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Nueva York exime del impuesto al Seguro Social, pero por qué la fórmula federal del IRS puede gravar hasta el 85% del beneficio

El contraste entre reglas estatales y federales toma por sorpresa a muchos retirados al calcular su declaración anual. Un detalle en la normativa puede cambiar la factura final

Nueva York exime del impuesto estatal al Seguro Social, pero el IRS puede gravar hasta el 85% del beneficio en la declaración federal (AP Foto/Jenny Kane, Archivo)
Nueva York exime del impuesto estatal al Seguro Social, pero el IRS puede gravar hasta el 85% del beneficio en la declaración federal (AP Foto/Jenny Kane, Archivo)
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Nueva York no grava el Seguro Social, pero la fórmula federal todavía puede someter a impuestos hasta 85% de esas prestaciones. El contraste entre el tratamiento estatal y el cálculo del IRS explica por qué muchos jubilados se sorprenden al preparar su declaración anual.

Aunque el estado no cobre impuesto sobre esas prestaciones, el gobierno federal puede incluir una parte en la renta imponible cuando el contribuyente supera ciertos umbrales. En ese escenario, no se paga “un impuesto al Seguro Social” en sí, sino impuesto federal sobre la renta que incorpora una porción del beneficio.

Según el análisis de Edelman Financial Engines, Nueva York exime por completo del impuesto estatal sobre la renta a todas las modalidades del Seguro Social: jubilación, discapacidad, supervivencia e Ingreso Suplementario de Seguridad. La exención se mantiene sin importar el monto del beneficio o la existencia de otros ingresos declarados.

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El alivio estatal también alcanza a los ingresos por pensiones y anualidades. De acuerdo con el departamento de impuestos del estado, cualquier persona de 59 años y medio o más puede excluir hasta USD 20.000 por persona al año de su renta imponible estatal; en una declaración conjunta, la exclusión puede llegar a USD 40.000 si ambos cónyuges perciben ingresos de pensión.

En paralelo, algunas pensiones cuentan con un tratamiento aún más favorable: las del estado, de gobiernos locales, del gobierno federal y del servicio militar están totalmente exentas de impuestos estatales.

Esa diferencia amplía la brecha entre lo que un jubilado puede deber a nivel estatal y lo que puede aparecer como obligación en la declaración federal.

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La fórmula federal que define cuánto del beneficio puede tributar

Primer plano del logo blanco de la Administración del Seguro Social en una ventana, con el águila azul y texto 'USA' rojo, reflejos del exterior
El cálculo federal del Seguro Social se basa en el ingreso provisional, que suma el ingreso bruto ajustado, intereses exentos y la mitad de las prestaciones (Reuters)

El IRS determina la posible tributación del Seguro Social mediante el ingreso provisional. Ese indicador surge de sumar el ingreso bruto ajustado, los intereses exentos de impuestos —como los provenientes de bonos municipales— y la mitad de las prestaciones anuales del Seguro Social.

Para declarantes solteros, un ingreso provisional entre USD 25.000 y USD 34.000 vuelve gravable hasta el 50% de la prestación. Cuando el ingreso provisional supera USD 34.000, la porción imponible puede escalar hasta 85%.

En declaraciones conjuntas, el tramo entre USD 32.000 y USD 44.000 habilita la tributación de hasta el 50% del beneficio. Por encima de USD 44.000, la porción alcanzada también puede llegar hasta 85%, según las cifras citadas por el medio y por la Administración del Seguro Social.

El aumento de 2,8% aplicado a los pagos del Seguro Social en enero añadió presión sobre esos límites fijos. Como los umbrales no se ajustan por inflación, el cruce de los topes puede ocurrir aun cuando el ingreso real del jubilado no cambie de manera significativa.

La clave es que el ingreso provisional no se forma solo con el beneficio del Seguro Social, sino con el conjunto de entradas del contribuyente. Retiros de un plan 401(k), una IRA tradicional, una pensión, rendimientos de inversiones o ingresos por consultoría pueden elevar el indicador y empujar una parte del beneficio hacia la base imponible federal.

En la práctica, el riesgo de caer en esos tramos suele ser menor para quien depende únicamente del Seguro Social. En cambio, cuando aparece una segunda fuente de ingresos, incluso moderada, el agregado de la mitad de la prestación anual al resto de los ingresos puede activar la fórmula.

La deducción para mayores de 65 años y su efecto en la renta imponible

Bandera estadounidense ondeando en un mástil frente a un letrero blanco que dice "Social Security Office" y "1420 W. Olive", bajo un cielo azul brillante
La deducción federal adicional para mayores de 65 años puede reducir la renta imponible entre 2025 y 2028, aunque no funciona como una exención específica del Seguro Social (Reuters)

Una deducción federal adicional creada por la Ley One Big Beautiful Bill ya empezó a reflejarse en las presentaciones fiscales. Según el desglose de Fidelity, los contribuyentes de 65 años o más pueden reclamar hasta USD 6.000 por persona, o USD 12.000 en una pareja casada cuando ambos cumplen los requisitos, además de la deducción estándar para mayores.

La medida rige para los años fiscales 2025 a 2028. Por eso, apareció por primera vez en las declaraciones del año fiscal 2025 y seguirá vigente para la presentación correspondiente a 2026 que la mayoría de los contribuyentes hará la próxima primavera.

El punto central es que la deducción no funciona como una exención específica del Seguro Social. Se aplica sobre la renta imponible total, pero puede reducir la factura federal y, en algunos casos, amortiguar el impacto del cálculo que determina qué porción del beneficio queda alcanzada.

La guía del IRS indica que la deducción comienza a reducirse cuando el ingreso bruto ajustado modificado supera USD 75.000 para declarantes solteros o USD 150.000 para declarantes conjuntos.

La rebaja cae en 6 centavos por cada dólar por encima de esos montos y desaparece por completo en USD 175.000 para solteros y USD 250.000 para declaraciones conjuntas.

En planificación previsional, suelen aparecer decisiones orientadas a administrar el ingreso imponible anual. Entre ellas, retrasar el cobro del Seguro Social más allá de la edad plena de retiro, ordenar el origen de los retiros entre cuentas sujetas a impuestos, diferidas y Roth, y realizar conversiones a Roth antes de que empiecen las distribuciones mínimas obligatorias.

Otra herramienta mencionada de forma recurrente son las distribuciones caritativas calificadas. Quienes tienen 70 años y medio o más pueden enviar hasta USD 100.000 al año directamente desde una IRA a una organización benéfica habilitada; ese giro cuenta para las distribuciones mínimas obligatorias, pero no se considera ingreso imponible.

Residencia fiscal: el vínculo con Nueva York puede persistir tras una mudanza

Primer plano de una mano de adulto mayor contando billetes de dólar junto a una tarjeta de Seguro Social de EE. UU. en una mesa con una calculadora en el fondo.
La residencia fiscal en Nueva York puede mantenerse tras una mudanza si el contribuyente pasa más de 183 días en el estado o conserva vínculos como vivienda permanente, licencia o registro electoral (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para quienes evalúan mudarse a un estado con menor carga tributaria, las reglas de residencia pueden mantener el nexo fiscal con Nueva York. Pasar más de 183 días al año allí, conservar una residencia permanente o sostener documentación activa —como licencia de conducir o registro electoral— puede ser suficiente para que el estado los considere residentes fiscales.

Las directrices de Edelman sobre residencia señalan que el cambio de domicilio exige medidas concretas, más allá de pasar temporadas fuera del estado. En su descripción, el proceso incluye actualizar documentación y cortar vínculos locales de manera deliberada.

Aun con la exención estatal del Seguro Social, el panorama impositivo del jubilado puede incluir otros componentes. Entre ellos, la estructura tributaria general del estado, el recargo de 3,08% de la ciudad de Nueva York y los umbrales federales congelados desde hace décadas, que siguen determinando si una parte del beneficio queda alcanzada por el impuesto federal.

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