El Real Madrid consigue aguantar la intensidad del Atlético y logra una victoria por la mínima en Arabia

Valverde y Rodrygo fueron los autores de los goles de la victoria blanca por 1-2

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Los jugadores del Real Madrid
Los jugadores del Real Madrid celebrando un gol ante el Atlético de Madrid en la Supercopa de España (REUTERS/Stringer)

El Real Madrid hizo los deberes rápido. Demasiado quizás. Fede Valverde adelantó a los blancos durante el primer compás del partido con un lanzamiento de falta que más bien pareció un misil. Con el marcador en contra desde el minuto uno, el Atlético de Madrid se lanzó al ataque con presión alta y metiendo intensidad al juego, pero no fueron capaces de batir a Courtois. En la segunda mitad, Rodrygo hizo el segundo de los blancos, ampliando su ventaja. Pero los rojiblancos reaccionaron en seguida con un cabezazo imparable de Sorloth. Las ocasiones no dejaron de sucederse, pero ya ninguno consiguió volver a ver portería y con el marcador en 1-2 para el Real Madrid, el árbitro certificó la victoria blanca.

Tras el espectáculo de luces previo al duelo y el habitual sorteo para elegir campo y saque, el árbitro señaló el inicio de partido, la semifinal de la que saldría el rival del FC Barcelona en la final. Con el sonido del pitido inicial todavía retumbando sobre los cuatro costados del estadio King Abdullah de Yeda, llegó el primer gol de los blancos. Más bien golazo. Fue Fede Valverde, quien sacó a relucir su característico cañón que algunos llaman pierna y mandó, para transformar una falta en el primer gol del Real Madrid. Los de Xabi Alonso comenzaban con ventaja el partido, aunque por entonces el marcador no había pasado el minuto dos.

Quedaba mucho duelo por delante y los rojiblancos lo sabían. Lejos de bajar los brazos se lanzaron al ataque para intentar volver a poner el marcador en tablas. Presión alta, ritmo frenético y mucha posesión de balón. Fueron diez o quince minutos de máxima intensidad, pero las ocasiones no fueron lo peligrosas que hubieran querido. A partir de ese momento, el partido bajo un par de puntos el ritmo, aunque la posesión siguió siendo rojiblanca, a pesar de que las grandes oportunidades fueron blancas.

Fede Valverde celebrando su gol
Fede Valverde celebrando su gol ante el Atlético en la Supercopa de España (REUTERS/Vincent West)

En el minuto 27 de partido, el Real Madrid tuvo su gran ocasión para ampliar su ventaja. Carreras robó un balón y salió como una bala. Acabó cediendo a Rodrygo para que fuera él quien pusiera la directa, rumbo a la portería rojiblanca. El brasileño pisó área, hizo un recorte y disparó, pero los detuvo Oblak. Tras la pausa de hidratación a los 30 minutos de juego, fue Sorloth quien tuvo el gol en su cabeza tras un gran remate que obligó a Courtois a estirarse para detenerla. Tras ello, el equipo del Cholo Simeone tuvo una falta peligrosa tras una entrada de Carreras sobre Giuliano, pero la defensa blanca consiguió despejarla. Unos instantes después, el colegiado señaló el final de la primera mitad.

El Atlético tira de intensidad, pero no es suficiente

La dinámica no cambió tras el comienzo de la segunda mitad, los rojiblancos mantuvieron la intensidad de los primeros 45 minutos tratando de igualar el partido. Sin embargo, fue el Real Madrid quien consiguió ampliar la distancia. Valverde mandó un balón largo para Rodrygo que llevó a cabo una definición impecable. Imparable para Oblak. El Atlético no tardó en reaccionar y tres minutos después Sorloth recortó distancias con un sólido remate de cabeza.

Era el minuto 58 de partido, los rojiblancos todavía tenían esperanza. Creían en la remontada y se lanzaron al ataque con todas sus armas. Por tierra, mar y aire lo intentaron, pero no fue suficiente para batir a Courtois, que de nuevo en una noche blanca se puso el disfraz de héroe para impedir que el balón entrara. A medida que los minutos fueron pasando, la intensidad del fuego fue cayendo. La tensión del duelo había hecho mella en las piernas de los 22 jugadores y los técnicos decidieron mover los banquillos. Nada fue suficiente para que marcador volviera a moverse.

Entrados en los últimos minutos, Vinicius fue sustituido y protagonizó un encontronazo con el Cholo Simeone, después de que el técnico argentino se tocara la oreja indicando al delantero que escuchara los pitidos de la grada. Una situación que le costó la tarjeta amarilla a cada uno. El duelo continuó con Marcos Llorente poniendo balones desde la banda derecha sin encontrar éxito. La ocasión más clara llegó en el tiempo extra. Julián Álvarez tuvo el empate en sus botas, pero el balón se marchó rozando el palo. A los pocos minutos, el árbitro señaló el final del partido, certificando la victoria blanca y el pase a la final de la Supercopa, donde ya le espera el FC Barcelona.