La polémica historia de “La Guadalupana”: desde Pedro Infante y Jorge Negrete, hasta un misterioso sacerdote jesuíta

La canción se convirtió en la joya de la festividad guadalupana y lleva décadas conmoviendo a fieles y escépticos

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La historia detrás de “La
La historia detrás de “La Guadalupana”: desde Pedro Infante y Jorge Negrete, hasta el olvidado sacerdote jesuíta

Cada 12 de diciembre, millones de voces se unen para cantar a la Virgen de Guadalupe. Entre las melodías que inundan la Basílica y las calles de México, hay una que se ha convertido en protagonista indiscutible: “La Guadalupana”.

Sin embargo, lo que pocos saben es que esta canción, tan popular y aparentemente atemporal, tiene una -o varias- historias dignas de película, incluso marcada por dos gigantes de la música: Jorge Negrete y Pedro Infante.

¿Quiénes fueron los primeros en cantarla?

(Foto: Twitter/@UNAM_MX)
(Foto: Twitter/@UNAM_MX)

Mucho se ha especulado sobre la relación entre Jorge Negrete y Pedro Infante; durante décadas circularon rumores de enemistad entre los ídolos, pero Rafael Negrete, nieto del mítico “Charro cantor”, aclaró que, lejos de las fricciones, existía una admiración y cooperación profesional.

Fue así como ambos unieron fuerzas bajo la batuta del compositor Manuel Esperón y el letrista Ernesto Cortázar para estrenar “La Guadalupana” en el teatro lírico y posteriormente en la cinta Dos tipos de cuidado.

La anécdota familiar apunta a que, durante el estreno, ambos cantantes recibieron un regaño por no haberse aprendido bien la letra, aunque después se redimieron y dejaron para siempre la interpretación definitiva.

“Hicieron la película ‘Dos tipos de cuidado’, y también hicieron una temporada en el teatro lírico, y donde estrenaron la canción de ‘La Guadalupana’ de Manuel Esperón… incluso cuentan que los regañaron a los dos porque no habían alcanzado a aprenderse la letra…”, contó Rafael Negrete a De Primera Mano.

Los cantantes aceptaron participar en
Los cantantes aceptaron participar en la cinta con sus propios acuerdos, convirtiéndose en un éxito en taquillas (Foto: Facebook/Cine de Oro Mexicano)

El éxito abrumador de “La Guadalupana” se debe, en gran parte, al genio conjunto de Manuel Esperón —considerado el compositor clave de la Época de Oro del cine mexicano— y Ernesto Cortázar, su habitual colaborador lírico.

La dupla tenía un objetivo claro: crear una canción sencilla, emotiva y fácil de memorizar, que tocara la fibra popular y contrastara con los solemnes himnos eclesiásticos.

La letra, inspirada en la aparición de la Virgen al indígena Juan Diego en el Tepeyac en 1531, conecta desde lo emocional con la religiosidad y la identidad popular mexicanas.

Saturnino Junquera: la versión olvidada

Representación de Juan Diego frente
Representación de Juan Diego frente a la Virgen de Guadalupe en el Tepeyac, evocando el momento milagroso que forma parte de la tradición guadalupana. — (Imagen Ilustrativa Infobae)

Aunque la versión definitiva y más conocida es la de Esperón y Cortázar, algunos cancioneros religiosos atribuyen la autoría inicial a Saturnino Junquera, sacerdote jesuita del siglo XIX.

Saturnino Junquera fue un jesuita nacido en España que llegó a México a mediados del siglo XX como misionero. Junquera permaneció en el país entre 1947 y 1954, dedicando sus esfuerzos pastorales principalmente en comunidades rurales y en la promoción de la devoción guadalupana. Durante su estancia, buscó acercar el mensaje religioso a través de expresiones culturales, incluyendo cantos y composiciones litúrgicas.

Se le atribuye la creación de "La Guadalupana" en este periodo, con la intención de ofrecer a los fieles un himno sencillo y emotivo para rendir homenaje a la Virgen de Guadalupe. Su propósito era que la canción pudiera ser entonada fácilmente por personas de todas las edades y condiciones sociales, facilitando así su adopción en celebraciones, peregrinaciones y actos de fe populares.

Documentos de la época, como el manual La Virgen de Guadalupe. Madre de los Mexicanos y Reina del Trabajo de 1951, incluyen la letra de la canción y hacen referencia directa a Junquera como autor, lo que ha llevado a algunos investigadores a reivindicar su figura como el verdadero origen de este símbolo musical de la tradición guadalupana.

Sin embargo, la falta de documentación formal y la tradición oral han mantenido la confusión sobre su autoría original, aunque la memoria colectiva ya se decantó por el dueto encargado de popularizarla.

El fenómeno cultural y popular

Las y los peregrinos volvieron
Las y los peregrinos volvieron a reunirse en el atrio de la Basílica para celebrar a 'La Guadalupana'. (Twitter/@DesdeLaFeMx)

Hoy, la canción forma parte del ritual anual a la Virgen de Guadalupe: cada 12 de diciembre, junto a “Las Mañanitas”, “La Guadalupana” resuena en miles de iglesias, peregrinaciones y hogares.

Es el resultado de la fusión de cine, religión y folclore, refrendando el poder de la música para unir a un pueblo y trascender generaciones.

Cincuenta años después, el himno que -supuestamente- habría nacido de una mancuerna insospechada sigue vivo, avanzado y sonando tan fuerte como el primer día.