
En la parte septentrional de Girona, en el municipio del Puerto de la Selva, se encuentra el Monasterio de Sant Pere de Rodes, un enclave único y cargado de historia. Es más, el mero hecho de acercarse a sus muros es emprender un viaje en el tiempo.
Se ubica al pie de la montaña de Verdera, lo que le otorga un aura única. Así, este monumento es considerado un Bien de Interés Cultura y es reconocido como una de las muestras más destacadas de la arquitectura románica catalana.
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Historia del monasterio de Sant Pere de Rodes
Su historia se explica a partir de antiguas leyendas, el monasterio de Sant Pere de Rodes se alza como un testigo de una historia milenaria. Sus orígenes se remontan al siglo VI, aunque a día de hoy aún se desconoce cuál fue el motivo que impulsó su construcción.
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Desde el siglo IX, se documenta su existencia como una modesta comunidad monástica, pero su apogeo llegó en el siglo X, fue entonces cuando acabó consolidándose como un centro de peregrinación y poder espiritual, político y económico gracias a la generosidad de nobles y monarcas.
La imponente arquitectura del monasterio es lo que le otorga su marca distintiva. Así, destaca una iglesia erigida entre los siglos X y XI, reconocida por su originalidad en el contexto medieval. La nave central, sustentada por un intrincado sistema de pilares y columnas, exhibe una ornamentación con capitales corintios, reflejando la influencia del legado romano.
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No obstante, a pesar de su grandeza, el monasterio enfrentó períodos de declive, especialmente a partir del siglo XIV, debido a conflictos, epidemias y cambios socioeconómicos. El éxodo de los monjes en 1798 marcó el inicio de un período de abandono que perduró hasta el siglo XIX. Sin embargo, su designación como Monumento Histórico Artístico Nacional en 1930 marcó un punto de inflexión. Fue en ese momento cuando se inició un esfuerzo continuo de restauración y conservación para preservar este legado.
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Cuándo visitar el monasterio de Sant Pere de Rodes
El monumento permanece abierto al público de martes a domingo, incluidos los festivos. No bastante, su horario de apertura varía según la época del año. De este modo, del 1 de octubre al 31 de mayo es de 10:00 horas a 17:30 horas y del 1 de junio al 30 de septiembre de 10:00 horas a 20:00 horas.
Por otra parte, según se indica en la página oficial de Monuments de Catalunya, “la taquilla y la entrada se cierran 30 minutos antes del límite de horario”. Por último, hay que destacar que el precio de la entrada general es de 6 euros. No obstante, las familias numerosas, los estudiantes con carnet internacional o los mayores de 65 podrán reducir este precio a los 4 euros.
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