‘Heavy Metal Death Can’ lleva su terror submarino retro a PlayStation 5 y Xbox Series

El survival horror de Krufs Productions ya puede jugarse en las consolas actuales de Sony y Microsoft

Heavy Metal Death Can, de Krufs Productions
Heavy Metal Death Can, de Krufs Productions
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Heavy Metal Death Can, el survival horror retro de Krufs Productions, ya está disponible para PlayStation 5 y Xbox Series. El juego, ambientado en un submarino sueco atrapado bajo el mar, había debutado previamente en PC mediante Steam el 28 de mayo.

Terror bajo el mar de Noruega

La historia transcurre en una versión alternativa de la Suecia de finales de la década de 1970, durante la Guerra Fría. El jugador queda atrapado en las profundidades del mar de Noruega a bordo del HMS Domherren, un submarino oxidado cuyos estrechos pasillos se convierten en el escenario principal de la aventura.

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Una sustancia llamada Sludge tomó el control de varios integrantes de la tripulación y los transformó en zombis. El objetivo consiste en sobrevivir, buscar a otras personas con vida y descubrir qué ocurrió dentro de la nave. La investigación conduce hacia una conspiración enterrada y una presencia que no parece humana.

El entorno cerrado condiciona cada enfrentamiento. Los corredores limitan el movimiento y la visibilidad, mientras que los sonidos del casco sirven para mantener la incertidumbre sobre lo que espera detrás de cada puerta. Krufs Productions combina este terror submarino con elementos de noir nórdico, una variante de los relatos criminales escandinavos caracterizada por sus ambientes sombríos y personajes de moral ambigua.

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Durante el recorrido aparecen supervivientes como Milton y el capitán Olof. Cada uno tiene sus propios objetivos y un pasado problemático, por lo que establecer alianzas forma parte del desarrollo narrativo. La cooperación puede ser necesaria para escapar, pero la descripción oficial advierte que la confianza es un recurso tan escaso como las municiones.

Cámaras fijas, inventario limitado y controles de tanque

Heavy Metal Death Can toma como referencia los survival horror de la primera PlayStation. Utiliza cámaras fijas en lugar de seguir al personaje desde el hombro, una decisión que restringe lo que puede verse en cada habitación y recupera la puesta en escena de varios títulos de terror publicados durante los años 90.

También incorpora controles de tanque, un sistema en el que las direcciones dependen de la orientación del personaje y no del ángulo de la cámara. El jugador avanza o retrocede y debe girar antes de cambiar el rumbo. Para quienes prefieran un manejo actual, el juego incluye opciones modernas de control.

La gestión del inventario es otra parte central. Las balas y otros suministros son limitados, de modo que cada combate exige decidir si vale la pena gastar recursos o buscar una ruta alternativa. El inventario también guarda llaves improvisadas y objetos relacionados con el pasado del submarino, necesarios para abrir caminos y reconstruir los hechos.

El diseño visual recupera los fondos coloridos y las figuras angulares asociadas con los juegos de terror y aventura de finales de los 90. Esa estética se presenta mediante técnicas de renderizado modernas, creando un contraste entre la apariencia deliberadamente antigua y la tecnología utilizada para mostrarla en las plataformas actuales.

Heavy Metal Death Can, de Krufs Productions
Heavy Metal Death Can, de Krufs Productions

Una Suecia alternativa con guitarras y sintetizadores

La identidad del juego mezcla referencias navales suecas, maquinaria industrial y elementos surrealistas. Krufs Productions utiliza el término fauxstalgia para describir esa sensación: nostalgia por una época o un lugar ficticio que parece familiar, aunque nunca haya existido en esos términos.

El submarino funciona como una reinterpretación de la Suecia de la Guerra Fría. Elementos culturales asociados con ambientes cálidos y cotidianos aparecen enfrentados con metal oxidado, instalaciones militares y brutalidad industrial. La combinación busca diferenciar el escenario de otros juegos de zombis situados en ciudades, mansiones o laboratorios.

La música acompaña esa propuesta con guitarras distorsionadas, sintetizadores analógicos y tramos de silencio. Los cambios de sonido ayudan a anticipar amenazas o aumentan la tensión mientras el jugador recorre las secciones vacías del HMS Domherren.

Con su lanzamiento en PlayStation 5 y Xbox Series, Heavy Metal Death Can amplía su disponibilidad más allá de PC. La edición para consolas mantiene las cámaras fijas, la escasez de recursos, los controles clásicos con alternativas modernas y la campaña centrada en descubrir el origen del incidente submarino.

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