Las "nenas" enloquecieron apenas vieron aparecer a Cristian Castro (42). El, vestido de rojo pasión, descendió por una escalinata blanca y enseguida empezaron a sonar los primeros acordes de Como lo hice yo, el hitazo de Roberto Sánchez del cual el mexicano se adueñó con derroche de actitud.

Inmediatamente, la primera prenda íntima aterrizó en el escenario y él, pícaro, sonrió de costado. Era indudable que la energía del ídolo argentino transitaba por el Salón Pacífico del hotel Hilton.

Castro con la viuda de Sandro, Olga.
Castro con la viuda de Sandro, Olga.

Al igual que su ex mujer, Olga Garaventa (quien sostuvo: "Tuve una noche maravillosa recordando las canciones de mi esposo"), y sus mayores creaciones: en total, veintiséis temas que hicieron delirar a las cientos de mujeres que corearon sus estrofas. Entre ellas, Susana Giménez, Teté Coustarot, Gladys La Bomba Tucumana y la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, quien siempre se reconoció fan de Castro y asistió junto a sus hijas, María José y Camila.

Todas ellas se emocionaron cuando el hijo de Verónica Castro cantó Penumbras (luciendo un traje blanco resplandeciente de Mariana Zabala), y gritaron extasiadas no bien cerró con los brazos abiertos hacia el público: "Pero no me pidas/que no te ame así…".

El aplauso cerrado no dio lugar al silencio. Pronto levantó a la tribuna con La vida sigue igual. Las palmas, esta vez rítmicamente, volvieron a acompañar al artista. Hasta que desnudó su alma: "Sepan que este show, de corazón, lo hago y haré por toda la Argentina con un entusiasmo muy especial, admirando y respetando muchísimo lo que ha sido Sandro, el gran artista", remató.
Entonces, las nenas volvieron a delirar.

Por Kari Araujo. Fotos: Francisco Trombetta, Julio César Ruiz y Verónica Guerman para AGW Prensa.

LEA MÁS: