El precoz cambio de Hansi Flick en el minuto 36 con el que intentó frenar la goleada del Atlético de Madrid

El técnico azulgrana hizo cambios antes de terminar la primera parte, cuando el partido indicaba 3-0 en contra para los de Hansi Flick

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El entrenador del Barcelona Hans
El entrenador del Barcelona Hans Flick (EFE/Mariscal)

Hansi Flick experimentó una de las noches más incómodas desde su llegada al banquillo del FC Barcelona durante la ida de las semifinales de la Copa del Rey, celebrada en el Metropolitano. El técnico alemán fue testigo de un inicio de partido en el que el Atlético de Madrid logró imponer su ritmo y efectividad, alcanzando una ventaja de tres goles cuando el reloj aún no marcaba los 35 minutos de juego. La rapidez con la que el conjunto local se adelantó en el marcador dejó a Flick sin margen para la espera y, de manera poco habitual, decidió intervenir antes del descanso.

No suele ser frecuente ver al entrenador del Barcelona realizar cambios antes de la media parte, ya que acostumbra a reservar sus modificaciones para la segunda mitad, analizando con calma los ajustes necesarios en el vestuario. Sin embargo, la situación en el Metropolitano era excepcional. Flick observó cómo el Atlético de Madrid se adueñaba de las acciones, y aunque el Barça había conseguido evitar un daño mayor gracias a intervenciones decisivas de Joan García y Koundé, la sensación de descontrol en el campo era cada vez más evidente.

El técnico catalán decidió actuar en el minuto 36. Con el marcador reflejando un contundente 3-0 en contra, Flick optó por introducir a Robert Lewandowski en el terreno de juego, sustituyendo a Marc Casadó, quien ya había recibido una amonestación. La decisión fue acompañada por un gesto de apoyo: Flick se acercó al joven canterano, lo abrazó y le ofreció explicaciones sobre el cambio, intentando protegerlo tanto en lo futbolístico como en lo emocional. El movimiento táctico buscaba reforzar el ataque y dar mayor peso en el área rival, esperando que la experiencia y capacidad de Lewandowski ayudaran a cambiar la dinámica del encuentro.

El delantero del Barcelona Robert
El delantero del Barcelona Robert Lewandowski (EFE/Mariscal)

A partir de ese momento, Ferran Torres fue desplazado hacia la banda izquierda, Dani Olmo pasó a ocupar una posición más centrada en la mediapunta, mientras que Fermín López retrocedió para compartir el doble pivote con Frenkie de Jong. La intención de Flick era equilibrar el equipo, aportar mayor solidez en el medio campo y generar nuevas alternativas ofensivas. Sin embargo, pese a la reorganización, el Barcelona no logró frenar la inspiración ofensiva del Atlético ni mejorar su propio rendimiento en ataque.

El conjunto local, lejos de conformarse con la ventaja, mantuvo la presión y aprovechó las debilidades defensivas del Barça. Antes del descanso, Julián Álvarez anotó el cuarto tanto rojiblanco, culminando una primera parte de dominio absoluto por parte del Atlético. El marcador reflejaba una diferencia poco habitual para el equipo azulgrana, que no sufría una derrota tan abultada al término de los primeros 45 minutos desde la temporada 1953-54.

Hansi Flick no es capaz de dar la vuelta al marcador

En el camino hacia los vestuarios, las imágenes transmitieron con claridad el estado anímico del equipo catalán. La expresión de Flick era seria y preocupada, mientras que los jugadores mostraban gestos de abatimiento tras una primera mitad en la que nada les había salido como esperaban. La falta de eficacia en ataque y los desajustes defensivos se combinaron para dar lugar a un resultado histórico, difícil de digerir para cuerpo técnico y plantilla.

Ambos se midieron por la ida de las semifinales de la Copa del Rey

El desafío para el Barcelona es ahora mayúsculo. Deberán afrontar el partido de vuelta con la necesidad de remontar una desventaja de cuatro goles, algo pocas veces visto a este nivel de la competición. La reacción temprana de Flick en el Metropolitano demuestra que el técnico está dispuesto a tomar decisiones arriesgadas, aunque en esta ocasión los cambios no lograron revertir la dinámica. El equipo tendrá que analizar lo ocurrido y buscar soluciones de cara al próximo encuentro si quiere mantener vivas sus opciones en la Copa del Rey.