Nasry Asfura plantea declarar emergencia sanitaria nacional como una de sus primeras medidas de gobierno

El mandatario ha señalado que su administración buscará además reducir el gasto público mediante la clausura de diversas instituciones estatales y ofrecer asistencia prioritaria a los miles de migrantes hondureños que han retornado al país en los últimos años.

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El nuevo mandatario buscará respuestas
El nuevo mandatario buscará respuestas rápidas para la crisis de salud mientras impulsa cambios inéditos en el traspaso de poder

El presidente electo de Honduras, Nasry Asfura, ha situado la declaratoria de emergencia sanitaria nacional en el centro de sus primeras acciones gubernamentales, con el objetivo de combatir la severa crisis del sistema público de salud y atender la acumulación de cirugías pendientes, que supera 16.000 operaciones, según sus propios datos.

A pocos días de asumir el cargo, Asfura anticipó que la ceremonia de toma de posesión, prevista para el 27 de enero, no contará con la presencia de mandatarios extranjeros, como ha sido la costumbre histórica en el país. De acuerdo con una fuente cercana citada por la agencia EFE, “No se invitó a ningún mandatario, la presencia internacional será de los embajadores residentes que tienen su sede en Tegucigalpa, y concurrentes, cuya sede es otro país pero que están acreditados ante el Gobierno de Honduras, más los representantes de organismos internacionales”. Esta decisión se inscribe dentro de una política de austeridad y busca modificar el formato tradicional de la transmisión de mando.

Durante sus declaraciones, el presidente electo remarcó que la situación del sistema sanitario demanda respuestas inmediatas y profundas por parte del Estado de Honduras. Insistió en la necesidad de que el Congreso Nacional apoye el decreto de emergencia sanitaria. “He pedido a Tomás Zambrano, a la junta directiva, que me apoyen con ese decreto. Hago un llamado a los 128 diputados a pedirles que me apoyen con ese decreto. Vamos a trabajar con la mora quirúrgica, atención de medicinas y poder darle seguridad a la gente que va a ser operada en la red nacional”, expresó Asfura.

El gobierno de Honduras busca
El gobierno de Honduras busca resolver la acumulación de más de 16.000 cirugías pendientes en hospitales públicos.

Uno de los puntos más críticos destacados por el mandatario electo es la existencia de una mora quirúrgica superior a 16.000 procedimientos sin ejecutar, una cifra que da cuenta de la magnitud de la crisis hospitalaria. “Las políticas de salud pública son responsabilidad del Estado. Nadie puede negar que hay una emergencia de salud nacional. Necesitamos medicinas. Dispensarlas. Hay más de 16.000 operaciones en mora quirúrgica”, puntualizó Asfura en sus recientes intervenciones.

El nuevo gobierno prevé la implementación de un plan para coordinar a los hospitales, fortalecer la red pública y mejorar la distribución de medicamentos e insumos. No obstante, hasta ahora no se han divulgado los detalles técnicos ni el calendario para la puesta en marcha de estas medidas.

En el ámbito legislativo, Asfura dejó claro que la aprobación del decreto de emergencia sanitaria dependerá del respaldo de los 128 diputados del Congreso Nacional. Según explicó, esta será una de las primeras iniciativas que su administración impulse, atendiendo una agenda prioritaria para responder a las necesidades más urgentes del sistema de salud. En ocasiones anteriores, la declaratoria de emergencia se ha utilizado en el país como una herramienta legal para acelerar compras, contrataciones y otras actividades excepcionales ante situaciones críticas.

La próxima administración inicia priorizando
La próxima administración inicia priorizando el gasto eficiente y el auxilio a quienes han vuelto al país

Junto a la emergencia sanitaria, el mandatario electo incluyó entre sus prioridades la atención a los migrantes hondureños retornados, un grupo en crecimiento debido a los desplazamientos hacia Estados Unidos y otros países, así como los consiguientes procesos de deportación. De acuerdo con la propuesta de Asfura, el futuro decreto abordará estos temas e incluirá acciones específicas para asistir a quienes regresan al territorio nacional.

En materia de administración pública, el futuro presidente anunció un recorte significativo en el gasto estatal mediante el cierre de instituciones cuyo detalle no ha sido especificado. “Vamos a cerrar algunas. La reducción en la administración pública es un hecho. Estamos programando reducir el gasto en el sector público a alrededor de unos 10 a 15 mil millones de lempiras”, afirmó Asfura, una cifra que equivale a una reducción sustancial dentro del presupuesto nacional de Honduras.

El traspaso de poder entre Asfura, líder del Partido Nacional, y Xiomara Castro, del Partido Libertad y Refundación (Libre), se da en un periodo caracterizado por la urgencia en las políticas sanitarias, la presión sobre las finanzas estatales y una persistente demanda de atención social. Como parte de este proceso de transición, el presidente electo ha venido sosteniendo reuniones con autoridades legislativas y su equipo de trabajo, a fin de definir los temas que marcarán el inicio de su gestión, entre los cuales figura de manera destacada la declaratoria de emergencia sanitaria.