El informe que desnuda la crisis del fútbol italiano: 730 millones en pérdidas, una liga envejecida y la última en agresividad

El expresidente de la Federación Italiana de Fútbol, Gabriele Gravina, hizo público su discurso tras su dimisión dos días después de la eliminación del Mundial 2026

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El informe que desnuda la crisis del fútbol italiano. (REUTERS/Matteo Ciambelli)
El informe que desnuda la crisis del fútbol italiano. (REUTERS/Matteo Ciambelli)

El expresidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Gabriele Gravina, ha publicado el informe que preparó para comparecer ante la Comisión de Cultura, Ciencia y Educación de la Cámara de Diputados de Italia. Sin embargo, dicha comparecencia jamás llegó a celebrarse tras su dimisión el 2 de abril, justo dos días después de la eliminación de la selección nacional en los penaltis frente a Bosnia y Herzegovina para el Mundial 2026.

“Los problemas críticos que enfrenta el sistema futbolístico italiano son bien conocidos desde hace años”, escribe Gravina en la introducción. “Estos déficits son ahora estructurales. Sin el deseo convencido y unánime de priorizar el bien común sobre la defensa de la propia posición, ningún individuo puede lograr el verdadero y completo resurgimiento del movimiento futbolístico italiano”, se lee.

Pero para entender la magnitud de la crisis, conviene recordar ‘el inicio del fin’ del fútbol italiano. Tras el Mundial de 1990, Italia contaba con las infraestructuras más avanzadas del mundo y sus clubes eran referentes en Europa y el mundo. Entre la última década de los 90 y la primera de los 2000, al menos un equipo italiano alcanzó la final de la Champions League en 11 de las 20 ediciones, y entre 1990 y 1997 siempre tuvo representante.

Los ingresos netos de la liga en esa época equivaldrán a 704 millones de euros, casi el doble de los clubes de la Premier en ese entonces, y en la Serie A había cinco de los 10 equipos más ricos del planeta.

El modelo de gestión, sin embargo, no evolucionó. Mientras la liga inglesa transformó su producto en un fenómeno global, el fútbol italiano permaneció anclado a la dirección de grandes familias que no profesionalizaron sus estructuras.

El escándalo de Calciopoli en 2006, que destapó una red de influencias arbitrales y provocó el descenso administrativo de la Juventus a la Serie B, aceleró la erosión. Los patrocinadores se alejaron y la asistencia a los estadios cayó. Hoy, ningún equipo italiano aparece entre los 10 clubes con mayores ingresos. El primero, el AC Milán, ocupa el puesto 13, según el informe de Deloitte Football Money League.

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Una liga envejecida y sin italianos

Uno de los datos que más llama la atención del informe es la composición de las plantillas de la primera división. Los jugadores no italianos han disputado el 67,9% del total de los minutos de la liga esta temporada, el sexto peor dato de Europa. En España, ese porcentaje es del 39,6% y en Francia del 48,3%.

Es más, el número de jugadores italianos que habían disputado al menos 30 minutos por partidos hasta la jornada 31 era de 89 (de 284 futbolistas), siendo 10 de ellos porteros. Cabe recordar que el portero titular de la selección italiana juega en Inglaterra, Gianluigi Donnarumma.

Y la situación se agrava cuando se mira la edad. La Serie A ocupa el puesto 49 de 50 en el Observatorio de Fútbol del CIES en cuanto al porcentaje de minutos sumados por jugadores sub-21. Es decir, un 1,9% de los futbolistas que pueden jugar con la selección italiana son menores de 21 años. Del mismo modo, la edad media de la liga es de 27 años; la octava más envejecida de Europa, por detrás de Inglaterra, Alemania, Francia, Países Bajos, Portugal, Noruega y Bélgica, desgrana el informe.

Jugadores más valiosos de la Serie A: ninguno es italiano
De izquierda a derecha: Lautaro Martínez, Kenan Yıldız y Nico Paz. (Composición Infobae)

Las canteras, en el furgón de cola

Italia ocupa el último puesto entre Francia, España, Portugal, Países Bajos, Inglaterra y Alemania en cuanto a los ingresos generados en la última década por transferencias internacionales de jugadores formados en el país.

De las 50 mejores canteras del mundo por ingresos provenientes de la venta de jugadores propios, solo dos son italianas: el Atalanta y la Juventus. El Inter de Milán aparece en el puesto 53, según el CIES. Además, son precisamente estos tres clubes los que tienen o han tenido equipos filiales, un modelo que encontró resistencia del propio sistema italiano, señala Gravina.

Las selecciones juveniles han obtenido buenos resultados: Italia ganó el Europeo Sub-19 de 2023, pero sus jugadores acumulan muchos menos minutos en primera división que sus homólogos europeos. Los españoles que participaron en aquel torneo “ya no juegan en ligas juveniles y han acumulado casi el doble de minutos en primera división y casi seis veces más en partidos de copa europea que sus homólogos italianos”, según el documento.

Golazo de tiro libre de Nico Paz ante la Lazio por la Serie A

Un fútbol más lento y menos intenso

Otro dato a destacar es que la Serie A no aparece entre las diez mejores ligas europeas en metros recorridos a sprint. La velocidad media del balón en juego es de 7,6 metros por segundo, frente a los 10,4 de la Champions League y los 9,2 de media en las principales del continente.

En el apartado de regates, la liga italiana ocupa el último lugar entre las cinco grandes: 26,69% frente al 29,97% de media. Desde la temporada 2019-2020, el número de regates exitosos ha caído de un promedio de 19,02 por partido a 12,36. También es la última en agresividad cuando se presiona.

Napoli-Juventus, partido de la Serie A. (EFE/CESARE ABBATE)
Napoli-Juventus, partido de la Serie A. (EFE/CESARE ABBATE)

Las cuentas no cuadran

El fútbol italiano pierde más de 730 millones de euros al año. Durante las tres temporadas afectadas por la pandemia, las pérdidas acumuladas alcanzaron los 3.600 millones entre todos los clubes.

La deuda total asciende a 5.500 millones y representa el 80,6% de los activos totales. Si en 2007-2008 los ingresos cubrían el 97% de esa deuda, en 2023-2024 solo cubren el 83%, según el último informe de la federación.

Por otro lado, la brecha se alarga con las ligas competidoras. Si la Serie A genera 945 millones por derechos televisivos, la Premier supera los 3.500 millones, una diferencia del 270%. Italia cuenta además con 97 clubes profesionales, una cifra que Gravina califica de “hipertrófica” y que solo superan México, Turquía, Argentina, Tailandia y Arabia Saudita.