De cartón a fibra de carbono: estudiantes de la UNAM construyen cohetes 100% mexicanos

Proyecto estudiantil que diseña, desarrolla y manufactura todos los componentes cuyo objetivo es llegar al espacio

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Un grupo multidisciplinario de alumnos
Un grupo multidisciplinario de alumnos de la UNAM crearon el proyecto "Propulsión UNAM"(Crédito: Gaceta UNAM)

Omar Córdova Carbajal, alumno de Ingeniería Mecatrónica de la Facultad de Ingeniería, decidió crear Propulsión UNAM junto con otros siete compañeros de diversas carreras, un proyecto aeroespacial surgido durante la pandemia -2022- con reuniones virtuales y presenciales, cuya finalidad es crear cohetes hechos con materiales accesibles.

En los tres años de existencia del proyecto estudiantil, el equipo pasó de desarrollar y manufacturar cohetes de cartón e impresión 3D a fabricar bólidos de fibra de carbono y vidrio impulsados con combustibles sólidos o propulsión híbrida; hoy en día cuentan con un vehículo que llega a velocidades supersónicas.

¿Qué es Propulsión UNAM?

Propulsión UNAM forma parte de una de las divisiones de la Asociación Aeroespacial de la Facultad de Ingeniería (AAFI), actualmente está integrado por 25 miembros de carreras como Ciencias de la Computación, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Química o Ingeniería Mecatrónica, entre otras, con el fin de expandir el equipo y desarrollar bólidos más potentes.

Tener un grupo multidisciplinario es crucial para el diseño de los cohetes -de principio a fin-: computadoras, antenas, bases de lanzamiento y protocolos de seguridad. Hasta el momento, los jóvenes han creado tres generaciones de vehículos lanzadores:

Tipos de cohetes fabricados

Komodo. Cuenta con una computadora encargada de registrar datos y liberar un paracaídas, con vehículos impulsados por motores sólidos a base de nitrato de potasio; pueden elevar hasta un kilogramo de peso a una altura de entre 500 metros y un kilómetro.

Insurgente. El primero en usar en su fuselaje materiales compuestos con uniones de aluminio, puede llevar carga útil, utiliza un motor de combustible sólido a base de nitrato de potasio que le permite superar los 900 kilómetros por hora.

Su computadora de vuelo cuenta con microcontroladores en paralelo, técnicas de compatibilidad electromagnética y redundancia en hardware y software para garantizar la liberación del paracaídas, la adquisición y transmisión de datos por telemetría y localización GPS.

Xitle. Tiene una longitud de 4.5 metros fabricado con fibra de carbono, coples de aluminio y fibra de vidrio, combustible a base de óxido nitroso y parafina; así como una variedad de válvulas, tuberías, control de fluidos y de instrumentación compleja.

Así como también, adherirse al uso de normas de la American Society for Testing and Materials para el diseño de sistemas ricos en oxígeno, nuevos métodos de recuperación, transmisores de radio y circuitos de radio-frecuencia para alcanzar una altura de más de 9 kilómetros.

Un grupo multidisciplinario de alumnos
Un grupo multidisciplinario de alumnos de la UNAM crearon el proyecto "Propulsión UNAM"(Crédito: Gaceta UNAM)

Cada generación de cohetes ha representado un gran salto tecnológico para el equipo, sin olvidar que son ellos quienes diseñan y fabrican todos los componentes que se utilizan en cada artefacto; nada se compra.

En junio pasado Propulsión UNAM participó en la Spaceport America Cup la competencia más grande de cohetería experimental en el mundo, en Nuevo México, Estados Unidos, certamen en el que obtuvieron el quinto lugar por “Mejor Diseño”, de entre 150 representativos, en la categoría de mayor dificultad técnica.

Un grupo multidisciplinario de alumnos
Un grupo multidisciplinario de alumnos de la UNAM crearon el proyecto "Propulsión UNAM"(Crédito: Gaceta UNAM)

El cielo es el límite en la carrera aeroespacial

Todos los integrantes del programa tienen la firme convicción de que su labor y experiencia se quede y se desarrolle en México, “nos negamos a ir a Estados Unidos o a Europa a trabajar en proyectos de este tipo (...) y por lo mismo, estamos formando a ingenieros y científicos que sepan concretar proyectos aeroespaciales”, señaló Luis Bolívar, quien cursa la especialidad de Ingeniería Mecánica.

Insurgente ha obtenido reconocimientos importantes en dos certámenes en el 2022:

- Primer lugar en el Encuentro Mexicano de Ingeniería en Cohetería Experimental, celebrado en Jalisco

- Segundo lugar en el Latin American Space Challenge, realizado en Sao Paulo, Brasil

Actualmente los universitarios trabajan para llegar al espacio; trabajan en el diseño y manufactura de un cohete que supere los 100 kilómetros de altura, donde se ubica la línea de Kármán, la cual separa la atmósfera del espacio.