Mauricio Wiesenthal: "La memoria es fundamental para que continúe nuestra civilización"

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Irene Dalmases

Barcelona, 27 oct (EFE).- Escritor y profesor de Historia de la Cultura durante años, Mauricio Wiesenthal vuelve a contactar con sus lectores con 'El maestro de amor', una obra que ha tardado más de 20.000 días en escribir, un manuscrito que ha salvado de incendios e inundaciones desde que empezara a darle forma a principios de los años sesenta del siglo pasado.

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Publicado por Acantilado, es, según ha dicho este martes su autor en una entrevista con EFE, un libro de ensayo, de pensamiento que quiere decir "con toda modestia" que en la literatura "nos va faltando sensualidad, diversión, entretenimiento, historias con un mundo interior lleno de olores, aromas, sensualidad, sabores y gustos".

En su nuevo artefacto literario, el autor barcelonés crea un protagonista, Chandala, un príncipe errante que decide hacer el camino inverso a su padre, un hombre que reina en un principado de la India y que ha raptado a su madre en una guerra, una mujer japonesa.

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Chandala, en este libro iniciático, decide ir a buscar la pobreza y se convierte en médico y maestro de niños, "las dos profesiones más importantes, puesto que lo más importante es sanar y acompañar".

"Yo que soy ya un viejo profesor -precisa- con gusto por la iniciación y la enseñanza a los más jóvenes, soy de los que pienso que maestro no es sólo quien dice qué hay que hacer, sino quien nos ayuda a hacerlo".

También subraya que el libro "quiere ser una vuelta a los manantiales que llevamos en nuestro corazón".

Además, en un momento en el que hay muchos jóvenes que "sienten soledad, rabia, que no tienen una vida fácil, en guetos, me interesa la cultura".

"La cultura -según el novelista- es la memoria y la memoria es fundamental para que continúe nuestra civilización, nuestras normas de convivencia, nuestro pacto social, nuestra sociedad".

Una historia guardada en el armario de una vida

Mauricio Wiesenthal, nacido en Barcelona en 1943, desvela que empezó a escribir un libro que "prefiguraba" a 'El maestro de amor' con apenas 21, 22 años, una historia que quedó "guardada en el armario" de su vida.

Aunque en aquel momento no era un especial lector de filosofía hindú, sin embargo, poco después vivió en la India, donde acabó ambientando esta historia, aunque, advierte, se trata de una "India fabulosa y legendaria", en la que evita referencias históricas o una geografía concreta.

No rehuye que su personaje principal podría estar en la línea del 'Siddhartha' de Hermann Hesse, aunque "más cerca" de André Gide que del alemán, porque "hay mucho de alimentos terrestres, porque, como decía Gide, la literatura, si no, nos queda como insípida".

Una batalla contra lo cerebral

El libro es "una batalla contra lo cerebral, quiere ser un libro de sensualidad, porque la doctrina principal de Chandala es que los sentidos no son los enemigos de la vida, sino todo lo contrario, son nuestros ángeles, con ellos tenemos todos los disfrutes de la vida".

Los sentidos, asevera Mauricio Wiesenthal, permiten "tocar, conocer, oler, otra cosa es que los maltratemos y los usemos para el odio, porque con ellos se puede hacer de todo".

"Se ha hecho una cultura puritana en la que los sentidos eran sólo un motivo para hacer el mal y son el órgano principal del amor, por eso el libro se llama 'El maestro de amor", apunta.

Aunque ensayo, remarca que está narrado como si fuera una novela, como una historia épica en la que cuenta "mil cosas, cada página es un mundo y tiene su sustancia", remata.

En cuanto al hecho de publicarlo ahora y no antes, cuando lo tenía ya pergeñado, ha indicado que es por los años que va cumpliendo, por entender que a una persona "lo único que le pesa en la vida es lo que no ha dado".

"Todos vamos al mismo lugar, cuanto más tarde mejor, pero hay que ir desprendiendo, porque el equipaje, sino, pesa", ha concluido. EFE

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