
El Real Madrid ya está en cuarto sde final de Champions. Los blancos llegaron a Mánchester con los deberes hechos y una sólida ventaja de 3-0 en el marcador conseguida en el Santiago Bernabéu. Los de Pep Guardiola, sin embargo, no dieron ni por un momento la clasificación perdida y salieron en busca de la remontada. Pero una roja en el minuto 20 a Bernardo Silva truncó sus planes. Vinicius transformó el penalti en gol para ampliar la ventaja. Haaland consiguió batir a un Courtois con la capa de héroe, pero no fue suficiente para remontar el duelo. En el último minuto de partido, el brasileño volvió a aparecer para sellar la victoria.
Los blancos acudían a la cita ante el Manchester City con una tranquilizadora ventaja en el marcador. El 3-0 firmado en el Santiago Bernabéu gracias a Fede Valvede, autor de los tres, permitía a los de Álvaro Arbeloa afrontar el duelo de vuelta con cierta ventaja. Un situación totalmente diferente a la de Pep Guardiola y su equipo, que se veía en la obligación de intentar remontar un complicado partido. Tenía la afición de su parte, pero la gesta se preveía difícil y el técnico catalán lo sabía.
El City saltó al terreno de juego con una alineación diseñada para mantener la posesión y busca a Doku en banda como su principal protagonista de ataque. Sería el belga el encargado de subir el balón y buscar tanto el gol como el pase a Haaland que estaría esperando en el área pequeña. Así lo hicieron y encontraron la forma de penetrar en la defensa blanca, a pesar de que ser la misma que en el partido de ida, a excepción de Fran García. La primera ocasión del encuentro, sin embargo, fue de Fede Valverde, que se quedó solo ante Donnarumma, pero no fue capaz de aprovechar la oportunidad.
Cherki y Rodri fueron los encargados de ejecutar las primeras ocasiones de los citizens con disparos desde la frontal, pero Courtois defendió la portería con uñas y dientes. Pero fue Vinicius quien tuvo la jugada más destacada cuando tan solo habían pasado 16 minutos del inicio de partido. El brasileño cogió el balón en banda y puso la directa dirección a portería. Se metió hacia la frontal y mandó un disparo contra la portería del City que dio en el palo. Un Thiago muy rápido cogió el rechace y cedió de nuevo para el brasileño que volvió a carga contra la portería de Donnarumma, pero Bernardo Silva consiguió sacarla.
La jugada fue inicialmente anulada por fuera de juego, pero tras volver a revisar la acción dieron por buena la posición y por mala la forma en que el jugador portugués consiguió sacar el balón. El árbitro tras un breve vistazo en el VAR lo tuvo claro: mano y roja para Bernardo Silva y penalti a favor del Real Madrid. Vinicius volvió a coger el balón, con la intención de quitarse la espinita que del partido de ida desde los once metros y esta vez no falló.
A pesar de tener uno menos, el City mantuvo su estilo de juego buscando a Haaland en el área, mientras los blancos mantuvieron también la estrategia: busca los contraataques. Una actuación que les sirvió en el partido de ida. El delantero brasileño siguió teniendo ocasiones de gol, pero no fue capaz de mandar el balón al fondo de la red. El que sí lo hizo fue el delantero noruego del Manchester. El tanto del empate llegó justo antes del descanso. Con 1-1 en el marcador, los 22 se marcharon al vestuario.
Vinicius sentencia el partido
La segunda parte arrancó con problemas en las filas blancas. Courtois era sustituido y Lunin ocupaba su puesto. El futbolista ucraniano tomó el relevo y la capa y se vistió de heroe para proteger la portería blanca y evitar una posible remontada del Manchester City, que pujaba por momentos por marcar el segundo. Fue en el 66 de partido, cuando los pocos aficionados madridistas que estaban en el estadio se levantaron para recibir a su estrella. Mbappé volvía al terreno de juego tras una lesión de rodilla.
Francés y brasileño. Brasileño y francés volvieron a unirse en el campo para liderar el ataque del Real Madrid. En el minuto 77 anularon un gol a ′ Nouri remató y batió a Lunin, pero el linier levantó el banderín de fuera de juego. Lo mismo le ocurrió a Vinicius en el 91, cuyo gol fue anulado por posición incorrecta. Pero un minuto después y practicamente sobre la bocina volvió a mandar el balón al fondo de la red para certificar el segundo de los blancos y el suyo propio. Unos segundos después el colegiado señalaba el final del partido y certificaba el pase a cuartos de club blanco.


