Pueblos originarios piden frenar nuevos permisos de publicidad exterior

La solicitud se realizó durante el foro Paisaje urbano y espacio público: El paradigma de la publicidad exterior

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Representantes de pueblos originarios durante
Representantes de pueblos originarios durante el foro Paisaje urbano y espacio público: El paradigma de la publicidad exterior. (especial)

Autoridades tradicionales y representantes comunitarios de barrios originarios de la Ciudad de México solicitaron a las autoridades capitalinas poner orden en la publicidad exterior y detener la entrega de nuevos permisos, al advertir la existencia de más de 10 mil elementos que consideran ilegales.

La petición se realizó durante el foro Paisaje urbano y espacio público: El paradigma de la publicidad exterior, en el cual señalaron la necesidad de acciones concretas de regulación y verificación.

Juan Caballero Velásquez, mayordomo del Pueblo de Iztacalco y representante del Barrio tradicional de Santiago Atoyac, explicó que la proliferación de anuncios espectaculares, pantallas digitales y mobiliario publicitario ha generado saturación visual, riesgos de accidentes por la alta luminosidad y afectaciones al entorno urbano. Indicó que el crecimiento de estructuras irregulares impacta la imagen de los barrios tradicionales y modifica la percepción del espacio público.

Añadió que, aunque estos espacios representan beneficios económicos para publicistas y anunciantes, también provocan contaminación visual, problemas en materia de protección civil y riesgos reales para la población. Por ello, durante el foro las comunidades insistieron en reforzar los mecanismos de verificación, retiro de estructuras y cumplimiento de la normatividad vigente.

Publicidad exterior en la Ciudad
Publicidad exterior en la Ciudad de México. (especial)

Paisaje urbano forma parte de la identidad cultural de los pueblos originarios

Por su parte, Verónica Varela Balbucea, integrante tradicional del Pueblo de Santa Anita, señaló que el paisaje urbano forma parte de la identidad cultural de los pueblos originarios y debe ser protegido.

Afirmó que la saturación del entorno y la presencia de anuncios luminosos ilegales representan una problemática real. Explicó que la expansión descontrolada de la publicidad exterior altera referencias simbólicas e históricas que forman parte de la memoria colectiva.

Asimismo, sostuvo que cualquier política pública en esta materia debe considerar la voz de las comunidades que habitan zonas con valor patrimonial y arraigo tradicional, donde el entorno no puede ser visto únicamente como un soporte comercial.

En el mismo sentido, Anayeli Amaro Díaz, representante de las Comparsas de Charros del Barrio de Santiago, señaló que la contaminación visual modifica la estética barrial y genera inconformidad vecinal.

Indicó que la regulación debe priorizar criterios de densidad, ubicación y seguridad estructural. Durante el foro realizado por Metrópolis, añadió que la demanda central es frenar la autorización de nuevos espacios publicitarios hasta que exista claridad sobre el retiro de elementos irregulares y el estado de los permisos vigentes.

Foro Paisaje urbano y espacio
Foro Paisaje urbano y espacio público: El paradigma de la publicidad exterior. (especial)

Impacto de la publicidad exterior en comunidades

Miguel Rodolfo Peña Araujo, representante del Viacrucis del Barrio San Sebastián Zapotla, subrayó que el impacto de la publicidad exterior no es únicamente visual, sino también social y comunitario.

Explicó que en las zonas tradicionales las actividades culturales conviven con el espacio público, por lo que su transformación incide directamente en la vida colectiva. En este sentido, pidió diagnósticos transparentes sobre el número de estructuras legales e ilegales, así como acciones visibles de reordenamiento.

Las declaraciones se dieron tras el evento, el cual generó cuestionamientos entre observadores urbanos y actores sociales. Algunos asistentes señalaron que la participación fue percibida como predominantemente sectorial, con presencia mayoritaria de representantes de la industria publicitaria, agencias y especialistas en mercadotecnia exterior, mientras que la representación de pueblos originarios fue limitada.

Especialistas han advertido que la sobreexposición publicitaria puede afectar la imagen urbana, deteriorar la calidad del paisaje y generar tensiones entre el aprovechamiento comercial y el bienestar comunitario.

Ante ello, las comunidades coincidieron en que el debate debe acompañarse de acciones regulatorias, revisión de permisos y retiro de estructuras irregulares para restablecer el equilibrio entre comunicación visual, espacio público y entorno urbano.