La derrota viaja con el Getafe

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Juan José Lahuerta

Madrid, 7 nov (EFE).- Cinco viajes, cinco derrotas, ningún gol a favor y doce en contra dibujan el desolador panorama del Getafe lejos del Coliseum, convertido en el segundo peor visitante de Primera División y protagonista del peor arranque a domicilio de las ocho temporadas que José Bordalás ha comenzado al frente del conjunto azulón en la máxima categoría, una dinámica que intentará romper este domingo frente al Villarreal en La Cerámica.

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La fortaleza que tradicionalmente ha caracterizado a los equipos del técnico alicantino desaparece cuando el Getafe abandona su estadio. Ni siquiera ha conseguido celebrar un gol en sus cinco desplazamientos en Liga, todos resueltos con derrotas que han convertido cada salida en una nueva frustración.

Solo el Racing de Santander presenta un balance de puntos tan pobre, aunque el conjunto cántabro, también con cinco derrotas, al menos ha conseguido marcar cuatro tantos. Sin embargo, los dieciocho que ha recibido le condenan al último puesto de la clasificación de visitantes por su peor diferencia de goles (-14), frente a los doce negativos del Getafe (-12), penúltimo pese a ser el único equipo de Primera División que todavía no ha marcado fuera de casa.

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La estadística es llamativa porque Bordalás ha construido buena parte de su prestigio sobre la capacidad de sus equipos para competir en escenarios adversos. El Getafe que alcanzó las competiciones europeas y llegó a discutir una plaza en la Liga de Campeones cimentó sus éxitos en una solidez defensiva y una intensidad que ahora aparecen y desaparecen en función del escenario.

El contraste con el Coliseum es evidente. Allí, el Getafe ha conseguido sostener su competitividad y sumar todos sus puntos, doce con tres victorias y tres empates. Lejos de casa, sin embargo, ha perdido la contundencia en las áreas: no marca y encaja una media de 2,4 goles por encuentro. Una combinación que convierte cualquier desplazamiento en una cuesta arriba.

Un precedente desconocido para Bordalás en el Getafe

Desde que Bordalás dirige al Getafe en Primera División, nunca comenzó una temporada con esos datos como visitante. En las cinco primeras salidas de la campaña 2017/18 consiguió seis puntos; en la 2018/19, ocho; en la 2019/20, cinco; y en la 2020/21, tres.

Tampoco en su segunda etapa conoció un inicio tan negativo. En las temporadas 2023/24 y 2024/25 sumó dos puntos en sus cinco primeros desplazamientos, mientras que el curso pasado consiguió seis. En total, 30 puntos de 105 posibles en las siete campañas anteriores, frente a ninguno de los quince disputados en la actual.

El problema no se limita a la falta de acierto ofensivo. Bordalás lleva semanas advirtiendo de las dificultades defensivas de su equipo, incapaz de recuperar la seguridad que durante años constituyó una de sus principales señas de identidad.

"Hemos vuelto a encajar y tenemos que mejorar ese aspecto", reconoció después de la derrota frente al Brighton (0-1), antes de lamentar que su equipo apenas ha conseguido mantener dos veces su portería a cero desde el comienzo de la temporada (frente al Racing y el Málaga).

A esa fragilidad se añade el desgaste de una plantilla que compite en tres torneos y que, según su entrenador, carece de efectivos suficientes para afrontar semejante exigencia. Tras el encuentro frente al Brighton del pasado jueves, Bordalás reconoció que algunos futbolistas llegaron al tramo final muy justos de fuerzas y recordó que varios se incorporaron tarde y no completaron la pretemporada.

El Villarreal representa ahora una nueva prueba para un equipo obligado a reconciliarse con sus desplazamientos. El Getafe necesita recuperar la contundencia defensiva y encontrar el gol que se le resiste lejos del Coliseum. Y es que, hasta ahora, la derrota lejos del Coliseum ha sido la única compañera de viaje de un equipo que necesita reconciliarse con sus salidas a domiclio. EFE

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