Susan Sarandon, Goya Internacional 2026: estas son las películas que han definido su carrera

La Academia de Cine la ha premiado por su “filmografía extraordinaria” y su “compromiso político y social”. Recogerá el premio este 28 de febrero en Barcelona

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Susan Sarandon en 'Thelma y
Susan Sarandon en 'Thelma y Louise'.

Ha sido una de las actrices pertenecientes a la clase A de Hollywood —las llamadas A-listers— hasta que la política y su activismo pudieron con ello. Susan Sarandon (Nueva York, 1946) ha ocupado durante décadas un lugar privilegiado en la industria estadounidense. Desde su debut en 1970, su filmografía la ha convertido en uno de los rostros más reconocibles del cine contemporáneo. Por todo esto y tras 56 años en la industria, la Academia de Cine le ha concedido el Goya Internacional 2026, que recibirá el próximo 28 de febrero en Barcelona con motivo de la 40ª edición de los Premios Goya.

Thelma y Louise, The Rocky Horror Picture Show, El ansia o Pena de muerte —donde obtuvo por fin su primer Oscar— son solo algunos de los títulos que han consolidado a Sarandon como una actriz clave del Hollywood de las últimas décadas.

Uno de sus primeros grandes hitos fue The Rocky Horror Picture Show (1975), basada en el musical del mismo nombre y que 50 años después ha quedado como una película de culto queer. El largometraje narra la historia de Brad (Barry Bostwick) y Janet (Sarandon), una pareja que después de sufrir una avería con su coche se ve obligada a refugiarse en un misterioso castillo. Allí descubirán a Frank N’ Further, una especie de Doctor Frankenstein que celebra la creación de Rocky Horror, su nueva criatura. La actriz dio vida a Janet Weiss, un icono de la liberación sexual.

Cinco años más tarde llegó Atlantic City (1980), el papel que le valió su primera nominación al Oscar. Dirigida por Louis Malle, la película cuenta la historia de Sally Matthews, una joven atrapada entre la precariedad y el deseo de una vida distinta, que huye con un cargamento de droga hasta la ciudad que da título al filme. Allí se cruza con Lou, un hombre envejecido y derrotado, interpretado por Burt Lancaster, que aún sueña con ser un gánster. El personaje de Sarandon, vulnerable y decidido a partes iguales, consolidó su prestigio como actriz dramática.

Sin embargo, su consagración popular llegó con Thelma y Louise (1991). En el papel de Louise, construyó a una mujer ansiada de libertad, que junto con Geena Davies crearon a dos heroínas que respondían con armas a la violencia machista. La cinta dirigida por Ridley Scott acabaría convirtiéndose en un hito del cine feminista y en uno de los finales más icónicos del cine estadounidense.

Su compromiso con personajes moralmente complejos culminó en Pena de muerte (1995), donde interpretó a la hermana Helen Prejean, una monja que acompaña espiritualmente a un condenado a la pena capital. Su interpretación le valió, tras cinco nominaciones, el Oscar.

Una “filmografía extraordinaria”

Por este motivo, en Barcelona la actriz recibirá su Goya Internacional por su “filmografía extraordinaria, con interpretaciones inolvidables en obras maestras y también en películas que forman parte de la cultura popular”. El galardón, creado para reconocer a personalidades que han contribuido al cine como un arte que une culturas y espectadores de todo el mundo, distingue asimismo su "compromiso político y social", una faceta que la Academia ha considerado inseparable de su trayectoria artística.

Lectura de las nominaciones a mejor película en los Premios Goya 2026

Pero ese compromiso político ha tenido sus consecuencias. En noviembre de 2023, durante una manifestación propalestina en Nueva York, Sarandon realizó unas declaraciones que desataron polémica en Estados Unidos. “Hay mucha gente que tiene miedo de ser judía en este momento. Están empezando a probar lo que se siente al ser musulmán en este país tan a menudo sometidos a la violencia”, expresó. Tras esto, su agencia de representación, United Talent Agency, rescindió su contrato y varios de sus proyectos fueron cancelados. En una entrevista posterior con The Times, la actriz aseguró que había sido utilizada como “un ejemplo de lo que no hay que hacer si quieres seguir trabajando”.

En los últimos años, se ha manifestado contra la violencia armada, las políticas migratorias en Estados Unidos y la guerra en Gaza, llegando incluso a ser detenida en 2018 durante una protesta contra la separación de familias migrantes. Criada en una familia numerosa como la mayor de nueve hermanos y educada en la religión católica, la actriz ha defendido en numerosas ocasiones que su visibilidad pública implica una responsabilidad política.

A estos reconocimientos se suman el Gran Premio Honorífico del Festival de Sitges, que recibió en 2017 durante la 50.ª edición del certamen, y el Premio de Honor Sant Jordi de Cinematografía de RNE, que distinguen una trayectoria marcada por la relevancia artística y el impacto cultural de su carrera. Será ahora en Barcelona donde la actriz reciba el Goya Internacional 2026, convirtiéndose en la quinta intérprete en obtener este reconocimiento tras Cate Blanchett, Juliette Binoche, Sigourney Weaver y Richard Gere. Un premio que no solo celebra una filmografía decisiva para el cine contemporáneo, sino también una carrera marcada por elecciones artísticas y personales que, lejos de la complacencia, han apostado por la coherencia.