Fotos: Gustavo Gavotti y Nicolás Stulberg

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Bajo el lema “No a otro genocidio. Sí al reconocimiento de la República de Artsaj”, miles de personas se movilizaron este sábado desde Costanera Norte hasta la Plaza Armenia para pedir el cese el fuego en el conflicto con Azerbaiyán.

La “Caravana por la paz” comenzó pasadas las 16 y juntó a gran parte de la comunidad armenia residente en territorio porteño. Se trata de la segunda movilización realizada en la Ciudad de Buenos Aires –la anterior partió el 8 de octubre del cementerio de Chacarita rumbo al Obelisco–. También se replicó en distintas ciudades del interior y países limítrofes.

Si bien el conflicto en esta región -también conocida como Nagorno Karabaj- es de larga data, la reanudación de los combates hace tres semanas dejó cientos de muertos, con cifras que se hacen difícil de precisar ya que la ayuda humanitaria hasta ahora no pudo tener un acceso a la zona.

“Necesitamos que los Gobiernos tomen nota de la gravedad humanitaria del tema. Nuestro temor es que esto sea la continuación del genocidio armenio”, dijo a Infobae el responsable de Relaciones Institucionales del Centro Armenio.

Nagorno Karabaj, poblado por más de 140.000 habitantes, de los cuales el 99% está conformado por armenios cristianos, se separó de Azerbaiyán, país musulmán chiíta de habla turca, poco antes de la desintegración de la Unión Soviética en 1991, lo que dio lugar a una guerra que dejó 30.000 muertos.

Desde 1994 rige un alto el fuego interrumpido a menudo por enfrentamientos, pero pocos tan violentos como los que se iniciaron el 27 de septiembre pasado, cuando Azerbaiyán violó un cese al fuego, comenzó un ataque en simultáneo desde el norte y el sur contra Artsaj.

Hace una semana se logró acordar un alto el fuego, gracias a la mediación de Moscú, pero ese cese de hostilidades nunca se cumplió y, por el contrario, el conflicto se intensificó. Por su parte, la Unión Europea (UE) lamentó estos ataques y llamó una vez más a “todas las partes a dejar de atacar a los civiles”.

Además de una posible crisis humanitaria, la comunidad internacional teme que el conflicto se internacionalice ya que Turquía apoya a Azerbaiyán y Armenia, que respalda financieramente a los separatistas, forma parte de una alianza militar con Rusia.

Foto: Gustavo Gavotti y Nicolás Stulberg

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