la piel conocidos como “arañas vasculares”.

La inflamación y la cicatrización (fibrosis) progresivas del hígado son responsables de la mayoría de los síntomas, por lo que la atención temprana resulta fundamental para evitar daños irreversibles.

Identificar los síntomas y su impacto a tiempo


(Foto: Infobae México/ Jesús Aviles)
Identificar los síntomas y su impacto a tiempo (Foto: Infobae México/ Jesús Aviles)

Alimentación: eje central del alivio

La dieta cumple un papel clave en la reducción de las molestias asociadas a la esteatohepatitis. Los expertos coinciden en que perder entre un 5 y 10% del peso corporal puede mejorar significativamente la acumulación de grasa en el hígado y, por lo tanto, disminuir los síntomas, de acuerdo a Mayo Clinic.

Recomendaciones dietéticas para aliviar síntomas:

  • Disminuir el consumo de azúcares añadidos y carbohidratos refinados (dulces, refrescos, pan blanco).
  • Limitar las grasas saturadas y evitar alimentos ultraprocesados.
  • Aumentar la ingesta de frutas, verduras frescas y cereales integrales.
  • Elegir proteínas magras, como pollo, pescado y legumbres.
  • Priorizar grasas saludables, como aceite de oliva y pescados ricos en omega 3.
  • Aplicar el método del plato: la mitad con vegetales, un cuarto con cereales integrales y otro cuarto con proteínas.

Diversos estudios han señalado que el consumo moderado de café puede proteger el hígado y reducir el riesgo de daño progresivo.

Ejercicio y control de peso: aliados para la mejora

Según la Asociación Catalana de Pacientes Hepáticos (ASSCAT), a actividad física regular contribuye a la reducción de la grasa hepática y mejora la función del órgano. Se recomienda realizar al menos 150 minutos semanales de ejercicio aeróbico de intensidad moderada como caminar rápido, nadar o andar en bicicleta. El entrenamiento de intervalos de alta intensidad y las rutinas de fuerza también resultan efectivos para disminuir la grasa en el hígado, incluso si la pérdida de peso no es significativa en el corto plazo.

Controlar la diabetes, la presión arterial y el colesterol alto también ayuda a evitar complicaciones asociadas a la esteatohepatitis.

Suplementos y seguimiento médico

Algunos suplementos pueden complementar el tratamiento, siempre bajo supervisión médica. Entre los más estudiados están el cardo mariano (silimarina), la berberina, la vitamina E y los suplementos de omega 3. Es fundamental que estos productos sean prescritos por un profesional, ya que pueden interactuar con medicamentos o condiciones preexistentes y no todos los pacientes son candidatos.

El seguimiento médico constante, con revisiones de medicación y análisis regulares, permite ajustar el tratamiento y detectar a tiempo cualquier deterioro en la función hepática, de acuerdo a la ASSCAT.

hígado graso-microbiota
Controlar la diabetes, la presión arterial y el colesterol alto también ayuda a evitar complicaciones asociadas a la esteatohepatitis (Imagen Ilustrativa Infobae)

Medidas adicionales para el alivio de síntomas

  • Mantener el peso adecuado y evitar el sobrepeso.
  • Limitar o abstenerse del consumo de alcohol.
  • Adoptar una rutina de ejercicio físico constante.
  • Ajustar la dieta de acuerdo con las recomendaciones del equipo médico.
  • Beber suficiente agua para facilitar la función hepática y la eliminación de toxinas.

La identificación temprana de los síntomas y la adopción de medidas integrales permiten aliviar las molestias y mejorar la calidad de vida de quienes padecen esteatohepatitis. La intervención oportuna es esencial para evitar la progresión hacia cirrosis o insuficiencia hepática, complicaciones graves que pueden surgir si no se atiende la enfermedad a tiempo.