Alan Parker, la vida del gran director de cine que creció en una “Disneylandia” armada entre los escombros de Londres

El hombre detrás de cámaras en películas como “Evita”, “The Wall” o “Expreso de Medianoche”, trabajó en publicidad y filmó por última vez en 2003. Murió en 2020

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El cineasta nacido en Londres
El cineasta nacido en Londres se familiarizó con el cine en tiempos posteriores a la Segunda Guerra Mundial

Alan Parker, reconocido director, escritor y productor de cine, nació en Islington, Londres, el 14 de febrero de 1944. Su trayectoria profesional comenzó en el mundo de la publicidad, donde inició como redactor antes de graduarse en la escritura y dirección de comerciales.

A finales de la década de 1960, formó parte de un pequeño grupo de directores británicos que revolucionaron la publicidad mundial, recibiendo en 1980 el Premio del Presidente de Oro de la reconocida organización D&AD, que destaca la labor de los creativos en el mundo. Sin embargo, los cimientos de su visión artística se establecieron mucho antes, en los años de su infancia en el norte de Londres.

Parker ofrece un relato detallado de aquel entorno de posguerra que moldeó sus primeros años. “Crecí en un edificio de pisos en un barrio de clase trabajadora de Islington, al norte de Londres, donde las bombas alemanas habían destruido muchos de los cines durante la Segunda Guerra Mundial”.

Alan Parker señaló: "Un director
Alan Parker señaló: "Un director se comporta de forma diferente según el actor. A veces se le ve como un buen amigo, un tío bueno, y otras como un maestro estricto, y en ocasiones como un torturador de la Gestapo"

Lejos de ver eso como una tragedia, su perspectiva infantil transformó el paisaje: “Curiosamente, esta devastación era bastante maravillosa para un niño pequeño que crecía entre los escombros de la posguerra”.

La relación de Parker con lo rodeaba era de exploración intrépida. Según sus propias palabras: “Los edificios bombardeados eran nuestros patios de recreo y, aunque los letreros decían muy claramente ‘Edificio Peligroso. Prohibido el Paso’, nosotros, por supuesto, ignorábamos esto y, después de escalar una valla o dos y esquivar a la policía local, las iglesias, casas y fábricas quemadas y desmoronadas se convirtieron en nuestra propia Disneylandia privada".

Entre esas ruinas, el cine comenzó a manifestarse de formas peculiares. Parker recuerda un sitio específico: “Un lugar favorito era un cine bombardeado llamado el ‘Blue Hall’ que todavía tenía la mayoría de los asientos, pero alguien había desatornillado el equipo de proyección y probablemente se fue a la chatarra durante la guerra — podrías construir un Spitfire entero con uno de esos monstruos — o tal vez simplemente lo encerraron para su custodia”. La imaginación suplantaba la falta de tecnología: “Solíamos sentarnos en los asientos y fingir ver películas a pesar de que la pantalla y las paredes traseras del edificio faltaban”, recordó.

"En el momento en que
"En el momento en que empezás a filmar una película, respirás profundamente y entrás en un gran agujero negro de incertidumbre y duda". Palabra de Alan Parker

Con el tiempo, aquel lugar fue parcialmente restaurado, aunque mantenía su carácter precario. Parker describe: “Después de un tiempo, renovaron el cine un poco, pero todavía era bastante andrajoso en comparación con los ‘palacios de imágenes’ más elegantes cercanos que mostraban las películas en ‘Technicolor’, en su mayoría estadounidenses”. La programación del Blue Hall tenía características muy particulares que Parker detalla: “El ‘Blue Hall’ solo mostraba películas de ‘segunda vuelta’ — esas películas que no estaban actualizadas, frecuentemente horribles, siempre terriblemente rayadas y, a veces, bastante maravillosas ya que una gema ocasional a veces se deslizaba sin lógica intelectual”.

Ese espacio se transformó en un lugar formativo fundamental para él: “Se convirtió en mi cinemateca — aunque nadie lo llamaba así. Era conocido principalmente como el ‘pulguero’ local, pero yo consumía tres películas a la semana. A veces parecía que mis amigos y yo éramos los únicos mirando, junto con algunos jubilados”.

Entre las películas que vio allí, una dejó una marca indeleble, aunque con una confusión infantil en el título. Parker relata: “El Pequeño Fugitivo fue una película que vi inadvertidamente en el Blue Hall, Islington. Me encantó esta película sobre un niño pequeño a la fuga en Coney Island. En ese momento no sabía que era una mini obra maestra (de Ruth Orkin). Durante años, solía llamarla erróneamente El Pequeño Joditivo”.

Alan Parker junto a Brad
Alan Parker junto a Brad Davis protagonista de Expreso de Medianoche (Midnight Express)

Una experiencia que sería clave ocurría los fines de semana. Parker narra: “Mi otra gran pasión cinematográfica eran las ‘Películas de los Sábados por la Mañana’ en el Odeon local. Diseñadas especialmente para niños después de la guerra, mostraban maravillosos continuado de vaqueros en blanco y negro antiguos con finales de suspenso ‘¡continuará la próxima semana!’ y cualquier cortometraje espantoso que pudieran conseguir sobre temas como ‘Cómo ser un bombero’”.

El ambiente en esas proyecciones era caótico. Parker recuerda la rutina: “Para comenzar el espectáculo todos cantábamos una canción ‘Venimos el sábado por la mañana, saludando a todos con una sonrisa’. Sin embargo, había más lágrimas que sonrisas. Era un manicomio absoluto; la audiencia más ruidosa que podrías imaginar con peleas por todas partes; niños apilados unos encima de otros con asistentes adolescentes tacleando vanamente al estilo rugby a los niños más pequeños mientras corrían arriba y abajo por los pasillos, completamente ajenos a las películas en la pantalla".

En el ámbito familiar, la influencia visual provenía de su papá. Parker señala: “Mis padres no estaban especialmente interesados en las películas, aunque mi papá era un entusiasta fotógrafo aficionado. Para ser precisos, su pasatiempo era la impresión fotográfica”. La creatividad y la inventiva eran necesarios en ese contexto: “Él era muy ingenioso haciendo cosas con trozos y piezas disponibles, como era la moda en la Inglaterra de la posguerra, y había hecho una máquina ampliadora fotográfica completa, comenzando con una lata de dulces ‘Fox’s Glacier Mint’”. Y se había armado el cuarto para revelar con una ampliadora de fotos.

"Desde que el cine empezó
"Desde que el cine empezó en el Reino Unido, en cualquier época, se pueden contar con los dedos de las dos manos los directores destacados. Esto nunca ha cambiado. Ha habido mejores guionistas, que se pueden contar quizás con los dedos de las dos manos y un pie". Alan Parker sobre el cine en su país de nacimiento

El proceso fotográfico fascinaba al joven Parker: “Mi papá pasaba muchas horas y noches en su ‘cuarto oscuro’, emergiendo finalmente con una sola impresión desenfocada hecha en su precioso papel fotográfico que había ‘tomado prestado’ de su trabajo de entonces en el periódico Daily Sketch. A menudo me unía a él en el maravilloso mundo rojo brillante mientras él hacía aparecer mágicamente las imágenes. Luego se sentaba en la mesa de la cocina y coloreaba minuciosamente las impresiones en blanco y negro con tintas de colores”.

Una escena de otro de
Una escena de otro de los grandes filmes dirigidos por Alan Parker; "The Wall"

Sin embargo, esa afición condujo a un incidente doméstico peligroso. Parker cuenta: “Un día, mientras me cepillaba inocentemente los dientes, noté dos botellas debajo de la pileta. Eran botellas de limonada ‘R. Whites’. No podía creer mi suerte — la Inglaterra de la posguerra estaba severamente racionada y la limonada era extremadamente rara — y así que tomé un trago considerable de una de las botellas hasta que me di cuenta de que era bastante venenoso — la botella contenía los productos químicos reveladores fotográficos de mi padre“.

Las consecuencias físicas fueron inmediatas y tuvieron un efecto duradero en la dinámica familiar: “Tuve dolores de estómago severos y diarrea durante una semana. Después de eso, mi madre desalentó el pasatiempo de mi papá y la ampliadora nunca se volvió a ensamblar”. Parker añade una observación, no sin ironía, sobre aquel evento: “A menudo se ha señalado que esa infusión química en mi torrente sanguíneo podría haber dado alguna causa a mi futura profesión”.

Su incursión práctica inicial en la dirección ocurrió cuando era un niño. Parker relata: “Mi primera prueba de ‘dirigir’ fue en mi escuela primaria. Tenía unos diez años. Acabábamos de ir a ver a Jack Palance y Jeff Chandler en la película Sign of the Pagan en el cine Odeon de mi barrio".

El director británico dijo: "Creo
El director británico dijo: "Creo que hay que tener mucha fuerza de voluntad y ser ágil para sobrevivir en Hollywood. Siempre dije que somos guerrilleros en bicicleta robándoles nuestro arte"

La recreación de la película se trasladó a la escuela: “En el recreo dividí a toda la escuela en ‘Romanos’ y ‘Hunos’, mientras los paganos cargaban contra los baños exteriores defendidos por los ‘Romanos’. Fue todo un espectáculo y se repitió cada recreo, hasta que los moretones y las rodillas sangrantes resultantes se salieron de control y fui arrastrado ante el director como el cabecilla”. El resultado fue contundente: “Las batallas fueron prohibidas“.

Tras estos años formativos y su paso por la publicidad, Parker comenzó su carrera cinematográfica profesional en 1974 dirigiendo la película para la televisión de la BBC, The Evacuees, escrita por Jack Rosenthal. Esa obra ganó el Premio Emmy Internacional y un Premio BAFTA (British Academy of Film and Television Arts) a la dirección, siendo ese el primero de los siete premios BAFTA que Parker recibiría personalmente.

En 1975, Parker escribió y dirigió su primer largometraje, Bugsy Malone. La película fue un pastiche musical de películas de gánsteres de la década de 1920 con un elenco compuesto enteramente por niños. La cinta recibió ocho nominaciones a los Premios de la Academia Británica y ganó cinco. Además, Parker escribió el libro superventas basado en su propio guion de Bugsy Malone, publicado por HarperCollins.

Alna Parker señaló: "El cine
Alna Parker señaló: "El cine estadounidense trata de escapar de nuestra vida cotidiana, de mostrar un mundo de fantasía que refuerza no sólo el sueño americano, sino también la posibilidad y la oportunidad de soñar"

Su segunda película fue la exitosa y recordada película Midnight Express (1977), que ganó dos premios Oscar y obtuvo seis nominaciones a los Premios de la Academia, incluida una para Parker como Mejor Director. La película recibió seis Globos de Oro y cuatro premios de la Academia de Cine Británica.

A eso le siguió, en 1979, Fame, una celebración de la juventud y las artes en Nueva York que ganó dos premios Oscar, seis nominaciones y cuatro nominaciones a los Globos de Oro, siendo adaptada posteriormente en una exitosa serie de televisión.

En 1981, dirigió su película más personal, el poderoso drama familiar Shoot the Moon, protagonizado por Diane Keaton y Albert Finney. En el mismo año, realizó la célebre Pink Floyd – The Wall, la adaptación cinematográfica del fenomenalmente exitoso álbum de rock, que se ha convertido en un clásico del género.

"Un actor puede ser excelente
"Un actor puede ser excelente en la tercera o en la toma veintitrés. Un equipo de filmación debe ser excelente en cada toma". Firmado: Alan Parker

La producción de Parker continuó en 1984 con Birdy, basada en la novela de William Wharton y protagonizada por Nicolas Cage y Matthew Modine, que ganó el Gran Premio Especial del Jurado en el Festival de Cine de Cannes de 1985. Ese mismo año, para celebrar el “Año del Cine Británico”, Parker escribió y dirigió el provocativo documental A Turnip Head’s Guide To The British Cinema, en el cual subrayó sus opiniones ferozmente independientes y francas al arremeter contra el “establishment” cinematográfico británico y los críticos de cine. Este documental ganó el Premio del Gremio de Prensa Británica al mejor documental del año.

Sin ser ajeno a la controversia, su siguiente película, Angel Heart, escrita y dirigida por Parker en 1986 y protagonizada por Mickey Rourke, Robert De Niro y Lisa Bonet, se estrenó en los Estados Unidos en medio de una tormenta causada por la calificación ‘X’ impuesta inicialmente por la Motion Picture American Association (MPAA).

En 1988 dirigió el drama sobre la violación de derechos civiles Mississippi Burning, protagonizado por Gene Hackman y Willem Dafoe. La película fue nominada a siete Premios de la Academia, incluyendo Mejor Director para Parker, y ganó a Mejor Fotografía. Parker también fue galardonado con el Premio D.W. Griffith a la dirección por la Junta Nacional de Revisión. La película fue nominada a cinco Premios de la Academia Británica, ganando tres, y también ganó el Oso de Plata en el Festival de Cine de Berlín.

En 1989, Parker escribió y dirigió Come See the Paradise, sobre la situación de una familia de japoneses estadounidenses durante la Segunda Guerra Mundial, protagonizada por Dennis Quaid y Tamlyn Tomita. Al año siguiente, en 1990, realizó The Commitments, una historia de una joven banda de soul de clase trabajadora irlandesa. Esta película fue galardonada con una nominación al Globo de Oro a la Mejor Película y le valió a Parker el premio al Mejor Director en el Festival de Cine de Tokio, así como Premios de la Academia Británica por Edición, Guion, Director y Mejor Película.

"Un director de cine debe
"Un director de cine debe tener la sensibilidad de un poeta y la resistencia de un obrero de la construcción. El problema es que muchos nos equivocamos y lo entendemos al revés". La ironía de Alan Parker

En 1993, Parker escribió y dirigió la anárquica y satírica The Road to Wellville, basada en la novela de T. Coraghessan Boyle, y protagonizada por Anthony Hopkins, Bridget Fonda, Matthew Broderick, John Cusack y Dana Carvey.

Posteriormente, en 1996, dirigió, escribió y produjo Evita, basada en el exitoso espectáculo teatral de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice, y protagonizada por Madonna, Antonio Banderas y Jonathan Pryce. La película ganó tres Globos de Oro, incluyendo Mejor Película. La película se filmó en Argentina. Y Parker recuerda cómo fue recibido hace unos 30 años cuando el país era gobernado por Carlos Menem, y había sectores del peronismo en contra de la filmación sobre Eva Duarte de Perón. “Cuando llegué a Argentina para empezar a rodar Evita, en el camino desde el aeropuerto de Buenos Aires, todas las paredes estaban cubiertas de grafitis gigantes que proclamaban “Fuera Madonna”. Eran enormes carteles coloridos con letras pintadas de tres metros de alto, que se extendían doce metros por cada puente que pasábamos por debajo. ´¡Qué amables de su parte darnos la bienvenida!´, dije desde la parte trasera de la camioneta que nos llevaba. Nuestro director de producción local me explicó, nervioso, que los grafitis eran poco acogedores, y que se traducían como “¡Que se vaya Madonna!“. Una pared fuera de nuestro hotel, como muchas otras, también tenía la frase alentadora: “Muerte a Alan Parker y a su Fuerza de Tareas (Task Force) Inglesa”. Todos los grafitis furiosos pintados con aerosol estaban firmados por un grupo llamado “Comandos del Peronistas”. Observé que las letras de las docenas de carteles eran muy similares y que siempre escribían Taks Force (con un error de tipeo). Con optimismo, me aventuré a pensar que tal vez todo ese odio dirigido hacia nosotros podría ser obra de un solo comando disléxico. En Argentina, para los fieles peronistas, María Eva Ibarguren Perón era una santa. Para la oposición al peronismo, era una prostituta avariciosa, déspota y conspiradora: material perfecto para una película”.

Carteles de repudio a la
Carteles de repudio a la presencia del equipo de filmación de Evita protagonizada por Madonna. Alan Parker se sorprendió por las pintadas

Angela’s Ashes, basada en las memorias ganadoras del Premio Pulitzer y superventas de Frank McCourt, fue escrita y dirigida por Alan Parker en 1999, protagonizada por Emily Watson y Robert Carlyle. Su película más reciente, The Life of David Gale, un thriller cuya trama es sobre la política de la pena capital en los Estados Unidos, fue protagonizada por Kevin Spacey, Kate Winslet y Laura Linney y fue lanzada en 2003. En total, sus películas han ganado 19 premios BAFTA, diez Globos de Oro y diez Oscars.

Más allá de la dirección, Parker ha cultivado otras facetas creativas. Además de Bugsy Malone, sus novelas incluyen Puddles In The Lane (1977) y The Sucker’s Kiss (2003). También es un caricaturista consumado, habiéndose publicado tres colecciones de sus caricaturas satíricas: Hares in the Gate (1982), Making Movies (1998) y Will Write and Direct for Food, un compendio de 20 años de sus caricaturas sobre la realización de películas y la industria cinematográfica, publicado en octubre de 2005.

Alan Parker fue miembro fundador del Gremio de Directores de Gran Bretaña y ha dictado conferencias en escuelas de cine de todo el mundo. En 1984 fue honrado por la Academia Británica con el prestigioso Premio Michael Balcon por Contribución Sobresaliente al Cine Británico. En 1998 recibió el Premio a la Trayectoria del Gremio de Directores de Gran Bretaña y la Medalla Lumiere de la Real Sociedad Fotográfica. También ha recibido premios a la trayectoria en Chicago, Múnich, Praga, Varsovia y Lodz, y posee doctorados honorarios de la Universidad de Sunderland, la Universidad de East Anglia, la Universidad Southampton Solent y el Consejo Universitario de Artes de España.

Alan Parker en una foto
Alan Parker en una foto de marzo de 2013. El director explico que: "Los actores aceptan trabajos por las razones más extrañas. Se rumorea que Jimmy Nail, un gran aficionado al fútbol, ​​solo hizo Evita porque creía que Maradona aparecería en la película"

En el ámbito institucional, en enero de 1998, Parker asumió su cargo como Presidente de la Junta de Gobernadores del Instituto de Cine Británico (BFI) y en agosto de 1999 fue nombrado primer Presidente del Consejo de Cine del Reino Unido, una posición que ocupó durante cinco años. En noviembre de 1995, Parker fue galardonado con un CBE por la Reina Isabel II por sus servicios a la industria cinematográfica británica y recibió el título de caballero en 2002. También es Oficial de las Artes y las Letras, otorgado por el Gobierno Francés. Finalmente, en 2013 fue galardonado con la Beca BAFTA y también sucedió a István Szabó como Presidente de la Federación Europea de Directores de Cine (FERA).

Aquel niño que jugaba entre ruinas producidas por la Segunda Guerra Mundial, dirigió su última película en 2003. Se casó dos veces y tuvo cinco hijos. Fue nombrado “Sir” en 2002 y murió el 31 de julio de 2020. Alan Parker había nacido hace 82 años.

Fotos: www.alanparker.com/ Agencias

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