Orquesta en vivo y un confesionario: así serán los conciertos de Rosalía en el Palacio de los Deportes

La cantante española dará varios espectáculos en México

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Rosalía en un momento de
Rosalía en un momento de su actuación en Lyon donde ha abierto su gira 'Lux Tour'

El estreno de la gira mundial Lux Tour de Rosalía ha reunido a 16 mil personas en el LDLC Arena de Lyon, en una noche definida por la fusión entre innovación escénica y teatralidad, donde la cantante propuso un espectáculo alejado de los patrones convencionales de los conciertos pop. Este espectáculo es el que llegará a México en agosto de este año.

En esta apertura del tour de Rosalía, la diferencia fundamental respecto a giras previas ha sido la disposición escénica: la Heritage Orchestra, una formación de una veintena de instrumentistas de cuerda dirigida por Yudania Gómez, ocupó el centro de la pista, rodeada por el público en una estructura en forma de cruz y acompañada de una tecnología escenográfica y lumínica que transformaba el espacio en tiempo real.

Rosalia rescató para el Lux
Rosalia rescató para el Lux Tour la versión de Berghain que interpretó en los BRIT Awards. REUTERS/Isabel Infantes

Las canciones del repertorio —que combinó temas del álbum Lux y piezas de etapas anteriores como Motomami y Los Ángeles— fueron acompañadas por proyecciones de los textos traducidos al francés, consolidando la interacción con el auditorio local.

El espectáculo se organizó en cuatro actos y se abrió con un gesto visual contundente: Rosalía emergió envuelta en una caja blanca, recreando la apariencia de una muñeca de caja de música, un guiño al concepto teatral que atravesó toda la función.

Así fue el show del Lux Tour de Rosalía

Rosalía durante la apertura del
Rosalía durante la apertura del Lux Tour, espectáculo que traerá al Palacio de los Deportes de la CDMX

Durante la función, la interacción de la orquesta con bases electrónicas y ecos flamencos generó situaciones de alto impacto, como la bajada de Rosalía al escenario para integrarse físicamente con la Heritage Orchestra en el desenlace de CUUUUteeeeee, enlazada con Sweet dreams de Eurythmics.

En el repertorio, la presencia de temas como Berghain (ya presentado en los Brit Awards con un giro hacia el techno más duro), versiones renovadas de Saoko y La combi Versace, o la interpretación en clave flamenca de De madrugá, demostraron que la narrativa musical de la artista mantiene una conciencia de renovación y sorpresa.

La omisión, deliberada, de Malamente —una de las canciones emblemáticas de la cantante— subrayó la intención de priorizar el enfoque conceptual y lírico del programa.

La impronta internacional del evento se reflejó, además de en la asistencia plural —donde se escuchó castellano y catalán—, en la traducción simultánea de las letras y en los momentos en que Rosalía se dirigió a la audiencia en francés.

Cada número reforzó la dimensión teatral: el uso de juegos de sombras, la lluvia de confeti dorado en Sauvignon blanc y la nieve artificial en La yugular generaron atmósferas diferenciadas. La interpretación de La perla colocó a la cantante en el registro de la confesión humorística, un contrapunto a la solemnidad de Magnolias, elegida para el cierre.