
Cuando las organizaciones no logran generar valor a partir de la IA, el problema rara vez es técnico. Con mayor frecuencia, es organizacional y cultural.
La mayoría de los equipos no se resisten a los datos por malicia o indiferencia, sino porque los comportamientos, incentivos y expectativas que los rodean no están alineados. Las personas no tienen claro cómo actuar con base en los datos, cuándo confiar en ellos o si su uso será recompensado. Otros recurren por defecto a hábitos heredados: gestionar por instinto, actuar a partir de anécdotas u optimizar su función local por encima de los objetivos organizacionales.
Estos cinco componentes están diseñados para corregir los puntos de falla más comunes en la implementación de la IA:
1. ROLES
Este componente aclara quién es responsable de qué a lo largo del ciclo de vida del proyecto, reduciendo la complejidad interfuncional para que los proyectos piloto no fracasen por las diferencias entre equipos. Los roles incluyen al patrocinador del negocio, el responsable del producto, los científicos de datos, los traductores, las áreas de riesgo y cumplimiento, y los responsables de la experiencia del cliente. La definición de estos límites elimina entregas fallidas, responsabilidades perdidas y posibles conflictos entre los equipos técnicos y empresariales. Contar con roles claros garantiza que los incentivos estén alineados en toda la organización y también a lo largo del ciclo de vida del proyecto, de modo que los proyectos se lancen a tiempo y continúen hasta su ejecución.
2. RESPONSABILIDADES
Este componente define qué significa el éxito para cada rol más allá del lanzamiento inicial del proyecto, incluyendo la adopción del modelo, la responsabilidad sobre los KPIs, el seguimiento continuo y el reentrenamiento cuando sea necesario. La rendición de cuentas se asigna explícitamente al patrocinador del proyecto desde el momento en que la iniciativa es aprobada y se mantiene hasta que el valor generado es efectivamente medido, no solo hasta que se completa la ejecución.
Esto garantiza que exista un responsable claro después de la puesta en marcha y aborda una falla crítica en muchos proyectos de IA: cuando el valor desaparece tras los proyectos piloto o cuando los modelos se desvían con el tiempo sin que nadie sea dueño de su desempeño. Dado que los modelos que aprenden continuamente no son herramientas "plug-and-play", definir responsabilidades claras asegura que la supervisión y el involucramiento constante sean responsabilidad directa de una persona o equipo específico.
3. RITUALES
Este componente establece la cadencia constante de interacciones necesarias tanto para lograr el lanzamiento del producto como para monitorear y adoptar modelos de IA que tienden a aprender y cambiar con el tiempo. Estos incluyen el arranque del proyecto, revisiones operativas semanales, comités ejecutivos quincenales y reuniones críticas de seguimiento posteriores al lanzamiento. Establecer estos recursos compartidos crea hábitos de actualización constante entre los distintos miembros del equipo, garantizando el flujo de información y permitiendo la iteración y la escalación en tiempo real. Estos hábitos son esenciales para evitar que los bloqueos persistan y que los problemas salgan a la luz demasiado tarde.
4. RECURSOS
Este componente exige el uso de plantillas, marcos de trabajo y aceleradores reutilizables para evitar que los equipos comiencen desde cero y repitan el mismo esfuerzo en cada proyecto. Por ejemplo, contar con una arquitectura compartida de IA generativa (que simplifique la implementación de estas soluciones a escala y, al mismo tiempo, reduzca riesgos como la pérdida de información o las alucinaciones) ha sido clave para acelerar tanto la ejecución como la adopción. La estandarización de estos procesos reduce los tiempos de entrega en un estimado de entre 50 y 60% frente a proyectos improvisados dentro de la empresa y garantiza que la gobernanza y las prácticas de IA responsable se apliquen de forma consistente. De este modo, se evita la reinvención constante y se asegura una calidad homogénea entre los distintos equipos de la organización.
5. RESULTADOS
Este componente requiere que los equipos definan métricas que combinen la adopción con el impacto en el negocio incluso antes de comenzar el proyecto. Esto garantiza que el éxito no se mida únicamente por el valor técnico (como la precisión del modelo) o por métricas de vanidad, sino por métricas que se traduzcan en valor real para el negocio. Ejemplos de estas métricas incluyen el porcentaje de interacciones gestionadas por IA generativa, la reducción de la rotación de clientes y las ganancias en EBITDA. Definir estas métricas desde el inicio elimina la práctica de desarrollar demostraciones sin KPIs medibles y mantiene la atención enfocada en la adopción y los resultados empresariales.
Las 5R también abordan un desafío que muchas empresas pasan por alto: cómo garantizar prácticas responsables de IA a gran escala. Esto hace que el marco no solo sea un impulsor de la productividad, sino también una garantía.
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