Esta leche con solo 3 ingredientes es aliada para cuidar las articulaciones y aliviar el dolor de rodillas

Una bebida casera ha ganado popularidad por su aporte nutricional

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Una bebida casera ha ganado
Una bebida casera ha ganado popularidad por su aporte nutricional. (Imagen ilustrativa IA / Infobae México)

Con el paso del tiempo, el desgaste articular se vuelve una queja frecuente. Rodillas rígidas, molestias al caminar y menor movilidad llevan a muchas personas a buscar alternativas naturales que acompañen una alimentación equilibrada. Entre ellas destaca una mezcla sencilla: ajonjolí, miel y agua, conocida como “leche de sésamo”.

Aunque su preparación resulta básica, su perfil nutricional es amplio. El ajonjolí concentra grasas saludables, minerales y compuestos bioactivos; la miel aporta energía y antioxidantes; el agua facilita la absorción. Esta combinación ha sido analizada por la ciencia por su impacto en la inflamación, el metabolismo y la salud ósea.

Antioxidantes que protegen las articulaciones

El ajonjolí figura entre las fuentes más ricas en lignanos, en especial sesamina y sesamolina. Un estudio publicado en el Journal of Medicinal Food concluyó que el consumo de sésamo reduce marcadores de estrés oxidativo en sangre, un factor relacionado con procesos inflamatorios articulares.

A este efecto se suma la miel. Investigaciones difundidas en Oxidative Medicine and Cellular Longevity señalan que sus polifenoles y flavonoides ayudan a contrarrestar la inflamación crónica, vinculada al deterioro de cartílago y tejidos.

Investigaciones señalan los polifenoles y
Investigaciones señalan los polifenoles y flavonoides de la miel ayudan a contrarrestar la inflamación crónica, vinculada al deterioro de cartílago y tejidos.

Minerales clave para huesos y rodillas

El ajonjolí destaca como fuente vegetal de calcio, magnesio y fósforo, esenciales para la estructura ósea. Datos del Journal of Agricultural and Food Chemistry indican que estos minerales presentan buena biodisponibilidad cuando las semillas se procesan y se consumen en forma líquida.

Como referencia, 100 gramos de ajonjolí aportan hasta 975 miligramos de calcio, cifra superior a la de muchos productos lácteos. Este mineral resulta fundamental para la formación de la hidroxiapatita, componente central del hueso.

Digestión, colesterol y bienestar general

La miel posee propiedades antimicrobianas documentadas por el Asian Pacific Journal of Tropical Biomedicine, gracias a su bajo pH y a la producción natural de peróxido de hidrógeno. El ajonjolí, por su parte, aporta fibra soluble que favorece el tránsito intestinal y protege la mucosa gástrica.

Además, el sésamo contiene fitoesteroles que ayudan a regular el colesterol. Una revisión del Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics asoció su consumo con una reducción del colesterol LDL y los triglicéridos, lo que beneficia la salud cardiovascular.

El ajonjolí figura entre las
El ajonjolí figura entre las fuentes más ricas en lignanos, en especial sesamina y sesamolina. - (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo prepararla para aprovechar sus beneficios

Especialistas recomiendan triturar o licuar el ajonjolí antes de consumirlo. Las semillas enteras atraviesan el sistema digestivo sin liberar todos sus nutrientes. También conviene disolver la miel en agua tibia, sin superar los 40 grados, ya que el calor excesivo degrada sus enzimas, según estudios de Food Chemistry.

Sin prometer milagros, esta bebida se perfila como un complemento accesible para quienes buscan cuidar sus articulaciones y mantener movilidad con los años.