El juicio por los Cuadernos de las Coimas retomó su actividad este jueves con una agenda cargada de nombres de peso del mundo empresarial y la política. La audiencia da continuidad a la etapa de “cuestiones preliminares”, una instancia técnica pero determinante que se extenderá durante todo febrero.
En esta fase, las defensas buscarán impugnar la validez de la investigación y plantear nulidades ante el Tribunal Oral Federal 7 —integrado por los jueces Enrique Méndez Signori, Fernando Canero y Germán Castelli— antes de que se inicie el debate de fondo.
La ex Procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, tomó la palabra en su rol de defensora del empresario Gerardo Ferreyra (Electroingeniería) para desplegar una estrategia de ataque total contra la prueba madre del expediente. Anticipó su adhesión a los planteos de nulidad desarrollados por Carlos Beraldi (abogado de Cristina Kirchner) y a los cuestionamientos de inconstitucionalidad sobre la Ley del Arrepentido formulados por las defensas de De Vido, Schiavi y Baratta.
También solicitó formalmente la exclusión probatoria de los cuadernos de Oscar Centeno, argumentando que ha quedado demostrada “su burda adulteración y falsificación en perjuicio de nuestro defendido”. Además, pidió anular los legajos de los arrepentidos por “vicios constitucionales y procesales”, buscando derribar los pilares de la acusación, y dejó planteada la reserva de acudir a la Corte Suprema.
En un tramo clave de su exposición, el abogado Pinto marcó una supuesta inconsistencia fáctica en la acusación que, según él, pone en riesgo el acuerdo de colaboración de su cliente. La defensa señaló que el requerimiento de elevación a juicio atribuye erróneamente a Ernesto Clarens unas “376 comunicaciones” con el ex ministro Julio De Vido. “Esto no es cierto, se equivocaron”, afirmó el letrado, y exhibió el auto de procesamiento original donde esas llamadas figuran a nombre del empresario Ángelo Jorge Calcaterra.
Pinto advirtió que este error fuerza a Clarens a una “situación híbrida” de confrontación con la Fiscalía: si esas llamadas fueran reales, el financista habría incurrido en reticencia al no declararlas en su confesión. “Al señor De Vido ni lo conocía, ni lo trató ni lo llamó”, sentenció el abogado, quien solicitó formalmente que se le corra vista al Ministerio Público Fiscal para que subsane el error y “repare” la integridad del acuerdo de arrepentido, aclarando que no hubo mala fe pero sí una equivocación material grave.
La defensa de Clarens, encabezada por Hugo Pinto, abrió el fuego con un planteo técnico que apunta a aliviar la situación procesal del financista. El letrado cuestionó la “invocación de reglas de multiplicidad delictiva” aplicada por la acusación, argumentando que no se ajusta a los tratados internacionales.
Según Pinto, el artículo 37 de la convención internacional (en referencia a la Convención de la ONU contra la Corrupción) establece claramente que, en casos de colaboración, corresponde mitigar la pena e incluso conceder la “indemnidad judicial”. “Esta es una base de la cual debería haber partido la ley del arrepentido”, disparó el abogado, subrayando la “importancia” crucial que tuvo la confesión de Clarens para el avance de la causa.
El foco de la jornada está puesto en la apertura, a cargo de la defensa de Ernesto Clarens. El histórico financista de los Kirchner y dueño de Inverness S.A., señalado como el arquitecto de la ingeniería financiera para mover el dinero recaudado y reconvertirlo a divisas, expondrá sus objeciones a la instrucción de la causa.

Clarens no estará solo: tras su exposición, será el turno de los abogados de quienes conocieron el poder desde adentro, como Nelson Javier Lazarte (ex secretario privado de Roberto Baratta) y José María Olazagasti (ex secretario de Julio De Vido), cuya defensa —sin suerte— había pedido posponer su intervención “hasta tanto” su cliente fuera relevado del secreto de inteligencia. Olazagasti, durante el tramo final del segundo mandato de Cristina Kirchner, fue parte de la entonces Secretaría de Inteligencia (SI).
El desfile de imputados se completará con referentes de la “patria contratista” y la industria, quienes también presentarán sus planteos preliminares. Expondrán las defensas de Gerardo Luis Ferreyra, ex vicepresidente de Electroingeniería S.A.; Juan Carlos Lascurain, ex titular de la UIA; Carlos José Mundín, presidente de BTU S.A.; y Alberto Ángel Padoán, ex presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario y directivo de Vicentin.

Tras la jornada de alto voltaje político del pasado martes, donde el kirchnerismo desplegó su estrategia de ataque frontal al expediente, el juicio por los Cuadernos de las Coimas retoma su marcha este jueves. Desde las 9.30, el Tribunal Oral Federal 7 (TOF 7) continuará escuchando las “cuestiones preliminares”, una etapa técnica pero decisiva donde los acusados buscan impugnar la validez de la investigación antes de entrar al debate de fondo.




