Marc Toda, el deportista español que sube 120 pisos de un rascacielos en 20 minutos corriendo por las escaleras: “Algunos piensan que estoy loco”

El competidor habla con ‘Infobae’ sobre esta modalidad, conocida como ‘tower running’

Guardar
El deportista español Marc Toda (imagen cedida)
El deportista español Marc Toda. (Imagen cedida)

Los que no le conocen le toman por loco, y los que ya saben que Marc Toda se apunta a cualquier reto bromean diciendo que existen otras formas de subir un edificio que no sea por las escaleras. Sin embargo, puede que la forma más rápida para Toda sea subir escalón a escalón, aunque ello implique ascender más de 120 pisos. El atleta español ha recorrido el mundo de competición en competición con la modalidad tower running, subiendo a los edificios más emblemáticos y más altos del mundo. Aunque todavía tiene una larga lista de pendientes: “Quiero intentar ir haciendo check a todos”, asegura en una entrevista con Infobae.

Marc conoció el tower running —carreras de subir escaleras en rascacielos— entre el año 2007 y 2009 gracias a una carrera que había en Barcelona, en la Torre Collserola. “Un amigo mío la corrió y fue así como conocí este deporte o modalidad. Pero fue en el año 2013, cuando estuve viviendo en Kuala Lumpur (Malasia), cuando hice mi primera carrera”. Hasta ese momento, el atleta español solo hacía montaña y asfalto. “Mi primera carrera de subir escaleras fue en la KL Tower. Yo fui solo a probar. Había unas 3.000 o 4.000 personas y yo quedé el 27″.

Tras ello, comenzó a picarle el gusanillo. “Yo desde pequeño siempre había jugado al baloncesto y a los 23 años lo dejé e iba combinando un poco baloncesto con hacer carreras”. A su regreso a España, comenzó a realizar carreras de tower running de forma más oficial, con entrenamiento y preparación detrás para afrontar la competición. El Gran Hotel Bali fue el primer edificio español que subió, en el año 2017. Para entonces, ya había dejado atrás los años dedicados al baloncesto y alternaba su afición por la montaña con este nuevo formato. “Siempre me han gustado más las carreras de montaña, sobre todo las de subida, como los kilómetros verticales, pruebas más cortas y explosivas”, explica. La transición hacia el tower running fue natural: la explosividad y la gestión del esfuerzo en pocos minutos se asemejaban al tipo de retos físicos que ya prefería.

La adaptación a los entrenamientos fue uno de los primeros desafíos. Valls, la ciudad donde vive, no dispone de edificios tan altos y en Barcelona el acceso a las torres suele estar restringido. Por ello, la mayoría de las sesiones de preparación las lleva a cabo en la montaña, aprovechando subidas y escaleras naturales para simular el tipo de esfuerzo que exige una carrera vertical. Para Toda, el entrenamiento en la naturaleza aporta beneficios adicionales y resulta una alternativa válida ante la falta de infraestructuras urbanas adecuadas.

El deportista español Marc Toda (imagen cedida)
El deportista español Marc Toda. (Imagen cedida)

El circuito internacional de tower running presenta carreras con características muy distintas según el continente. En España y Europa, la mayoría de las pruebas se desarrollan en edificios de entre cuarenta y cincuenta pisos, mientras que en Asia se encuentran rascacielos que superan con facilidad los cien niveles. “En las carreras más cortas, de unos 40 o 50 pisos, tardas en subir unos cuatro o cinco minutos, en los que intentas ir al 90 o 100% de tu velocidad. Y llegas arriba ya sin piernas”. Las carreras largas, de unos 120 pisos, que son las que reinan en Asia, son diferentes. “Puedes tardar quince o veinte minutos, ya que tienes que empezar con un ritmo más lento y combinas correr y andar”, detalla. A Marc, según asegura, se le dan mejor las cortas, porque es “más explosivo” y es donde mejores tiempos ha registrado.

Al cruzar la meta en la cima de un edificio, la experiencia es tan física como mental. La gestión del cansancio y la concentración resultan claves, ya que durante la prueba solo se perciben paredes y escalones. “Cuando llegas arriba, lo primero que se te pasa por la cabeza es ver el tiempo que has hecho, porque a veces las carreras se deciden por segundos o milésimas”, señala. Además, la llegada a la cima está también recompensada por las vistas que solo un edificio de tal altura permite disfrutar.

El salto de Toda al panorama internacional comenzó tras consolidarse en pruebas locales. La búsqueda de nuevos retos lo llevó a inscribirse en el circuito mundial, que cada año selecciona cerca de 40 carreras principales repartidas por todo el planeta. Pruebas emblemáticas como la de Taipéi, con uno de los rascacielos más altos del mundo, otorgan más puntos y atraen a los mejores especialistas. En el Mundial de Towerrunning 2024 en Taipéi (Taiwán) subió la torre Taipei101, donde primero se suben 91 pisos con 2.046 escaleras: Marc consiguió un tiempo de 14 minutos y 52 segundos; y una segunda subida de 59 pisos con 1.340 escaleras con un tiempo de 9 minutos y 5 segundos. Es decir, la marca del ascenso fue de 23 minutos y 57 segundos, lo que le permitió alcanzar el puesto 21 del mundo. “Fue una de las más significativas. Estaban los mejores de Europa y del mundo”. Fue a partir de ese momento cuando tuvo claro que intentaría participar en el máximo número de carreras posibles por toda Asia.

El deportista español Marc Toda (imagen cedida)
El deportista español Marc Toda. (Imagen cedida)

La segunda en su lista de favoritas es la Shanghai Tower. Este ascenso lo realizó durante el año 2025, y subió un total de 119 pisos y 3.398 escaleras, con una altura de 552 metros. Allí consiguió el puesto 22 de la general con un tiempo de 22 minutos y 13 segundos. “Es la segunda o tercera torre más alta del mundo y eso te motiva”, explica; y añade: “Quiero intentar ir haciendo check a todos los edificios emblemáticos o los más grandes del mundo”.

El ‘tower running’, un mundo que no da para vivir

El tower running es una disciplina que apenas permite dedicarse en exclusiva, salvo para un reducido grupo de atletas asiáticos que cuentan con apoyos estatales y patrocinadores. “Solo el primero y el segundo del mundo pueden vivir de esto. El resto, aunque tengan un nivel similar, deben compaginar las carreras con su trabajo”, explica Toda. Los mejores del ranking suelen recibir ayudas puntuales para inscribirse en las pruebas más importantes, pero la mayoría afronta los gastos de viaje y alojamiento por cuenta propia. “Aprovecho las vacaciones para competir”, comenta el deportista, que organiza sus desplazamientos internacionales en función del calendario de pruebas.

Socialmente, la reacción del entorno suele ser de sorpresa ante la singularidad de este deporte. “Muchos no lo conocen y, cuando lo explicas, se sorprenden. Algunos piensan que estoy loco, sobre todo cuando digo que he subido rascacielos de más de cien pisos”, relata Toda. Además, afirma que siempre le dicen lo mismo: “¿Por qué subir escaleras, cuando puedes subir de otra manera?" Aun así, considera que el tower running es menos lesivo que otras modalidades, ya que el esfuerzo se concentra en la subida y evita caídas o lesiones comunes en carreras de montaña.

Sara Andrés, atleta paralímpica especializada en velocidad y salto de longitud.

En el calendario de 2026, Marc Toda ya ha iniciado la temporada con una carrera en China y prevé participar en pruebas nacionales como la del Hotel Bali y la Torre Emperador en Madrid. Además, tiene previsto viajar a Corea del Sur y regresar a Taipéi para sumar puntos en el circuito internacional. La posibilidad de trabajar como entrenador personal y gestionar planes de corredores amateurs a distancia le permite compatibilizar la competición con su actividad profesional.

A sus casi 42 años, Toda describe el tower running como un reto personal, una oportunidad para viajar y reencontrarse con amigos de distintos países que comparten la misma pasión. “Ya no es solo la competición, es la excusa para viajar, hacer turismo y seguir dentro de este circuito”, concluye. La motivación por superarse y por descubrir nuevas ciudades desde la cima de sus rascacielos más emblemáticos sigue marcando su calendario y sus entrenamientos.