El juicio por los cuadernos “de las coimas” a la ex presidenta Cristina Kirchner y otros 85 acusados por sobornos se reanudó hoy con nuevos planteos de las defensas cuestionando la legalidad de la investigación en la etapa de cuestiones preliminares. En esta jornada el Tribunal Oral Federal 7 escuchó a diferentes defensas, entre ellas la del arrepentido ex secretario de Obra Pública José López, que reclamó también que se aparte a la Unidad de Información Financiera de su rol de querellante.
Además otra defensa confirmó que sus clientes fueron a una escribanía luego de ser indagados en el caso en 2019 para “decir que lo que dijeron en el juzgado de Bonadio no era la realidad de las cosas y que en el momento procesal oportuno iban a manifestar lo contrario a lo que dijeron en el juzgado”
Desde hoy uno de los acusados y “arrepentido” en la causa, el ex funcionario kirchnerista Claudio Uberti seguirá sometido a juicio desde la cárcel de Ezeiza, tras quedar preso ayer en otra investigación penal porque su condena a cuatro años y seis meses de prisión quedó firme por decisión de la Corte Suprema. Se trata del caso de la valija con casi 800 mil dólares que el venezolano Guido Antonini Wilson intentó ingresar al país de contrabando en 2007, hace ya casi 20 años.
Uberti comenzó a cumplir su pena ayer martes por orden del Tribunal en lo Penal Económico 1. Desde la cárcel también es sometido a este juicio el ex ministro de Planificación Federal del kirchnerismo Julio De Vido, preso por la tragedia del tren de Once. Y desde su casa con prisión domiciliaria en la causa Vialidad y una pena de seis años de prisión lo hace la ex presidenta Kirchner.
La defensora oficial del arrepentido ex secretario de Obra Pública del kirchnerismo, José López, insistió ante el Tribunal Oral Federal 7 con apartar a la UIF como querella en el caso.
Pamela Biserier aludió a la “gravedad institucional” de la cuestión. “Si la UIF puede o no intervenir como querellante ya se convirtió casi en un escándalo mediático. Genera cierta perplejidad social y también de los medios de comunicación porque estamos viendo que unos tribunales dicen una cosa, otros otra y la Corte no se pronuncia sobre el fondo”.
Biserier hizo reserva de ir eventualmente en “per saltum” ante la Corte para que defina la cuestión.
Tras su exposición la audiencia entró en el primer cuarto intermedio de la jornada.
La defensa de tres acusados, entre ellos el contador Jorge Benolol, confirmó que sus clientes fueron a una escribanía después de ser indagados en marzo de 2019 en el caso Cuadernos “a decir que lo que dijeron en el juzgado de Bonadio no era la realidad de las cosas y que en el momento procesal oportuno iban a manifestar lo contrario a lo que dijeron en el juzgado”. Esto lo harán, anticipó, cuando llegue el momento de las declaraciones indagatorias en el juicio.
“El 27 de marzo de 2019 fuimos a una escribanía para reflejar lo que había ocurrido” en el juzgado días antes, expresó.
Benolol es contador de una de las empresas investigadas. “Había que autoincriminarse” para evitar quedar detenido, dijo sobre ese momento su abogado.
El abogado Eduardo Oderigo, defensor del empresario Miguel Angel Marconi, denunció un “andar sistemático de violación de la ley” por parte del fallecido juez federal Claudio Bonadio, que instruyó el caso Cuadernos.
El letrado recordó cómo fueron las declaraciones indagatorias de los empresarios imputados en ese momento. “Abrían una puerta con un integrante del Servicio Penitenciario sentado esperando para llevarse al próximo que se negara a participar”.
“Se comportó como un policía el juez Bonadio”, dijo. “El que no confesaba algún episodio o no mandaba al frente a otro se quedaba preso”
El abogado pidió que se declare la nulidad de acuerdos de colaboración, como el que se firmó con el financista arrepentido Ernesto Clarens por las “condiciones” en las que se llegó a los mismos.
El Tribunal escucha reiterados planteos de las defensas de empresarios que reclaman la “nulidad absoluta del proceso”, aunque algunas desisten de plantear cuestiones preliminares y adhieren a lo pedido al respecto en jornadas previas por otros abogados, entre ellos Carlos Beraldi, defensor de la ex presidenta Cristina Kirchner.
En el caso del acusado empresario Néstor Otero, su defensor Andrés Casas remarcó que tiene 87 años y que está imputado por un “hecho de dádiva” y por eso reclamó que la fiscalía delimite las pruebas que “intenta usar” para la acusación.
La audiencia de este jueves presidida por el juez Enrique Mendez Signori continúa con planteos vinculados a reiteradas ausencias del juez sustituto, Néstor Costabel, a las sesiones de Zoom. “La ley dice que tiene que estar acá”, advirtió el defensor oficial Eduardo Chitaro. Además hizo reserva de realizar planteos al momento de la discusión final en el juicio, cuando se haya producido toda la prueba.
La audiencia se reanudó con nuevos planteos sobre supuestas violaciones a garantías procesales durante la investigación. Es el turno del defensor del empresario Juan Bautista Pachela.
El abogado Diego Peisajovich sostuvo que la causa Cuadernos “es una suerte de catálogo a violaciones al debido proceso” y aludió a la “terquedad” con que el juez (el fallecido Claudio Bonadio) y el fiscal Carlos Stornelli “se apropiaron de la causa”.





