
El auge del cine de terror en 2025 ha transformado el panorama de la industria, hasta convertirlo en el género más rentable y experimental de la temporada. Sólo en el Reino Unido, las tres películas principales del año Los pecadores, Destino final: Lazos de sangre y 28 años después, han sumado 41,3 millones de libras (55,6 millones de dólares) en taquilla, una cifra que supera al total recaudado por las nueve películas de terror más destacadas de 2024 (el año de La sustancia), según cifras recogidas por BBC News, aludiendo a los datos de Box Office Mojo.
El fenómeno no se limita al mercado británico. En Norteamérica, el 17 % de las entradas de cine vendidas en lo que va de 2025 corresponden a películas de terror, frente al 11 % registrado en 2024 y el 4 % de hace una década, según ha señalado la agencia Reuters.
Este crecimiento queda reflejado también en el ámbito digital: TikTok ha manifestado que, en los últimos doce meses, los contenidos relacionados con el terror han aumentado de modo sustancial, con 10,7 millones de usuarios empleando la etiqueta del género (un 38 % más) y un incremento aún mayor en la comunidad conocida como HorrorTok, que ha alcanzado los 2,6 millones de usuarios, un 40 % más que el año anterior. Este fenómeno se ha intensificado en momentos señalados, como durante el Festival de Cannes celebrado en mayo, lo cual quiere decir que ya no se trata de un fenómeno circunscrito a los meses previos a Halloween, sino que se extiende a lo largo de todo el año.
Renacimiento del cine de terror
Más allá de los datos, tanto directores como intérpretes y críticos coinciden en identificar una especie de “renacimiento” del terror. Así, parece evidente que el público ha vuelto a llenar las salas para experimentar miedo de forma colectiva gracias a fenómenos tan ambiciosos y comentados como Weapons, de Zach Cregger
Pero más allá de los ‘blockbusters’, los ‘remakes’ nostálgicos como Sé lo que hicisteis el último verano, lo cierto es que ha sido un año especialmente relevante dado el alto número de buenas películas dentro del género que están abriendo nuevos caminos y acercando el terror a las nuevas generaciones.

El éxito de esta temporada de 2025 no deja de ser el resultado de una tendencia ascendente que se viene gestando durante la última década. La popularidad del género no ha surgido de la nada, sino que se ha alimentado de producciones independientes y del respaldo de estudios como A24 y Blumhouse, que han impulsado títulos de enfoque más ‘autoral’ que se han convertido en clásicos de culto inmediato, como Hereditary y también propuestas accesibles para el gran público.
Esta evolución hacia producciones más ambiciosas, pero también más sofisticadas, ha contribuido a desterrar el prejuicio de que el terror es un producto menor. Así, las últimas décadas han dado paso a lo que algunos denominan “terror elevado”, un término que abarca filmes centrados en los personajes, con una atmósfera muy trabajada y una preocupación creciente por temas sociales y personales. Ari Aster (Hereditary, Midsommar), Jordan Peele (Déjame salir, Us) y Robert Eggers (La bruja) son algunos de los directores que mejor representan esta corriente, combinando el impacto visual y argumental con el análisis de miedos colectivos y contemporáneos.
¿Adiós al ‘terror elevado’?
Sin embargo, lo que ha demostrado esta temporada es que la era de ese ‘terror elevado’ o más intelectualizado parece haber mutado y se apuesta por fórmulas igualmente ‘autorales’, pero mucho más crudas y físicas, como ya demostró La sustancia el año pasado, en las que el gore y el body horror adquieren un nuevo sentido que tiene que ver con los nuevos tiempos y la cultura de las apariencias en la era de las redes sociales.
La películas de terror continúan hablando de temas serios e incluso políticos: el racismo, la violencia de género, las relaciones tóxicas, el uso de armas en una sociedad cada vez más crispada, cómo el trauma genera monstruos o la Inteligencia Artificial. Los directores componen alrededor de esas cuestiones metáforas de nuestro tiempo, de cómo la sociedad se enfrenta tanto a los miedos atávicos como a los que van surgiendo por el camino, tanto individuales como colectivos.

En ese sentido, la comunidad fan ha sido clave en la vitalidad del género y su constante reinvención y dinamismo. Así, la interacción entre creadores y público, unida a la capacidad de adaptación a nuevas corrientes y tecnologías, ha favorecido un entorno en el que tanto propuestas innovadoras como experimentos comerciales encuentran cabida y éxito.
La trayectoria de directores como Danny y Michael Philippou es una muestra de este fenómeno: tras ganar notoriedad en YouTube con cortos de terror humorísticos y peculiares, los hermanos han consolidado su carrera con películas como Háblame (2022) y la reciente Devuélvemela, que exploran límites tanto narrativos como formales y han conseguido la aprobación tanto del público como de la crítica.
En cualquier caso, buena parte de las películas más comentadas de 2025 corresponden al género de terror y no dejan de ser variaciones modernas de mitos clásicos, ya sea el Frankenstein de Guillermo del Toro, los vampiros de Los pecadores, las brujas de Weapons o las posesiones demoníacas en la mencionada Devuélvemela.
También las grandes franquicias han tenido un seguimiento masivo, como el cierre de la saga Expediente Warren: El último rito, la revitalizada secuela 28 años después, que volvía a innovar en el plano técnico o Predator: Badlands y, por supuesto, Destino final: Lazos de sangre.
Los proyectos más minoritarios también han encontrado su hueco, como es el caso de Good Boy, la película del perro que veía fantasmas, la gran relectura del clásico de La Cenicienta titulada La hermanastra fea, ganadora del pasado Festival de Sitges o pequeños hits como La acompañante.
Dónde ver las películas de terror del año
- Weapons, de Zach Cregger (HBO Max)
- Devuélvemela, de los hermanos Philippou (VOD)
- Frankenstein, de Guillermo del Toro (Netflix)
- Los pecadores, de Ryan Coogler (HBO Max)
- Together, de Michael Shanks (VOD)
- Destino final: Lazos de sangre, de Zach Lipovsky y Adam B. Stein (Movistar Plus+)
- The Monkey y Keeper, de Osgood Perkins (Movistar Plus+ y cines)
- La hermanastra fea, de Emilie Blinchfeldt (VOD)
- 28 años después, de Danny Boyle (Movistar Plus+)
- La acompañante, de Drew Hancock (Movistar Plus+)
- Good Boy, de Ben Leonberg (Filmin)
Últimas Noticias
Crítica de la serie ‘Salvador’ (Netflix): Un thriller exagerado que abusa del ritmo frenético y el efectismo para hablar de temas demasiado importantes
Luis Tosar encabeza el reparto de esta ficción creada por Aitor Gabilondo y dirigida por Daniel Calparsoro que aborda cuestiones como el auge de la ultraderecha y quién mueve los hilos

Israel Merino publica ‘Epifanía’, un retrato crudo (y cruel) de la vida rural: “La ‘España negra’ sí existe, en los pueblos se hacen auténticas barbaridades”
El escritor de Fuensalida (Toledo) ambienta su nueva novela en una pequeña localidad sacudida por una tragedia que hará que salgan a la luz todas las violencias escondidas en la vida cotidiana de sus habitantes

Diego Vasallo vuelve a una banda tras tres décadas en solitario: “Las tendencias van tan rápido que imaginar cómo sonará la música dentro de 30 años es casi ciencia ficción”
Fue la mitad de Duncan Dhu junto a Mikel Erentxun a principios de los ochenta. Ahora, con casi 60 años, el músico lanza el primer disco con su nuevo grupo, Løse

Los mejores estrenos de la semana en cines: de ‘El agente secreto’ a ‘Greenland 2′
La gran candidata al Oscar Internacional junto a ‘Sirat’ o el regreso de Gerard Butler protagonizan las novedades

La segunda parte que nunca veremos de ‘Cumbres Borrascosas’: la novela ‘fantasma’ de Emily Brontë que una de sus hermanas pudo quemar tras su muerte
La autora del gran clásico de la literatura romántica inglesa pudo iniciar una continuación de la historia de Heathcliff y Catherine, según revela su correspondencia



