El Real Madrid consigue cambiar los pitidos del Bernabéu por aplausos y Vinicius logra el perdón de la grada blanca

La goleada del club blanco al Mónaco en Champions sirvió de reconciliación entre la grada y los jugadores

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Los jugadores del Real Madrid
Los jugadores del Real Madrid (REUTERS/Violeta Santos Moura)

La noche en el Santiago Bernabéu ofreció un giro inesperado en la relación entre la afición del Real Madrid y sus jugadores. Tras la tensión vivida el pasado sábado durante el partido ante el Levante, cuando los pitidos y el descontento dominaron el ambiente, el encuentro frente al Mónaco de Champions ofreció un clima de reconciliación. La grada pasó de la bronca a tímidos aplausos y cánticos a favor de los futbolistas, entre los que destacó Vinicius Junior. Fue una noche de reconciliación y perdón entre grada y jugadores gracias a la goleada ante el club monegasco.

El cambio de actitud en las tribunas respondió al deseo explícito del vestuario blanco. Los jugadores, dolidos tras la última experiencia en el estadio, reconocieron ante los medios que comprendían el malestar de sus seguidores, aunque consideraron excesiva la magnitud de la grada. Kylian Mbappé abordó el tema ante los medios. “Yo entiendo a la gente. Antes de ser futbolista yo era un joven que veía los partidos de fútbol, y cuando no estaba contento lo que hacía era hablar mal de los jugadores, o si tenía la suerte de estar en el estadio, pitaba al final. Puedo entenderlo, porque la única oportunidad de la gente y del madridismo de expresar sus sentimientos es ir al estadio y pitar. Lo entiendo porque no hacemos las cosas bien”,

El delantero francés también reclamó equidad en las críticas: “La única cosa que no me gustó del último día es que si pitan tienen que pitar a toda la plantilla, no hay que pitar más a algunos jugadores, porque no es culpa de algunos jugadores”. El francés insistió en la dimensión colectiva de la crisis: “Es culpa de todo el grupo, de todo el equipo. Lo hacemos mal como equipo”. Sobre Vinicius, añadió: “No es culpa de Vini si jugamos como jugamos ahora. Es culpa de toda la plantilla”.

El jugador del Real Madrid
El jugador del Real Madrid Vinicius (REUTERS/Violeta Santos Moura)

Arbeloa, por su parte, pidió a la grada blanca, apoyo para que el delantero brasileño pudiera mostrar su mejor versión. Ante el Mónaco, hubo pitidos, pocos, y solo en los minutos iniciales. A medida que fue desarrollándose el duelo, los reproches de los aficionados se convirtieron en vítores y aplausos para un equipo que estaba mostrando su mejor versión. Ya entonces apuntaba a ser una noche de festejos y no defraudó.

La goleada ante el Mónaco reconcilia al Real Madrid con el Bernabéu

El Real Madrid vivió una noche de reconciliación con su público en el Santiago Bernabéu, donde los silbidos iniciales fueron reemplazados por aplausos a medida que avanzó el partido ante el Mónaco. Tras un inicio marcado por la tensión, el equipo dirigido por Álvaro Arbeloa tomó el control del juego desde los primeros minutos y mantuvo la superioridad durante todo el encuentro. Kylian Mbappé fue protagonista al abrir el marcador y firmar el segundo tanto antes del descanso, lo que permitió al conjunto blanco afrontar la segunda mitad con tranquilidad.

Bronca del Bernabéu al Real Madrid

Mastantuono amplió la ventaja y un gol en propia puerta de Kehrer sentenció el partido. En los minutos finales, Vinicius y Jude Bellingham completaron la goleada, consolidando una noche en la que la afición respondió con cánticos y apoyo a sus jugadores. El resultado y el rendimiento colectivo sirvieron para restablecer el vínculo entre el equipo y la grada tras las críticas recibidas en jornadas anteriores. El Real Madrid cerró el encuentro con una victoria contundente y una atmósfera positiva en Chamartín, dejando atrás el clima tenso y abriendo la puerta a un nuevo capítulo con su afición.