Políticos de oposición llaman “parásito” y “detestable” a Marx Arriaga tras su destitución de la SEP

Senadores, dirigentes nacionales y expresidentes criticaron el trabajo del exfuncionario como director general de Materiales Didácticos

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La polémica sobre la destitución de Marx Arriaga Navarro como director general de Materiales Didácticos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) generó críticas por parte de políticos de la oposición, quienes no solo desaprobaron su labor en el gobierno sino que también se refirieron a él como “parásito” y detestable.

En su cuenta de X, el expresidente Felipe Calderón Hinojosa republicó una imagen alusiva al libro de Historia, de la SEP, en la cual supuestamente el libro tiene como portada la imagen de Marx Arriaga siendo desalojado de la dependencia.

En la misma publicación, el exmandatario panista afirmó que el exfuncionario “es detestable” hasta para el gobierno de Morena.

“Ese Marx es detestable hasta para los del gobierno, como se vio hoy y por las razones que se vieron hoy”, escribió en la red social.

Calderón calificó como detestable a
Calderón calificó como detestable a Marx Arriaga. | X- Felipe Calderón

De la misma forma, la senadora del PAN, Lilly Téllez, celebró la destitución de Arriaga Navarro como director de Materiales Didácticos, llamándolo “parásito” y acusándolo de “ideologizar los libros de texto y dañar la educación”.

“El despido de Marx Arriaga lo exhibe como lo que es: un parásito. Su labor consistió en ideologizar los libros de texto y dañar la educación. Ahora, cuando morena lo desecha, finge martirio. Así opera la mafiocracia: todo es complicidad y vendettas”, publicó en su cuenta de X.

Alejandro Moreno, senador y dirigente nacional del PRI, reaccionó a la destitución de Marx Arriaga a través de redes sociales, señalando que fue desalojado por la fuerza y acusándolo de actuar “como cobarde” al atrincherarse en su oficina.

Criticó la gestión de Arriaga en los libros de texto y lo responsabilizó de daños a la educación.

Además, usó el caso para atacar a Morena, describiendo al partido como un “circo” y afirmando que lo echaron porque ya no les servía, no por tomar buenas decisiones.

“Dañaron generaciones enteras por su soberbia. Hoy lo echan como perro, como la rata corrupta que es. Y no porque hayan tomado una decisión acertada. Lo echan porque ya no les sirve, porque es desechable. Entre ellos ya no se soportan. Se están despedazando. Se traicionan. Se filtran todo. Están en caída libre.

“Este es el verdadero rostro del gobierno de MORENA. Incompetencia, puñaladas internas y un proyecto podrido que se cae a pedazos. México merece carácter. Merece orden. Merece recuperar el rumbo. Ese rumbo que los gobiernos del PRI siempre dimos. Nosotros estamos listos para dar la batalla y reconstruir lo que estos idiotas de MORENA ya destruyeron. Lo vamos a hacer sin miedo, con la gente y con inteligencia. Porque a México se le respeta”, puntualizó.

¿Qué pasó con Marx Arriaga?

Ayer, Marx Arriaga Navarro denunció que fue destituido de su cargo tras un intento de desalojo y violencia en su contra dentro de las oficinas de la dependencia.

A través de su cuenta de X, Arriaga acusó a la SEP de cinismo y de tener “dos rostros”, mostrando la carta de su designación en 2021 y el comunicado oficial que negó el desalojo.

En su publicación, calificó a la secretaría como un “cuatrero” que roba los bienes del pueblo y señaló contradicciones entre el compromiso institucional y las acciones recientes.

Antes de estos hechos, Arriaga convocó a una protesta de 24 horas en la que los Comités de Defensa se atrincherarían en las oficinas de la Dirección de Materiales Educativos, para realizar una reflexión crítica sobre el Humanismo Mexicano y la Nueva Escuela Mexicana,

En una conferencia de prensa, aseguró que su destitución obedeció a presiones internas para modificar contenidos de los libros de texto de la Nueva Escuela Mexicana. Relató que recibió instrucciones para realizar cambios específicos en los materiales educativos, pero se negó a implementarlos por considerar que no cumplían con criterios pedagógicos o técnicos.

Según Arriaga, su negativa generó represalias que culminaron en su remoción y desalojo. Defendió la autonomía técnica del equipo encargado y la integridad de los contenidos, reiterando su postura frente a las presiones institucionales.