Honduras instala junta directiva provisional en el congreso nacional tras varias horas de negociaciones

Desde muy temprano se cerraron los accesos al Congreso Nacional en el centro de la capital hondureña, mientras los diputados comenzaron a llegar para la convocatoria que marca el inicio de cuatro años en este poder del Estado

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El Congreso Nacional de Honduras
El Congreso Nacional de Honduras instala la Junta Directiva Provisional en medio de incertidumbre política y sesiones pospuestas.

En una jornada caracterizada por incertidumbre política, sesiones pospuestas y la presión de diversos sectores nacionales, el Congreso Nacional de Honduras logró instalar este miércoles la Junta Directiva Provisional, un paso necesario para que la legislatura 2026-2030 pueda iniciar su trabajo de forma formal.

Este avance institucional allana el camino hacia la elección de la directiva en propiedad, prevista para el 23 de enero, y la instalación oficial del nuevo período legislativo el 25 de enero, fechas que serán ejes centrales de la reorganización del Poder Legislativo hondureño.

La culminación de las negociaciones ocurrió pasadas las 18:00, tras varias horas de expectativas y tensiones políticas visibles en Todo el país.

La presidencia provisional recayó en Tomás Zambrano, del Partido Nacional, mientras que la vicepresidencia fue asignada a Godofredo Fajardo, del Partido Demócrata Cristiano, y la secretaría a Carlos Ledezma, también del Partido Nacional con 90 votos a favor. Esta integración de tres miembros cumple con la normativa establecida para los órganos transitorios y refleja los consensos logrados entre las bancadas, según lo informado al cierre de la sesión.

Tomás Zambrano, del Partido Nacional,
Tomás Zambrano, del Partido Nacional, asume la presidencia provisional del Congreso Nacional para el período 2026-2030.

La abstención del Partido Libertad y Refundación (Libre) durante las negociaciones de la jornada fue interpretada como un claro distanciamiento respecto a los pactos bipartidistas entre el Partido Nacional y el Partido Liberal. Esta decisión, que marcó un viraje en la dinámica legislativa, incrementó la percepción pública y mediática de un proceso particularmente complejo, en el que el logro de acuerdos resultó arduo.

El desarrollo del miércoles comenzó con retrasos desde el inicio. Convocada originalmente para las 9:00, la sesión enfrentó varios aplazamientos. Primero fue pospuesta hasta la 13:00 para facilitar reuniones internas y diálogos bilaterales, especialmente entre el Partido Nacional y el Partido Liberal, las fuerzas mayoritarias, cuyos aspirantes, Tomás Zambrano y Jorge Cálix, figuraban para encabezar la directiva provisional, aunque no se había alcanzado consenso alguno en esas primeras horas. Esta dinámica persistió hasta una segunda reprogramación, ahora para las 15:00, sin que se lograra instalar el pleno en ese momento.

Los accesos al Congreso Nacional, en el centro de Tegucigalpa, permanecieron cerrados desde la mañana, bajo estrictas medidas de seguridad, mientras los diputados aguardaban el desarrollo de los acontecimientos.

Entre las bancadas se reconocía abiertamente el riesgo de no alcanzar acuerdos, en un ambiente de alta tensión política generado por la disputa en torno al control del órgano legislativo.

La función principal de la
La función principal de la Junta Directiva Provisional es garantizar el funcionamiento administrativo y preparar el Congreso para la sesión solemne del 25 de enero.

A lo largo de la jornada, la expectativa creció ante la posibilidad de que el Congreso Nacional iniciara el período sin una Junta Directiva conformada, un hecho que hubiera supuesto una crisis de gobernabilidad.

La posterior instalación fue observada con atención tanto por actores políticos como económicos y sociales, que ven en la composición del órgano una señal del equilibrio de fuerzas en Honduras.

Según lo establecido, la principal función de esta Junta Directiva Provisional es asegurar de inmediato el funcionamiento administrativo y legislativo del Congreso, al tiempo que prepara el terreno para la elección de la directiva definitiva y para la sesión solemne del 25 de enero.

La fecha de esta elección, marcada para el 23 de enero, será el próximo punto de inflexión institucional de la legislatura.

El curso de los hechos durante este miércoles puso de manifiesto la intensidad de las negociaciones y los obstáculos que enfrentará el Congreso Nacional para concretar una agenda legislativa y garantizar la gobernabilidad. A la luz de los recientes sucesos, los acuerdos políticos entre bancadas resultan determinantes para el funcionamiento futuro de las instituciones en el país.