¿Por qué tiembla tanto en San Marcos, Guerrero? La clave está en la Brecha Sísmica

Su ubicación, una de las zonas tectónicas más vigiladas del país, explica la frecuencia de los temblores y el alto número de réplicas

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San Marcos, Guerrero, no tiembla “más” por casualidad. La frecuencia con la que se registran sismos en esta localidad de la Costa Chica responde a procesos geológicos profundos y bien documentados que la colocan en el corazón de una de las regiones sísmicas más activas y estudiadas del país: la Brecha Sísmica de Guerrero.

El sismo de magnitud 6.5 ocurrido el 2 de enero de 2026, con epicentro cercano a este municipio, volvió a poner el foco sobre una zona donde la energía tectónica se acumula desde hace más de un siglo.

La ubicación geológica de San Marcos

San Marcos se localiza sobre el contacto directo entre la placa de Cocos y la placa de Norteamérica. En esta región, la placa oceánica se introduce lentamente por debajo de la continental, generando un proceso continuo de acumulación de esfuerzos tectónicos. Cuando esa energía se libera, lo hace en forma de sismos de distinta magnitud.

La Costa Chica de Guerrero concentra una parte importante de esta interacción entre placas, lo que explica la recurrencia de movimientos telúricos y la percepción constante de actividad sísmica entre la población.

San Marcos, Guerrero, se localiza
San Marcos, Guerrero, se localiza en la Costa Chica, una de las regiones con mayor actividad sísmica del país, donde la interacción entre las placas de Cocos y Norteamérica mantiene a la zona bajo constante vigilancia tras el sismo de magnitud 6.5 y sus miles de réplicas registradas en enero de 2026

¿Qué es la Brecha Sísmica de Guerrero?

La Brecha Sísmica de Guerrero es un tramo de aproximadamente 230 kilómetros de longitud que se extiende, de manera aproximada, entre Papanoa y Acapulco. Se le denomina “brecha” porque, a diferencia de otros segmentos de la zona de subducción, no ha registrado un sismo de gran magnitud que libere completamente la energía acumulada desde principios del siglo XX.

De acuerdo con el Catálogo del Servicio Sismológico Nacional (SSN), los últimos grandes terremotos en esta región ocurrieron en 1907 y 1908, con magnitudes de 7.6 y 7.5, respectivamente. Esto implica que la Costa Chica de Guerrero ha pasado cerca de 120 años sin un sismo mayor, un periodo considerado largo desde el punto de vista sismotectónico.

El sismo del 2 de enero de 2026 y la ola de réplicas

El sismo de magnitud 6.5 registrado el 2 de enero de 2026, con epicentro a unos 15 kilómetros de San Marcos, no representó la liberación total de la energía acumulada en la brecha, pero sí detonó una intensa secuencia de réplicas.

Hasta la 01:30 horas del 16 de enero de 2026, el SSN reportó 4 mil 657 réplicas asociadas a este evento. Entre todas ellas, la de mayor magnitud alcanzó 5.0, lo que explica por qué los habitantes de la región han seguido percibiendo movimientos constantes incluso días después del sismo principal.

Este comportamiento es característico de las zonas de subducción, donde el reajuste de la corteza terrestre puede prolongarse durante semanas o incluso meses.

San Marcos, Guerrero, se localiza
San Marcos, Guerrero, se localiza en la Costa Chica, una de las regiones con mayor actividad sísmica del país, donde la interacción entre las placas de Cocos y Norteamérica mantiene a la zona bajo constante vigilancia tras el sismo de magnitud 6.5 y sus miles de réplicas registradas en enero de 2026

¿Por qué no ha ocurrido el gran sismo esperado?

Especialistas señalan que la energía acumulada en la Brecha de Guerrero puede liberarse de distintas maneras. Una de ellas es a través de los llamados sismos lentos o silenciosos, fenómenos que no generan sacudidas perceptibles, pero sí desplazamientos graduales de la corteza, medidos mediante redes GPS de alta precisión.

En Guerrero se han documentado varios episodios de sismo lento desde inicios del siglo XXI. No obstante, estos eventos no eliminan la posibilidad de un terremoto repentino y de gran magnitud, lo que mantiene a la región bajo vigilancia permanente.

Un riesgo latente y la importancia de la preparación

La alta recurrencia sísmica en San Marcos no solo representa un reto científico, sino también social. En diversas comunidades de la Costa Chica persisten viviendas e infraestructura que no siempre cumplen con criterios modernos de construcción sismo-resistente, lo que incrementa el riesgo ante un evento mayor.

Por ello, expertos coinciden en que la prioridad no es predecir cuándo ocurrirá un gran sismo, sino fortalecer la cultura de prevención, la preparación comunitaria y los sistemas de monitoreo y alertamiento temprano.

San Marcos tiembla con frecuencia porque se encuentra en el corazón de una de las zonas sísmicas más activas y complejas de México. La Brecha Sísmica de Guerrero continúa acumulando esfuerzos, y cada réplica registrada recuerda que el riesgo permanece latente y exige no bajar la guardia.